Las 25 familias que están acabando con la Ciénaga Redonda de Martínica en Córdoba

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 “Por más de 45 años ha sido víctima del desecamiento y reducción de su cuenca por parte de los grandes hacendados del departamento”.

Por: Leonel Guerrero Aguas

La Fiscalía General de la Nación adelanta una investigación contra 25 familias prestantes de Córdoba por el desecamiento y presunto robo de tierras de la Ciénaga de Martínica, zona rural del municipio de Montería. La pesquisa que, en principio, era adelantada por fiscales de Montería, fue trasladada a la ciudad de Bogotá, por disposición del Fiscal General Néstor Humberto Martínez.

Dentro de los grandes hacendados investigados por la Fiscalía se encuentra el director del periódico El Meridiano, William Salleg Taboada, a quien también ese mismo organismo judicial le adelanta una investigación por presuntos nexos con el exparamilitar Salvatore Mancuso, con base en las copias compulsadas por El Tribunal de Justicia y Paz de Medellín. (Ver artículo relacionado)

Ahora bien, la Ciénaga de Martínica está ubicada a 15 kilómetros de Montería, hace parte de la subcuenca tributaria del río Sinú, y en la margen izquierda pertenece al sistema Martínica – La Caimanera – Corralito. Por más de 45 años ha sido víctima del desecamiento y reducción de su cuenca por parte de los grandes hacendados del departamento de Córdoba, bajo la mirada complaciente de los directivos y funcionarios de los extintos Incora e Incoder, hoy Agencia Nacional de Tierras, la Corporación Autónoma de los Valles del Sinú y San Jorge “Cvs” y la alcaldía de Montería.

Actúalmente, la Ciénaga Redonda de Martinica, solo cuenta con menos de 1.000 hectáreas de las 6.000 que inicialmente tenía.

En el año 1973, el Incora delimitó 4.000 hectáreas (Resolución 778 de febrero 8) y en el año 1975, fue reducida a 2.816. En el año 1986, mediante resolución 032 de 11 de junio se deslindaron y declararon baldíos los terrenos que conforman la ciénaga de Martínica.

De acuerdo al estudio, “Los humedales de Córdoba ¿Condenados a desaparecer?”, publicado en febrero de 2015, por los ambientalistas e investigadores Víctor Negrete Barrera, José Galeano Sánchez y Darío Rangel Monterrosa, la ciénaga era fuente de sostenibilidad y seguridad alimentaria de aproximadamente 1.000 familias aledañas. Es un legado cultural, llamado cultura anfibia, donde se aprende a vivir de la pesca, la caza y la agricultura, en oficios que pasan de generación en generación.

En los meses que el río no inundaba los playones, sembraban maíz, plátano, ñame, criaban puercos, gallinas, pavos, morrocoyes. Mientras que en las crecientes pescaban bocachico, bagre, dorada y cazaban chigüiro o cacó, babilla y caimanes.

A la ciénaga la visitaron personas y comerciantes de San Juan y Arboletes (Antioquia), Los Córdobas, El Tomate, Puerto Escondido, Canalete, Morindó y Pueblo Bujo. Sirvió de hábitat para muchas especies de aves, mamíferos y plantas.

Finalmente, señalan como causas del deterioro: “canalización que han hecho los hacendados alrededor de la ciénaga y Caño Viejo que servía de vaso comunicante entre las ciénagas de Mono Macho y Martínica; apropiación de terrenos considerados bienes públicos por parte de reconocidos hacendados y empresarios; indiferencia o complicidad de las entidades gubernamentales tales como las de 1975, donde fue reducida la ciénaga a 2.816 hectáreas presionado por los finqueros; quema, arado y riego con glifosato han acabado con la bioecología del ecosistema; presencia de grupos armados ilegales para desalojar las familias que dependen de la ciénaga y favorecer a los grandes hacendados”. (Ver estudio)

Hasta que se clarifique la propiedad de los predios naturales denominados Galán, Marruecos (en el que actualmente figura como de propiedad del director de El Meridiano de Córdoba, William Antonio Salleg Taboada) y Ciénaga Redonda, no se sabrá cuantas hectáreas hay libres pero se puede observar que son menos de 1.000 hectáreas, a pesar de que el gobierno declaró reserva del Estado las ciénagas y sus playones.

Luego de que el Incoder negó la petición para la adjudicación de terrenos supuestamente baldíos de la Ciénaga de Corralito a William Salleg Taboada, la decisión fue revocada por la extinta entidad territorial favoreciendo sus intereses y voraz apetito depredador de acabar con la Ciénaga Redonda de Martinica para apropiarse de las tierras bajo la complacencia estatal que, a través de resoluciones contrarias a la ley, legalizan la desaparición de ésta.

(Espere próximamente segunda entrega).

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