Develando Anhelos de Poder

0
305

Por: Ing. Sixto González A.

Agitadas manifestaciones de inconformidad popular han venido tiñendo el clima político del país con nubarrones cada vez más grandes y no tan aislados. Y lo que se prevé no es precisamente días playeros y soleados. Por el contrario, será un invierno lúgubre y tormentoso, pues, además no es natural, es realmente: prefabricado. Obedece a la respuesta de los que no respetan lo definido en democracia y no aceptan de una buena vez: lo que las mayorías en las urnas sabiamente han determinado.

Marchas estas, acompañadas de una aureola de legalidad, que hasta el menos incauto, ante ese clamor sucumbiría. Y es que no es tan sencillo desmarcarse de los derechos intrínsecos que una sociedad en su máxima aspiración de equidad reclamaría de sus gobernantes. No hay que olvidar que esos derechos despiden aun –el olor a sudor y sangre rancia que en un otrora otros derramaron– y plasmados en muchos casos en letras muertas, con un refinado lenguaje jurídico y poco entendible. Y que ciertamente son el fruto inmaculado de la lucha ancestral de pocos, para el bienestar hoy de muchos.

¡Ahora bien! La preocupación que hoy me ocupa es: marcar la diferencia entre la lucha democrática por la equidad, frente a los intereses políticos mezquinos individuales de poder. Que es la agenda oculta, que pretendo con estas líneas develar.

No es coincidencia, ni casualidad, que a escasos 80 días de iniciado este mandato, se presenten sistemáticamente actos multitudinarios reclamando por derechos convenientemente olvidados por unos, e incomprensiblemente desestimados por otros, hace 8 años atrás. Y que quede claro: no demerito la lucha y los derechos justos que esta persigue, solo miro con suspicacia, los tiempos que desecharon aguantando la ignominia de lo que por hoy luchan (ocho años en silencio, es digno de admirar). Y el claro sesgo político que acompaña a las mismas, siendo de manifiesta publica notoriedad por los más altos voceros de la oposición, la decisión de no marcha atrás, así se consigan las metas por los próximos cuatro años. Semejante despropósito solo tiene una razón de ser.

Es así, como las caras visibles y más representativas de la oposición colombiana liderada por la “Colombia Humana” en cabeza de Gustavo Petro, han entrado en un ciclo infinito de desprestigio institucional, apuntando sus baterías hacia gran parte de ellas, pero, con un sesgo preponderante y con mayor ahínco hacia el poder ejecutivo nacional.

La estrategia desestabilizadora no es nueva, ni tiene ideología política ejecutora específica, no es de nadie, solo del que la aplica. Recurre ella a un número de pasos preestablecidos en un manual que tiene nombre y apellido: “Golpe de Estado Blando” o “Golpe Suave”, nos cuenta Gene Sharp (1993) en su ensayo “De la dictadura a la democracia”, 198 pasos para lograr dicho cometido. Que resumo en 4 bajo mi visión analítica, aplicada a nuestra presente realidad:

1. Creación en el imaginario colectivo que existe un estado mafioso Dictatorial y/o Fascista,
controlado por un dictador político tras bambalinas, el cual emana órdenes titeristas al
gobierno actual.

2. Surgimiento y fomento de colectivos de “resistencia” que aboga por la defensa y restitución de la equidad social, y que muy elocuentemente conceptúa el Dr. Abelardo De la Espriella en su artículo “La estrategia del caos” como: «hordas de energúmenos». Estas últimas encargadas de materializar acciones bajo el discurso de “no violentas”, pero, que a su vez se manifiesta en su realidad en acciones contradictorias, como ha sido evidente para el país en el transcurso de los días. La relación antagónica entre el discurso y los hechos también tiene un lineamiento de ser en la premisa de Sharp: pues avala la acción violenta explicita intermitente y focalizada, como un mal menor, frente a la finalidad de un bien mayor. De esta forma, generar una sensación de desazón e inquietud, y metodizar poco a poco la desestabilización en los rieles que transita nuestra sociedad, aromatizado con un tufo fraudulento de legitimidad. Acompañados del discurso sistemático de sus líderes con
denuncias públicas de corruptelas, intrigas, falsos rumores, noticias falsas, medios y
comunicadores alineados y un alto manejo de la polarización, para lograr mantener en vilo y en confrontación a la población, y de esta forma lograr la sensación de un estado fallido y
un presidente inmerecido.
3. Acciones de guerra psicológica, por medio de la utilización de la alienación subjetiva por
inducción mediática. Aquí, vemos como las redes sociales, medios escritos y televisivos
juegan un papel preponderante en este ataque a la psiquis colectiva, buscando el objetivo
primario de inducir a una impresión de ingobernabilidad. Sendas hordas virtuales, utilizan las  mismas directrices por medio del vandalismo mediático para intimidar y crear confusión.
4. Frente al caos inducido, solo resta que estos mal llamados colectivos, inunden las calles
colombianas una y otra vez, proclamando la consigna determinante de cambio de gobierno,
por medio del llamamiento explícito a la renuncia presidencial.

El análisis aquí expuesto, obedece a la firme convicción que la gesta de un Golpe Suave se está cocinando en Colombia y es menester del gobierno, prever, que este no desemboque y cruce el umbral sin retorno. Tomando los correctivos inmediatos a que hubiera lugar, dentro del marco legal e incluso jurídico.

De Igual forma un llamado al partido de gobierno, a que haga eco y utilizando las herramientas democráticas contempladas por nuestra constitución, logremos contrarrestar la oprobiosa confabulación de los apátridas (que han demostrado a través de los años, que las zancadillas y los caminos de herradura son su forma de intentar lograr su anhelada pretendida emancipación) con sendas marchas pacíficas de contrapeso político, que enmarquen al unísono, el respaldo irrestricto a la gestión del Presidente de la Republica de Colombia: Doctor Iván Duque Márquez.

Loading...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here