No le pegue a la negra

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Desde hace 17 años se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y a la fecha el panorama mundial no es alentador. Las estadísticas han venido demostrando que en diferentes tipos de sociedades el problema es tan grande como el tamaño de una epidemia. Si, usted lee bien, la palabra epidemia como hace algunos siglos se hablaba de la Peste. Por primera vez en 1999, cuando las Naciones Unidas decidieron que era un tema de suma importancia, los países adscritos al organismo se comprometieron a implementar medidas para intentar disminuir este horrible flagelo. Donde mayor avance se ha tenido es en la divulgación y pedagogía para que haya un mayor número de denuncias. (Ver ONU 1)

En Colombia hay varias voces que han luchado contra este fenómeno y cada día en los medios de comunicación observamos mayor consciencia, pero nos falta un largo camino. Martha Ordóñez, quien fuera integrante de “La Luciérnaga” ha venido en los últimos años estructurando proyectos sociales desde la política. Hoy al frente de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, ha sido una de las voces que tiene como tema prioritario evangelizar. Recordemos que Ordóñez viene hace más de 10 años trabajando por acuerdos en favor de poblaciones de víctimas desde que ingresó al Concejo de Bogotá. Recientemente un gran líder de opinión, el ciclista boyacense Nairo Quintana, se sumó a la celebración de hoy y en entrevista con la BBC dijo que es un feminista desde su infancia cuando fue testigo del maltrato a las mujeres en su municipio (ver Nairo 2

En las diferentes regiones del país se vive a diario esta realidad. Un solo ejemplo demuestra el nivel de aberración de una sociedad que convive dentro de la cultura machista y permisiva. En Cartagena, entre 2013 y 2015 se recibieron 5,882 casos de denuncias de violencia contra la mujer en las diferentes comisarías de familia. Un alto porcentaje de casos no llegan a la denuncia por el miedo o la vergüenza social, así que la cifra es muy superior. Según cifras oficiales de Medicina Legal, cada cuatro días una mujer pierde la vida a manos de su pareja sentimental. En total en 2015, se registraron a nivel nacional 1.007 casos de mujeres asesinadas y hubo al menos 16 mil denuncias de violencia sexual. Si le sumamos a eso los casos de violencia psicológica, matoneo económico y chantaje sentimental, la cifra asciende a 37 mil mujeres víctimas de sus novios, ex novios, esposos, y ex esposos.

En el estado se ha creado el Sistema Integrado de Información de Violencias de Género SIVIGE. Esta base de datos específica entregará al Gobierno la información, los indicadores y en general estadísticos mucho más precisos sobre las diferentes formas de violencias contra las mujeres. Con la analítica que se haga alrededor de esta herramienta el proyecto busca entregar herramientas que permitan generar políticas públicas y acciones de prevención. En detalle, la base de datos SIVIGE estará adscrita al Ministerio de Salud y Protección Social contando con fuentes de información de las otras entidades relevantes, en efecto: Ministerio de Justicia, DANE, Medicina Legal, el ICBF, el SISBÉN, la red hospitalaria y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer. Para el desarrollo de los modelos de analítica se contará con apoyos cooperación internacional.

La base de datos está muy bien, pero esencialmente necesitamos un cambio cultural. Ahora, con las herramientas tecnológicas que se tienen a la mano y la expansión de internet, no hay excusa para que padres de familia y profesores, no eduquen a nuestras siguientes generaciones en el marco del respeto, la tolerancia y lo sagrado que es el concepto femenino. Hay que repetir hasta el cansancio que cada mujer víctima puede ser nuestra abuela, mamá, esposa, novia, hija, sobrina o nieta. No más violencia contra las que permiten que continúe nuestra especie. Como en la canción del Joe Arroyo: “No le pegue a la negra!”

Jorge Hernán Peláez escribe para La Otra Cara el artículo la Guerra por los Datos

Por Jorge Hernán Peláez

Tomado del diario La República

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