Cuando Santos pedía a gritos renuncia de Samper por el Proceso 8.000

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En 1996, en épocas del Proceso 8.000, que investigaba en la Fiscalía la entrada de dineros del Cartel de Cali a la campaña del entonces Presidente Ernesto Samper Pizano, el actual mandatario de los colombianos, Juan Manuel Santos, fungía como ferreo opositor de aquel jefe de Estado. Santos utilizaba su periódico familiar para lanzarle varios ataques a Samper.

Una de esas críticas, fue la que hizo en su columna ‘Cuando no se puede gobernar’, publicada en El Tiempo el primero de marzo de 1996.

Esto decía Santos:

“El problema de fondo, el que realmente afecta su capacidad para gobernar, es que perdió la credibilidad. Cualquier cosa importante que proponga el Gobierno, así lo haga con las mejores intenciones, será interpretada como una nueva cortina de humo u otro burdo intento de comprar apoyo político…

La otra cara de esta moneda es el inmenso costo que representa la política de mantenerse en el poder a cualquier precio. Al perder la credibilidad; al no poder liderar por el ejemplo y la persuasión, es necesario acudir a otros procedimientos para mantener la capacidad de gobernar. En otras épocas se imponían los regímenes de terror. Hoy se compra el apoyo necesario…

Ya es vox populi que hasta los porteros los reparte el ministro Serpa con un estricto sentido de la reciprocidad. Algo parecido sucede con el presupuesto nacional. El propio director de la Federación de Municipios denunció que la Red de Solidaridad se convirtió en la chequera del Presidente para comprar apoyo . Los contratos, las frecuencias de radio y televisión, en fin, todo el poder del Estado volcado en función de darle oxígeno a un gobierno herido de muerte…”.

Coincidencialmente, ahora en este mes de marzo de 2017, Santos vive el mismo drama de Samper, por el ingreso a sus campañas presidenciales de 2010 y 2014, de otros dineros oscuros, no de la mafia, pero sí provenientes de la firma constructora brasileña Odebrecht, confesa sobornadora para ganar jugosos contratos con los gobiernos de turno.

Santos, quien hacía parte del llamado grupo de “los conspiretas”, pedía en su duro artículo que Samper dejara el poder porque el escándalo le había diezmado la gobernabilidad del país. Paradójicamente, Samper hoy es uno de los mejores amigos de Santos y cogobierna con este en la Presidencia, mediante sus grandes alfiles ubicados en los puestos más claves de la administración santista.

Hay que preguntarse, ya que fue confirmado que los dineros de Odebrecht entraron a las dos causas políticas de Santos, será que el Mandatario está en condiciones de renunciar?…

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