En el ICBF de Valledupar todo queda en familia

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La Directora del Bienestar Familiar en el Cesar, Elizabeth Castellar Ávila, está en el ojo del huracán por un supuesto caso de favorecimiento a sus parientes cercanos.
Una tía y una hermana de la Directora del Bienestar Familiar del Cesar, Elizabeth Castellar, se estarían beneficiando de programas del citado Instituto regional. La Fiscalía investiga supuesto caso de corrupción. ¿Debe renunciar la citada funcionaria por ética profesional?

Una denuncia llegó hasta el Semanario La Calle de Valledupar, en la que el nombre de la Directora del Instituto de Bienestar Familiar (ICBF) regional Cesar, Elizabeth Castellar Ávila, queda mal parado por supuesta corrupción.

La queja sostiene que esta mujer haciendo uso de su función como máxima autoridad de esta entidad en el departamento costeño, estaría direccionando algunos programas con el fin de favorecer a parte de su familia, en este caso una hermana suya y una tía, quienes se estarían beneficiando de algunos programas del citado Instituto.

La funcionaria lleva más de 18 meses como cabeza del ICBF del Cesar y atravesó una serie de impases para ocupar dicho cargo. La jefe de esta sectorial ahora vuelve a estar en el “Ojo del Huracán” por un supuesto carrusel de la contratación en la entidad, donde sus familiares son los principales beneficiados.

Son dos los programas del ICBF en los que supuestamente Patricia Castellar Mier, tía por el lado de su padre y Patricia Castellar, su hermana, estarían involucradas por directrices que expidió la misma funcionaria citada.

Según conocieron los periodistas vallenatos, estos programas son: Modalidad Familiar, ejecutado por la fundación ‘Unidos por Familia’ y Madres Comunitarias, el cual es liderado desde el mismo ICBF.

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La sede del Bienestar en Valledupar

Su tía vinculada a Madres comunitarias

El programa de madres comunitarias en la ciudad, se desarrolla a través de la compra de alimentos  a un proveedor, el cual es elegido por las mismas madres, según, su parecer; cada proveedor emite su factura y pasa la cuenta de cobro al Instituto por el valor de cada mercado.

Según la denuncia, una de estas proveedoras es la señora Patricia Castellar Mier, tía de la Directora Elizabeth Castellar, quien es la representante legal de Provisiones Satur, lugar donde varias madres hacen sus respectivos mercados de hace unos seis meses. De acuerdo con la persona que puso la queja, esta hace uso de su vínculo familiar para que las madres comunitarias se provean de los alimentos en dicha bodega y así se beneficia con las compras.

“El hecho de corrupción existe porque ningún familiar de la Directora del Instituto puede ser distribuidor de algún programa que tenga que ver con el Bienestar Familiar. En este caso la señora Patricia Castellar Mier, distribuye toda la alimentación a las madres comunitarias de los hogares infantiles comunitarios”, explicó una fuente conocedora del caso.Resultado de imagen para Elizabeth Castellar Ávila

Pero además del vínculo familiar que existe entre estas dos personas, la fuente del Semanario La Calle afirma que para ser proveedor de estos alimentos se debe cumplir con una serie de requisitos, entre esos contar con una bodega en buenas condiciones, la que al parecer le falta a la tía Castellar Mier. Palabras más palabras menos, la bodega existe solo en el papel, ya que según el registro mercantil de la Cámara de Comercio, dicho lugar está ubicado en la calle 25ª N° 6ª-47 barrio 5 de Noviembre, pero supuestamente ahí lo que queda es una casa.

“Uno va a la dirección que reposa en la factura y en la Cámara de Comercio y lo que existe es una casa y ya… ¿cómo hace para proveer? no se sabe, pero las compras le llegan a las madres, cómo le llegan… tampoco se sabe”, dijo la fuente al medio de comunicación vallenato.

Para corroborar esta información, el Semanario La Calle llegó hasta el lugar donde efectivamente queda una casa de habitación que no aparenta tener fachada de bodega, en la que salió la mencionada señora Patricia Castellar Mier, quien al ser indagada por el asunto, primero negó que allí quedara una bodega, y segundo dijo: “no sé de qué me hablan”. Después evadió la situación y se metió al lugar.

Su hermana aparece en Programa Modalidad familiar

Al parecer no sería un solo programa en el ICBF en el cual familiares de la cuestionada Directora Elizabeth Castellar, están involucrados con el mencionado Instituto, porque según la fuente, en el Programa Modalidad Familiar el cual es manejado a través de  la Fundación “Unidos en familia”, con el que se distribuyen 6.260 paquetes y el cual tuvo un valor cercano a los 4.000 millones de pesos, su hermana Patricia Castellar, sería la coordinadora de esta fundación, como quien dice, palabras más palabras menos, sería una cuestión de “favor con favor se paga”.

“La representante legal de este contrato es la señora Lina Alexandra Castro, quien contrató con el ICBF el suministro de estos paquetes y ella en contraprestación a que le den mil 600 cupos, nombra de coordinadora de esta fundación a la hermana de la Directora”, afirmó la fuente.

¿Qué dice la directora?

El Semanario La Calle llegó hasta el ICBF para conocer la versión de la denunciada  e indagó ante la misma Directora del instituto Elizabeth Castellar Ávila, por estas aseveraciones, quien afirmó que no se podía pronunciarse sin la debida autorización de la sede nacional del Instituto en Bogotá, sin embargo mencionó que “esto no es nuevo, esta es una situación política, que viene de los mismos que están acá”.

Recordemos que este caso ya fue denunciado ante la Fiscalía General de la Nación desde el año pasado (2016), investigación en la cual dicha Directora ya rindió indagatoria y el caso está en proceso. Castellar Ávila sostiene que está libre de pecado, toda vez que desde su cargo no ha direccionado ningún puesto para sus familiares, ya que cuando llegó a la dirección del Instituto, estas personas, con quienes tiene un grado de consanguineidad bastante cercano, estaban cada una en sus respectivos puestos. “Tengo como demostrar que ellas vienen trabajando en sus cosas hace años”, manifestó.

Aclaró que su hermana Patricia Castellar, quien funge como Coordinadora de “Unidos en Familia”, hace parte de esta fundación desde el año 2013 y ella llegó al cargo como Directora del ICBF en el 2016.

Sin embargo lo curioso del caso es que dicho contrato se firmó solo hasta diciembre del 2016.

Mientras que en el caso de su tía Patricia Castellar Mier, quien es proveedora de madres comunitarias, aseveró que “ella es proveedora de hogares de bienestar, yo no la recomendé” y que desconoce de qué esta manera maneja la provisión de los alimentos.

Al preguntarle por qué, si su tía es proveedora, no cuenta con una bodega en todos los términos de la palabra, ya que estas personas deben cumplir con unos estándares de calidad y salubridad, entre otras cosas. La Directora contestó: “yo entré al bienestar hace 23 años y cuando entré, ella tenía una tienda en Villa del Rosario y ya ella era proveedora de hogares de Bienestar Familiar, yo nunca, ningún operador puede decir que yo le he mandado hojas de vida, porque yo no recibo hojas de vida”.

Lo cierto es que en el ICBF del Cesar, por una u otra circunstancia, todo queda en familia. La Fiscalía debe estudiar a fondo este caso para comprobar si hay un posible favorecimiento y si la Directora no tiene nada que ver con el hecho, debería renunciar para que sus familiares sigan beneficiándose con sus trabajos en el citado Intituto regional.

Tomado de Semanario La Calle

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