23 Jugadores, Un cuerpo Técnico, 11 en la Cancha y un Señor Argentino…

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Mi Selección Colombia
Por Sandra Patricia Pino Cásseres

Columnista- periodista

Jugamos 120 minutos, con entereza, fuerza y decisión. Recordemos cuartos de final en el mundial Brasil 2014 donde el árbitro español, Carlos Velasco Carballo pito el partido Brasil vs Colombia en la cancha de Castelão de Brasil, lo recuerdo como si fuera ayer. Para ese entonces presentaba un programa de televisión; “Lo que se ve en el Gol” y a las 6 pm, como invitada en el programa de radio de Juan Carlos Niño “Debate deportivo”, donde nos reuníamos con otros comentaristas deportivos para debatir las mejores jugadas, Juan Grimaldos uno de los invitados, ilustrábamos tan cuestionado partido como tan funesto fue ese encuentro. El  corazón arrugado y el coraje continuaba a flor de piel, al ver nuestra selección Colombia caer ante un Brasil, que en ese encuentro fue inferior a nosotros, ver como un equipo que no tuvo mayor juego quedaba dentro de los cuatro mejores equipos y  como se es permitido los acostumbrados berrinches del niño caprichoso y teatrero de Neymar jr.

Hoy 4 años después en el estadio Spartak en Moscú, el árbitro Mark Geiger, estadounidense revivió un penal que no existió y  el sabor agridulce de ese entonces cobro vida. Harry Kane, jugador ingles cometió la falta y aparte de ser amonestado, fue premiado convirtiendo el primer tanto para el equipo de Inglaterra. Supimos aprovechar los desbarajustes y  la falta  de organización de los ingleses para llevar el manejo del partido, pero no fue suficiente para ganarles y poder evitar llegar a los tiros desde los doce pasos. ¡Se vio de todo!, faltas no pitadas a favor del equipo Colombiano, tarjetas amarillas sin fundamento y una jugada controversial donde el balón en juego, la bola rodando y un  árbitro indeciso, negó que fuera “Gol de Bacca” así como, no fue “Gol de Yepes.

Foto: El Heraldo

Ospina, Arias, Davinson, Mina, Mojica, Barrios, Lerma, Sánchez, Cuadrado, Falcao, Quintero, Uribe, Bacca, hicieron parte de los minutos más sufridos, con una camiseta bien puesta y los guayos bien amarrados, sin permitir que las malas decisiones del árbitro Geiger, desestabilizara la tolerancia y tranquilidad de un equipo que salió a la cancha a dar siempre lo mejor y dejar en alto el nombre de COLOMBIA, con un  baile folclórico dentro y fuera de la cancha, con un aroma de café recordado en cualquier lugar del mundo y la sonrisa que trasmite el Colombiano que siente el  amor patrio cuando está fuera de casa. Pero que decir; de nuestro emblemático ¡HIMNO!, que con su letra y música ocupa el segundo lugar a nivel mundial después de la “Marsellesa” de Francia, un acorde y sentido himno, que son su letra retumba en los parlantes de cualquier estadio del mundo, donde miles de Colombianos, palpítanos de emoción, levantamos la frente en alto y tocamos nuestro corazón, dando paso a las mejores notas que con orgullo y a grito herido, cantamos con ojos entre sollozos, viendo cómo se ondea nuestra  tricolor COLOMBIANA.

Del martes a hoy se han suscitado, mensajes de apoyo y respaldo hacia nuestra selección, como rechazo ante el pésimo arbitraje de Mark Geiger. Un jugador polémico, pero enfático Diego Armando Maradona, desaprobó el arbitraje, la mala aprobación del presidente de la FIFA Gianni Infantino por la aceptación de Geiger en el mundial, sabiendo con antelación el mal arbitraje del americano.

Hoy con beneplácito, arriban a la ciudad de Bogotá nuestra selección Colombia, quienes entre canticos de bienvenida y aplausos  serán recibidos, nuestros 23 jugadores, un cuerpo técnico unido que por su excelente presentación en el Mundial, dejaron atrás los errores, que ante tan buena representación solo nos queda decirles: ¡GRACIAS!!! Sin dejar pasar por alto a un Señor argentino, el profesor José Néstor Pekerman quien nos enseñó a ver un fútbol más táctico, analítico y de estrategias, guiando a nuestros muchachos por el camino de la sabiduría y el buen ejemplo.

“El profe” como de cariño le dicen sus pupilos, sembró en ellos un concepto diferente y positivo de jugar y ver el futbol, aprendiendo a ser más “personas”, humildes y sencillos, que trasmiten en cada partido y en su propia vida enseñanzas de calma y paciencia, acompañado con palabras de oración que permiten que disfrutemos del futbol de nuestra selección, con menos ¡triunfalismo! y con más sabor a Colombia.

Qatar, ¡Nos espera! Y con la bendición de Dios, allí estaremos.

Dedicado a quien; desde chica me llevaba al estadio, me  enseño a disfrutar, seguir, querer, decidir ser hincha del buen futbol y llegar a ser comunicadora y aunque hoy en día no ejerzo como comentarista deportivo, me di gusto haciendo esta columna.  

                                                                      A mi padre: Jairo Antonio Pino Barrios

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