Álvaro Cruz, con un pie en la cárcel por el Carrusel de Contratos


 

Cruz renunció a la Gobernación de Cundinamarca para defenderse en este caso de corrupción, tener la opción de que lo investigue la Fiscalía y contar con una doble instancia.

El Gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz, también resultó vinculado con el famoso caso denominado el “Carrusel de la Contratación” en Bogotá, que lo tendría con un pie en la cárcel, por eso decidió renunciar a su cargo como máximo jefe del principal departamento de Colombia.

Había muchos rumores, en el sentido de que Cruz estaba blindado en los grandes medios de comunicación (al parecer por la gran pauta publicitaria que genera la Gobernación), porque,  al principio, nadie se atrevía a publicar ningún tema sobre la investigación penal en su contra.

Pero el caso se creció y fue difícil atajarlo (así se contara con prestigiosos asesores de imagen) y al final, tuvo que abandonar su puesto y hacerle frente a las serias acusaciones que existen en su contra en la justicia. Al parecer, el detonante que obligó a Cruz a dejar su cargo fueron las versones del contratista del Distrito de Bogotá, Julio Gómez, procesado por el “Carusel del Contratos” en la Capital.

Según las investigaciones con el ex Gobernador de los cundinamarqueses, Gómez le aseguró a la Fiscalía General de la Nación que Cruz y Emilio Tapia (otro contratista detenido como uno de los cerebros del saqueo a la ciudad mediante dicho cartel) sostuvieron varias reuniones entre 2009 y 2010.

En uno de esos encuentros, de acuerdo con el expediente, Tapia le habría propuesto a Cruz que si les ayudaba a terminar la pavimentación de la calle 153, al norte de Bogotá, a través de la firma ICM –empresa de los cuñados del ex Gobernador–, obtendría dos jugosos beneficios: apoyo económico para su candidatura a la Gobernación y contratos en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y en la Unidad de Mantenimiento Vial del Distrito.

Otro de los testigos claves en el proceso, llamado Manuel Sánchez, aseguró que el ex concejal de Bogotá Orlando Parada, recibió una comisión de manos de Cruz para que se le entregara a ICM el contrato en la Unidad de Mantenimiento Vial, tasado en 16.000 millones de pesos.  Parada, también está detenido en una guarnición policial en el norte de la ciudad, dentro del mismo “Carusel del Contratos” y su opinión es clave en el expediente de Cruz, pues podría ayudarlo a demostrar su inocencia o hundirlo.
Este negocio fue adjudicado el 2 de diciembre del 2009 a la Unión Temporal Asfaltos 2009, integrada por ICM y por Incoasfaltos. En esta última firma hay socios de ICM, incluido un cuñado de Cruz.

Recordemos que mediante el “Carrusel de Contratos”, la entonces Alcaldía de la Capital, a cargo de Samuel Moreno Rojas (también detenido por este tema de corrupción y recientemente inhabilitado),  adjudicó a dedo y con sobornos millonarias negocios para realizar obras en la ciudad, que no se hicieron.

La Otra Cara  tiene en su poder unas las pruebas documentales contra Cruz, las cuales fueron conseguidas dentro del ejercicio legal de Periodismo Investigativo y las denuncias ciudadanas, e irá publicando en su debido momento aspectos fundamentales de esta historia.

El ex funcionario Cruz no está condenado, su renuncia a la Gobernación de Cundinamarca tiene como propósito que lo investigue la Fiscalía General para tener opción de una doble instancia.  Debe demostrar su inocencia en su defensa ante la justicia, la cual prepara con un grupo de reconocidos abogados.

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