Así fue la liquidación de Friogán


 

La Superintendencia de Sociedades confirmó la liquidación judicial de la empresa Frigoríficos Ganaderos de Colombia, Friogán.  Con esto, terminó el proceso de reorganización empresarial de esta empresa, en la cual se involucraron recursos de los ganaderos del país de la cuota parafiscal que se paga por la carne y la leche.  El caso estuvo a cargo de Nicolás Polanía, juez de quiebras.

La Superintendencia afirmó que no se llegó a ningún acuerdo de pago de Friogán con sus acreedores, a quienes se les deben más de 70.000 millones de pesos.

Según Pablo Muñoz Gómez, promotor designado por la Superintendencia, “el proceso de liquidación está colmado de falsedades de todo tipo” por parte de los encargados de Friogán, por lo cual solicitó que el auto, redactado por el juez de quiebras Polanía, fuera remitido ante la Fiscalía General de La Nación para que se dé inicio a un proceso de fraude procesal.

Fedegán, ahora es administrado por el Ministerio de Agricultura (antes lo administraba Fedegán), es el accionista mayoritario de Friogán, con un 78,6 por ciento de la participación. Friogán maneja recursos públicos, por lo que, al ser intervenido luego de haberse acogido a la Ley de Reorganización, pasó a manos del MinAgricultura, que lo entregó en encargo fiduciario a Fiduagraria.

Este sonado proceso de liquidación, en su momento enfrentó al Ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, con el presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie.

En la audiencia de liquidación, que se llevó a cabo en la sede de la Supersociedades, se escucharon argumentos de todo tipo; incluso, ruegos de que no se tomara la decisión.

Ente estas, se quiso presentar a un inversionista llamado Pedro María Moreno, que tenía disponibles no menos de 20 millones de dólares para invertir en Friogán, pero la Superintendencia no autorizó su intervención, al parecer, por la procedencia sospechosa de su dinero. Moreno tiene una condena en su contra por porte ilegal de armas y aceptó que nunca ha declarado renta en el país, pero aseguró a los medios que ya pagó todas sus cuentas pendientes con la justicia nacional y sus recursos provienen de actividades lícitas en el exterior.

El auto de la Súper, con más de 30 decisiones, además de la liquidación, ordenó que el actual gerente debe renunciar a su cargo, no sin antes presentar un informe detallado de sus actividades al frente de la sociedad.

Por su parte, el gerente de Friogán, Armando José Daza, rechazó, con documentos en mano, las afirmaciones del promotor Muñoz Gómez, desvirtuando los calificativos.

De acuerdo con el representante de la empresa, en la liquidación, se paralizarán las actividades de las cuatro plantas de sacrificio, lo mismo que la suspensión de los cargos a los empleados.

Además, reclamaron por la afectación de la actividad económica de los municipios donde Friogán tiene injerencia, mientras que los ganaderos tendrían que buscar otras plantas dónde sacrificar sus ganados.

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