¿El Cierre del Cerrejón?

El Cerrejon
El Cerrejón es la mina de carbón natrual, a cielo abierto, más grande de mundo, que produce grandes recursos económicos para La Guajira y Colombia.

 

Por Hernán Baquero Bracho.

Lo que faltaba. La demanda ante el Consejo de Estado interpuesta por dos miembros de las comunidades de La Guajira Paradero y Gran Parada, cuatro ONG como son Fuerza de Mujeres Wayuu, CINEP, CAJAR y CENSAT y de los congresistas Aida Avella, Iván Cepeda y Feliciano Valencia, demanda que ha sido admitida por el alto tribunal de nulidad simple que busca dejar  efectos legales el Plan de Manejo Ambiental Integrado (PMAI) de Cerrejón y, por tanto, el cierre definitivo e inmediato de la operación minera. Como quien dice la estocada final o jaque mate a La Guajira para enterrarnos en lo que faltaba de la crisis que hemos venido padeciendo desde el año 2012 y de quedar sentada y ejecutada la admisión de la demanda, nuestro departamento quedaría inviable financiera, fiscal y constitucionalmente.

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Los argumentos de la demanda giran en torno a: Falta de control y seguimiento por parte de autoridades ambientales, afectación al recurso hídrico y al medio ambiente de La Guajira, lo que ha generado crisis alimentaria y vulneración de derechos fundamentales de la población, especialmente de los niños, desconocimiento derecho de participación de la población en general y, en especial, el derecho a consulta previa de las comunidades indígenas, y la falta de prevención adecuada de los impactos que genera la actividad minera en el medio ambiente.

Esto sería el golpe más artero y más certero a la economía guajira pero especialmente a la economía nacional. De cerrarse la operación minera del Cerrejón afectaría primeramente a 12 mil empleados, 5 mil directos y 7 mil tercerizados. Lo que generaría un desempleo nunca antes visto en la península que pondría en riesgo ahí sí la seguridad alimentaria, la estabilidad de las familias y la seguridad del territorio guajiro en todos los órdenes. Los atracos y la calidad de vida de miles de hogares guajiros estarían al orden del día.

Pero si por La Guajira llueve con estas medidas absurdas auspiciados por congresistas izquierdosos que lo que buscan es desestabilizar al país con demandas que el Consejo de Estado estaría apoyando para acabar de plano con una de las economías más fuerte y más segura y confiable a nivel país, también el gobierno nacional y sus arcas se verían afectadas por ingresos de impuestos y regalías. En los últimos 16 años el gobierno nacional ha recibido por parte de El Cerrejón cerca de 6.6 billones de pesos en regalías, un poco más de 10.1 billones de pesos en impuestos, sin incluir lo que ha recibido el departamento de La Guajira.

Desde esta tribuna hago un llamado a todos los guajiros para que cerremos filas de unidad entorno a estas medidas que han sido admitidas por el Consejo de Estado ante un posible cierre de El Cerrejón. Lo que está en juego señor gobernador, señores congresistas, señores alcaldes, diputados y concejales es el futuro inmediato de nuestra economía. Para nadie es un secreto que El Cerrejón mueve parte del 50% de la economía del departamento. Cerremos fila porque lo que está en juego es La Guajira no los intereses de dos comunidades auspiciados por unos congresistas que ponen en entredicho la institucionalidad de un país, afectan de manera grave la seguridad jurídica, no solo para El Cerrejón sino para la industria en general, y causan pérdida de competitividad en el sector privado, que es el motor de desarrollo de la economía nacional.

A todos los sectores públicos y privados, a las instituciones educativas, a la Universidad de La Guajira, a los gremios en cabeza de la Cámara de Comercio, a la opinión pública, al pueblo guajiro en general, a los empleados y su sindicato, a los medios de comunicación y a la sociedad civil para que lejos de las ideologías que primen y de las posturas políticas que tengamos hagamos un alto en el camino para que analicemos que el desarrollo de este departamento El Cerrejón es parte clave y motor en su economía.

Decimos lo que otros callan
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