La historia del ex empleado del Fiscal al que los congresistas le rinden pleitesías


 
Juan Pablo Duque, el Secretario General de la Comisión de Acusaciones, es un hombre al que los parlamentarios le temen.

Juan Pablo Duque, el designado Secretario General de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes de Colombia, es el hombre que incide en todas las investigaciones contra las personalidades más importantes del país, que llegan a esta entidad pública. Pero cómo logró este personaje ocupar este crucial cargo en el Congreso. La Otra Cara les cuenta la historia.

Recordemos que esta Comisión es la única encargada de investigar a los Presidentes de la República y los funcionarios con fuero especial, como el Fiscal y a los magistrados de las Cortes.  Esta integrada por representantes a la Cámara y tiene un Secretario General, que ahora es Duque.

Duque llegó al cargo el 30 de julio de 2014  apoyado por el propio Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, y con el visto bueno de la casa Gaviria, comandada por el ex presidente César Gaviria, porque Simón Gaviria, hijo del ex mandatario y actual Director Nacional  de Planeación, fue quien lo postuló para el puesto cuando se desempeñaba como representante a la Cámara.

El Secretario de la Comisión, nació en Florencia, fue funcionario de la Fiscalía durante 11 años, ingresó en 2003 como asistente judicial en el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI), luego pasó a la Dirección de Fiscalías de Bogotá como técnico judicial y para 2005 ya oficiaba como asistente de fiscal. En febrero de 2007 fue designado en una estructura de apoyo de unas Fiscalías en Bogotá y en agosto de 2012 pasó al despacho del mismo Montealegre.

Eso lo logró porque en el 2013, cuando trabajaba en la Dirección de Fiscalía de Bogotá, fue nombrada en el Despacho de Montealegre, su paisana del Caquetá, Olga Claros, y así él también terminó trabajando en la oficina del Fiscal.

“La labor de ambos se concentró  en mantener la una buena interlocución entre el Congreso y el ente acusador para vigilar el avance de proyectos claves en la justicia, como las facultades para reestructurar la Fiscalía, el nuevo Código de Extinción de Dominio o la aprobación de más presupuesto para esa entidad”,  así lo revela el periodista de El Espectador Juan David Laverde en una extensa publicación.

Según el diario capitalino, fuentes del Congreso comentaron al respecto: “Él llega al Congreso porque se lo lleva Claros a trabajar en esos temas. Todos lo conocimos, pues era el encargado de tramitar las citas del Fiscal  General con los congresistas, las solicitudes burocráticas de ellos y revisar los proyectos que le interesaran a Montealegre. Se movía muy bien. Es más, cuando el Fiscal mandó a conseguir votos o pidió apoyo para garantizar las elecciones de Néstor Osuna y Gloria Stella Ortiz en el Congreso, fueron Olga Claros y Juan Pablo Duque los que se movieron con los parlamentarios. En los videos de las sesiones de elección de estos dos magistrados se les ve haciendo lobby”.

Lo anterior justifica porqué hasta un día antes de su nombramiento, el 29 de julio del 2014, Duque fue un enlace de Montealegre en el Congreso para hacerles seguimiento a los proyectos que le interesaban al Fiscal.

Los colombianos recuerdan a Duque por haber hecho lobby en esta Comisión para que se frenara la investigación contra el Fiscal Montealegre, que se le había abierto a raíz de las denuncias de la ex Contralora General, Sandra Morelli por los pagos que el Jefe del Ente Acusador habría recibido de parte de la empresa Saludcoop cuando ya ejercía como Fiscal General. Para algunos expertos, esa movida fue un favor que Duque le pagó a su nominador y quien fuera su jefe directo Montealegre, por haberlo llevado a esa dignidad que dura cuatro años.

Por eso, ya se ha ganado críticas y hasta acciones legales en su contra, como la que le interpuso el magistrado de la Corte Constitucional, Jorge Pretelt, investigado en la Comisión de Acusaciones por supuestamente pedir dinero para emitir un fallo. El togado cordobés, a través de su abogado Abelardo de La Espriella, recusó a Duque por considerarlo “una ficha del Fiscal General” y  por considerar que “existe una manifiesta enemistad” entre el magistrado y el jefe del ente acusador.

Juan Pablo Duque es el alto funcionario que hoy maneja o tramita a su antojo los procesos contra los grandes personajes de Colombia en la criticada Comisión de Acusaciones, que es célebre por no fallar en su historia ni un solo proceso contra los investigados. Ahora los expedientes allí se mueven o se estancan dependiendo los intereses direccionados desde la Fiscalía General. Duque es el hombre al que todos los congresistas le temen y le rinden pleitesía.

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