El Defensor del Pueblo sí debería renunciar, ahora por acosador sexual

Defensor del Pueblo acosador sexual

 

Ningún funcionario público de Colombia puede hacer con sus subordinados lo que hizo y sigue haciendo el actual Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, como si nada pasara. Las denuncias en su contra por parte de subalternos, no solo son por acoso laboral, sino también por acoso sexual.

El periodista Daniel Coronell volvió a publicar un tema relacionado con la oscura actuación del Defensor del Pueblo y el acoso laboral al que sometió durante dos años a su dirigida Astrid Helena Cristancho, quien al final tuvo que renunciar a su cargo como Secretaria Privada en la Defensoría el 20 de noviembre de 2015, argumentando que “No le cabía más miedo en el cuerpo ni en el corazón”.

Astrid Helena Cristancho, de 34 años, fue Señorita Cundinamarca en 20o5 y es abogada.

 

Ahora el columnista de Semana revela que la citada ex funcionaria también fue sometida durante ese periodo a un presunto acoso sexual por parte de Otálora, lo cual soporta con varios chat del alto ejecutivo público y fotos que serían las pruebas de esta irregularidad. Además habla de otras empleadas acosadas sexualmente en la Defesnoría por el titular de ese organismo, cuyos nombres no han salido a la luz pública, pero prometen destapar el escándalo.

Así  describe Coronell el tema en Semana:

“Todo empezó como una serie de situaciones equívocas. Entrega de informes en su casa. Invitaciones a comer o a reunirse fuera de los horarios de oficina, donde era borroso el límite entre lo laboral y lo personal. Como ella no accedió a sus insinuaciones tuvo que soportar mayor maltrato laboral.

Después vinieron las llamadas a altas horas de la noche para decirle obscenidades. Al día siguiente, de acuerdo con el testimonio de la abogada Cristancho, el defensor se portaba como si nada hubiera pasado.

En un chat, él empieza alabando su belleza: “Muy bonita tu foto”. Ella, tratándolo de usted, le pide no hacerle comentarios personales. Y él unas frases después concluye: “Solo quiero que tengas claro que TQM”. (Ver chat)

Esta es otra conversación:

–¿Cuándo será que se le tiene por estos lados? –pregunta el defensor.

–¿Cuáles lados? –pregunta la abogada.

–Jajajajaja no entendiste.

–Dónde está usted

–En mi casita (Ver chat)

En una ocasión, el señor defensor del pueblo le mandó dos fotos a su subalterna. La primera es una selfi en pantaloneta y camiseta en la terraza de su apartamento en los cerros nororientales de Bogotá. (Ver foto)

La segunda imagen muestra la misma terraza pero desde otro ángulo, la hamaca de la fotografía anterior está en el fondo. Se ven las piernas de un hombre desnudo, la mano izquierda empuñando el pene, mientras se toma la selfi con la derecha. (Ver foto)

Le pregunté a la doctora Astrid Helena ¿por qué no denunció esto antes? Su respuesta es la misma de miles de personas que han sido sometidas a abusos por alguien que tenía autoridad sobre ellos: tenía miedo.

Además, tengo evidencias de que el doctor Otálora ha acosado y usado lenguaje sexualmente explícito, sugerente y vulgar con otras subalternas. Un fragmento de un chat que ustedes pueden ver en Semana.com da una muestra del trato al que sometió a otra subordinada, cuya identidad no puedo revelar por ahora. (Ver chat) “.

Otálora es en la actualidad el garante de la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia y defensor de todas las mujeres del país, sin embargo, no aplica eso con sus propios funcionarios porque se ensaña contra sus dirigidos y, al parecer, no hay una autoridad que se encargue de investigarlo y sancionar sus anómalas actuaciones.  ¿Debería hacerse cargo de este caso la Procuraduría General de la Nación en vista de que la Defensoría está vinculada al Ministerio Público?

También hay que preguntarse:  ¿Dónde quedó la moral y la dignidad de los altos funcionarios públicos. Dónde están las feministas del país, que por menos han alertado a los colombianos en los medios de comunicación.  Quién se pronuncia sobre este caso?

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