“La corrupción en la Unidad de Protección de Villamizar, apenas se va destapar”


 
El ex Secretario General de la UNP, a quien un juez de segunda instancia le dio la libertad por falta de pruebas, dice que le hicieron un complot para sacarlo y acusa a varios funcionarios de la entidad de casos de corrupción, los cuales llevaría a las autoridades, siempre y cuando haya imparcialidad en la justicia. 

En abril de 2016, un Juez de segunda instancia confirmó la libertad de Julián Marulanda Calero, el ex Secretario General de la Unidad Nacional de Protección (UNP), señalado de ser el responsable de un millonario desfalco a esa entidad estatal.

La citada Unidad es blanco de críticas por toda clase de corrupción, como malos manejos de sus recursos, contrataciones irregulares, intrigas internas, y hasta pésima gestión para designar el personal que le brinda la seguridad a las diferentes personalidades del país.

A Marulanda,  en septiembre de 2014, la justicia le dictó ordena de captura por los posibles delitos de delitos de concusión, cohecho, prevaricato por omisión y concierto para delinquir. Relacionado con un supuesto pago ilícito de facturas a contratistas y el direccionamiento de pliegos de condiciones para la asignación de contratos en la UNP.  Este personaje había abandonado previamente el país, el 25 de agosto de 2014, con destino a Miami (Estados Unidos), según certificó Migración Colombia, por eso hasta se habló en su momento de solicitar circular roja a la Policía Internacional (Interpol) para lograr que compareciera ante la justicia colombiana.

 Por los mismos hechos fue imputado Luis Eduardo Molina Torres, jefe administrativo y financiero de la UNP, capturado en flagrancia cuando recibía un sobono de 10 millones de pesos  como resultado de una comisión ilícita para agilizar el pago de un contrato en la entidad. A Molina le imputaron cargos por el delito de concusión y aceptó su falta para conseguir rebaja en su condena. Sin embargo, Marulanda afirma que Molina fue objeto de un montaje por parte de otro funcionario de la Unidad, Carlos Bermúdez Cuchimaque, para hacerlo incurrir en el ilícito.

En este gran caso también fueron vinculados Diana Carolina Rodríguez, asesora de contratación; Tania Constanza Trujillo, coordinadora de contratos; Wilson Javier Debía, coordinador del Grupo de implementación; Ronald Rodríguez Roso, coordinador de control de seguridad; Héctor Flavio Gómez López, coordinador del grupo de esquemas protectivos; William Patiño, integrante de la subdirección de operaciones; Carlos Bermúdez Cuchimaque, subgerente de operaciones de la Unidad 33; Édgar Mauricio Hernández, contratista; y el funcionario Carlos Andrés Bernal.

El escándalo de la UNP fue muy sonado en Colombia, porque hasta sirvió para que le entregaran a un comunicador un Premio de Periodismo Simón Bolívar como gran primicia en un tema de corrupción.

Sin embargo, a la fecha,  luego de varios años, el único penalizado por este sonado tema es Molino, cuya detención parece más un caso personal y no como miembro de un red de corrupción. Sólo se formuló la captura de Marulanda, que ya la propia justicia revocó, y no se ha procedido contra los demás presuntos implicados… ¿Qué sucedió con este publicitado tema?

Pero algo extraño sí pasó en la mencionada Unidad de Protección, porque se habla de que el ex alto funcionario Alonso Miranda Montenegro, se llevó en su camioneta privada una gran cantidad de documentos claves de la UNP, entre ellos, la contratación más importante de la entidad, según Las2Orillas… ¿Qué quería esconder?

También se dio la misteriosa muerte de Germán Escobar, el gran amigo de Miranda, y encargado de manejar las contrataciones más grandes de la Unidad.

La Otra Cara se comunicó con Julián Marulanda, quien sigue en EE.UU. después de que le abrieron el proceso penal en su contra, y él accedió a darnos esta entrevista:

¿Qué implicaciones tiene el fallo de la justicia de segunda instancia en su caso?

“En el mes de febrero de 2016, luego de varios intentos por realizar la audiencia de imputación de cargos que yo mismo había solicitado mediante derecho de petición,  prácticamente todas las veces canceladas por la Fiscalía,  se procedió a hacer la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento, la cual fue denegada por el Juez de Primera Instancia, entre otras cosas por la carencia de pruebas en mi contra, y esta decisión que obviamente fue apelada por  la Fiscalía, fue ratificada después por el Juez de Segunda Instancia. Es decir, nuevamente un Juez de la República encuentra que no hay pruebas suficientes para inferir mi responsabilidad en la corrupción que sí hay en la UNP”.

“Pero permítame hacer una reflexión: es muy curioso que los grandes medios de comunicación, que durante más de 15 días consecutivos se dedicaron a moler mi buen nombre, mi honra, mi dignidad, mi presunción de inocencia, los mismos que hacían eco a todas las cosas que decía el doctor Andrés Villamizar Pachón, entonces director de la UNP, en su delirio mediático, quienes me acusaron y me condenaron, ahora guardan silencio, cuando empieza a salir a flote mi inocencia.  Definitivamente somos un pueblo morboso, a quien solamente nos sacia la sangre y la desgracia de otros.  Y con el perdón de muchos periodistas realmente serios,  pude constatar en carne propia la falta de profundidad de los periodistas”.

“En cambio, cuando los medios se han visto obligados ya por las circunstancias a hacer referencia al detrimento patrimonial de la UNP, causado presuntamente por acción u omisión del señor Villamizar en complicidad con el señor Alonso Miranda Montenegro, su mano derecha, los medios piadosamente omiten cualquier referencia a ellos, como si estas conductas se dieran por generación espontánea”.

“El tratamiento de los medios ha sido desigual, y en Colombia se maneja una cuota muy alta de intocabilidad”.

Andrés Villamizar, ex Director de la UNP

 

¿Cuál es su versión, qué pasó en la UNP en 2014, cuando le dictaron orden de captura?

“Como lo he manifestado en la prensa, el señor Andrés Villamizar, ex jefe de la Unidad, armó todo este escándalo en mi contra con el único propósito de mantenerse en el cargo, sabiendo que estaba con un pie afuera de la entidad por el desgaste que había sufrido naturalmente. Es decir, ya había llegado su tiempo, pero además como consecuencia del lío que se formó con la muerte del señor periodista Luis Carlos Cervantes, por una supuesta negligencia de la UNP, pues debía estar protegido y no tenía la seguridad, tema en el que está presuntamente comprometida su responsabilidad como Director. Villamizar contó con la ayuda del señor Rafael María Merchán, un funcionario inescrupuloso de la Secretaria de Transparencia de la Presidencia de Colombia, para filtrar  un información sin análisis a periodistas amarillistas contra mi y, por supuesto, está por esclarecer la participación de una de las empresas contratistas en todo este episodio”.

Pero usted fue acusado de haber cometido varios delitos por el propio Director del CTI, Julián Quintana… ¿Qué dice al respecto?

“Si, tiene razón. Pero siempre he creído en la buena fe del doctor Julián Quintana y presumo que los señores Merchán y Villamizar, valiéndose de su prestigio como funcionarios poderosos jugaron con la buena fe del señor Quintana y en general de la Fiscalía de Colombia. Mejor dicho, el doctor Quintana lamentablemente tragó entero pensando que realmente Merchán y Villamizar habían realizado una concienzuda investigación que apuntaba a mi responsabilidad y no se detuvo a analizar lo que le entregaron estos señores. Si pecó por algo fue por imprudente y por creerle a estos señores. Bueno, no obstante debo mencionar que mi pareja y mi familia fueron acosados moral y físicamente por personas que decían ser de la Fiscalía General.  A mi, en varias oportunidades me contactaron personas que decía ser del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) del Entre Acusador e inclusive hablé en el mes de marzo de 2015 con la Fiscal del caso, y siempre me recomendaban que le revocara el poder a mi abogado Iván Cancino, y en su lugar dejara uno más amigable con la Fiscalía, uno con el que ellos se sintieran más cómodos”.

Pero Quintana ha sido muy recalcitrante en su caso e inclusive siempre mencionó que usted ya tenía circular roja para lograr su extradición.

“Yo desde que me exilié me di a la tarea de investigar cómo funcionaba ese tema sobre mi solicitud, y siempre supe que no era cierto. De hecho tengo libre movilización por los Estados Unidos.  Ese tema de la extradición y la circular roja de Interpol tenía más un efecto publicitario, algunas personas me decían que lo hacen para ver si la persona se desespera y comete errores que les permitan capturarlo o para que haga su entrega”.

“Pero quiero mejor mostrarle lo siguiente, el doctor Quintana, siguiendo al pie de la letra la rueda de Villamizar y Merchán, hablaba de más de 10 delitos en mi caso. La Fiscalía finalmente los concreta en tres: Concusión, peculado y concierto para delinquir”.

¿Pero si es inocente, porqué se fue?

“Mire, yo decido salir del país por dos razones. Fui amenazado en la población del Bojacá (Cund.) por un desconocido y, en segundo lugar, porque vi que la captura del señor Luis Eduardo Molino iba a ser aprovechada en mi contra. Villamizar nunca me quiso pasar al teléfono, a pesar de que le envié muchos mensajes; la toma armada de la Secretaría General de la UNP por parte del señor Alonso Miranda Montenegro, seguramente con la finalidad de matarme,  el lunes 25 de agosto de 2014, pero yo ya me había ido,  y en un evidente abuso de poder se prohíbe mi entrada a las instalaciones de la UNP. Todo conducía a que se pretendía montar un show con mi captura o quizás con mi muerte, y por supuesto en un elemental sentido de supervivencia decidí salir de Colombia.  Como se lo dije a Julio Sánchez Cristo en La W, salí huyendo de la injusticia, no huyendo de la justicia”.

Luis Eduardo Molina   –   Julián Marulanda

 

¿Había corrupción en la UNP, usted participó de algún modo?

“No soy yo quien lo debe determinar legalmente, son las autoridades. En todo caso, le puedo decir que yo no estoy involucrado”.

¿Cuente lo que sabe ahora que el juez lo favoreció?

“Después de mi salida de la UNP, muchas personas me han contado cosas aberrantes que empezaron a pasar en la Unidad.  Villamizar dejó encargado de la Secretaría General al señor Alonso Miranda Montenegro, y por lo que se pueden ver en los informes de la Contraloría lo que pasó en esos 6 meses después de mi salida de la UNP fue muy grave.  Igualmente, hay temas que se han venido a ventilar después de mi retiro, pero que ocurrieron durante el tiempo que fui Secretario General, todos acaecidos en la Subdirección de Protección, la que manejaba el señor Miranda Montenegro y bajo su exclusiva responsabilidad.  En la Unidad había un desgreño operativo enorme que hoy en día creo condujo a hechos de corrupción, y nótese que hablo de desgreño operativo”.

¿Villamizar protegía a Miranda?

“Pues Miranda era el hombre de confianza de Villamizar. Era su mano derecha. Pero igual quiero decirle que Villamizar era microgerente, era una persona que a mi a veces me llamaba la atención por cosas que normalmente un director no se daría cuenta, como por ejemplo, que tipo de desodorizante se estaban usando en los baños, o la calidad del jabón para limpiar los pisos. Recuerdo alguna vez que algún contratista se le llamó la atención por las llantas de sus vehículos. Recuerdo las veces en que le llamaba la atención a los implementadores de medidas por el tipo de vehículo que había asignado, pues si no era protegido VIP no tenía derecho a carro nuevo. Con esto quiero mostrar que Villamizar sabía exactamente que pasaba en cada área de la UNP. Ahora bien, decir como lo dijo se su momento que todo se hizo a sus espaldas, es una mentira, y bueno, finalmente debería ser llamado disciplinariamente por negligencia en el cumplimiento de sus funciones”.

Villamizar posesiona a Miranda

 

¿Usted conoció casos de corrupción de Villamizar?

Después de mi salida de la UNP y por lo que me han contado los sindicatos se presentaron actos de corrupción en los cuales presumo el gran protagonista fue la mano derecha de Villamizar, el señor Alonso Miranda Montenegro, no se si con la anuncia o no de Andrés Villamizar.

¿Estaría dispuesto a apoyar la investigación de la Fiscalía?

“Reitero que en el mes de marzo de 2015, a través de una persona que fue mi asistente en la UNP, fui contactado por agentes del CTI de la Fiscalía, quienes a su vez, luego me contactaron con la Fiscal del caso, a la cual le expresé mi total voluntad de apoyar a la justicia colombiana y mostrarle las evidencias que el tema tal y como ella lo tiene estructurado, está en la ruta equivocada. Le ofrecí las evidencias que demuestran, no solamente mi inocencia, sino que se organizó un complot en mi contra y quiénes son los responsables de los presuntos actos de corrupción en la UNP”.

¿Usted tenía responsabilidades en materia de protección de personas?

“No. Yo nunca tuve responsabilidades directas en la asignación de esquemas de protección. Y le quiero ampliar el tema, yo era el encargado de las relaciones de la Unidad con el Congreso, entonces me entendía con los temas de protección de los parlamentarios, pero siempre que había alguna solicitud de por medio que se hacía a través de la Subdirección de Protección de la Unidad, y se manejaba con un oficio mio dirigido al señor Miranda Montenegro”.

¿Cree que se debe devolver el premio de periodismo que se ganaron con su historia?

“Si el ganador fuera honesto, sí debería devolverlo”.

¿Cree que a usted lo utilizaron como chivo expiatorio?

“Yo creo que mi nombre, mi honra y mi vida profesional fue sacrificada en aras de los intereses del señor Villamizar, que se quería mantener a toda en su cargo,  y  hoy no se, si además, proteger algunos intereses personales a costa de la UNP, y en aras de los intereses poco santos del señor Alonso Miranda Montenegro para adueñarse de la Secretaría General y poder hacer sus andanzas presuntamente ilegales.  En aras de los intereses personales del señor Carlos Bermúdez Cuchimaque por mantener algunas situaciones irregulares en la UNP que yo estaba denunciando y frente a las cuales ya había comenzado a actuar.  En aras de periodistas amarillistas que querían, por ejemplo, ganarse un premio de periodismo. Sí, fui un chivo expiatorio”.

“Quiero ampliarle la respuesta.  Si usted mira la historia de la supuesta banda de delincuentes que operaba en la Unidad, solamente hubo un capturado, que fue el señor Molino, en una supuesta flagrancia que huele más a una trampa en la que ingenuamente cayó,  y solo hubo una orden de captura, que fue la mía. Los demás integrantes de la supuesta red denunciada por los medios de comunicación, siguen en libertad, la Fiscalía no ha actuado en contra de ellos, algunos siguen trabajando en la UNP e inclusive han sido ascendidos. Es raro, no le parece? El tema claramente iba en mi contra, por las motivaciones políticas y económicas que he mencionado. Reitero, fui un chivo expiatorio”.

Villamizar y Marulanda compartían el poder en la Unidad

 

¿Qué ha sido lo más duro que tuvo que soportar?

“Cada día tiene su afán y sus propios dolores,  pero la magia de la vida consiste en lograr descubrir diariamente motivos para ser feliz y seguir avanzando.  Soporté diferentes hechos que desde una perspectiva determinada son los más dolorosos, pero he descubierto que la vida se sobrepone al dolor y todos los días encuentro motivos para ser feliz”.

¿Va a regresar a Colombia a ponerle la cara a la justicia?

“La verdad me encantaría, pero las amenazas contra mi vida son reales, y en la medida en que la Fiscalía, sin defender a Villamizar, avance en la investigación, verá que las nexos de todo ese entramado de corrupción son mucho más profundos que un presunto soborno de 10 millones de pesos, que ya está prácticamente demostrado fue una trampa que le puso Cuchimaque al señor Molino.  Villamizar, presumo, es simplemente la punta del iceberg. Estoy dispuesto a volver a Colombia, si la justicia me garantiza imparcialidad en mi caso…El escándalo de la corrupción en la Unidad Nacional de Protección apenas se va destapar”.

Por Sixto Alfredo Pinto

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