Politiquero de convicción…


 
Al que le caiga… (?)

Por Sandra Patricia Pino Cásseres

Columnista- periodista

Hace días atrás la contienda politiquera se terminó, pero en su inicio los candidatos conocidos creían que eran los más astutos y con susurros planeaban la campaña perfecta, por otro lado los nuevones que levantaron polvareda se hicieron sentir desde un principio y los que no pudieron ni dar la cara porque no contaron con las posibilidades y al anonimato fueron a parar.

Entremos analizar la cosa politiquera y chanchullera de estos tiempos; desde la capital nos ven como los sufridos y los aislados del cuento lo que no saben es que desde aquí tenemos mejor panorama de detectar a los de siempre haciendo de las suyas y disfrazados con trajes de popelina, corbatas de Versage y zapatos Gucci, explican a su acomodo, a un pueblo temeroso e incrédulo que quien llega o pasa por su casa es el mismísimo “Rey de la comarca”, pero en versión chibchombiana. Esos mismos, que se ocultan  detrás de máscaras y mascujen chicles baratos frente a un  pueblo cansado de tanta mentira, engaño y trampa a la que recurren para lograr sus objetivos más que políticos, personales hombres mezquinos que para acabar con sus contrincantes y sentirse victoriosos de una batalla no luchada limpiamente y con una guerra medio ganada,  se logran montar en el poder para terminar lo que otros les han ayudado a empezar.

Se vio de todo, desde el político que con boletas de cine compro la diversión de algunos, el que repartió patilla en los buses de la ciudad para congraciarse con los votantes, los que ofrecían en cada oportunidad masato con buñuelo, gaseosa con pan o lo que les pudieran dar para tenerles el pico lleno y el buche calmado, los cinco mil para el bus de ida y vuelta y hacer tumulto en sus presentaciones, el que ofreció dinero y dos almuerzos por cabeza para que votaran por él, la absurda encuesta de la mejor politóloga – matemática que daba como ganador a su pupilo llanero, nuestros vecinos “Chamos”, entraron hasta en la colada porque los convencieron que acabados de llegar tenían la opción de votar y por ser ciudadanos de bastante  vulnerabilidad se aprovecharon de su nobleza, “Que corrupción tan humana”.  Pero aquí no para la cosa; Si por estas tierras llueve, por la costa de donde llego “Aja y tú qué” no escampa.  La  repartición de mercados y plática en mano al humilde ¡que eso sí!, no se dejó de dar, fue el pan y vino de cada día y la justicia con lentes oscuros y mirada lánguida.  Se imaginan si hubieran dado presupuestos electorales como lo estipula la ley, el que tiene; despilfarra y compra más dignidad, al que le es necesario la usa para lograr pasar y el que hasta hora la recibe tenga la seguridad que buen manejo lo hubiera podido brindar.

Como ustedes saben, ganó el que se veía seguro pero algunos vaticinaban que le castigarían la picardía por entregar su cargo a un dudoso miembro del partido “La esperanza”,  paso el que menos no lo imaginábamos y corono la otra parte femenina del gobierno de turno. ¡Recuerden! esto son ligas mayores nacionales, no la alcaldía o la gobernación que acostumbran a tomar de burladero.

Ahora si es por bien de la humanidad, a trabajar se dijo… ¡A claro!, no estoy exaltando el eslogan de ningún candidato, es una frase general que se usa.

Existe un dicho: “NO PIERDAS A TU GENTE POR POLITICA, NO SABES CUANDO LA PUEDES NECESITAR”, pero para muchos de los empresarios, políticos, comerciantes, fanáticos del tema y hasta del gremio se les convierte una cuestión personal donde las ofensas y humillaciones por motivos politiqueros, son la exaltación de tener la cabeza caliente, las neuronas alborotadas y el amor de región mal infundados, quedando como resultado la perdida de sus amigos y conocidos y la reputación de su dudosa integridad, por eso para el segundo raund de contiendas… “Báñese y bájese el calorcito de su neura y piense con la frialdad de la lógica y la razón y se dará cuenta cuanto la C…”.

Finalizando con la opinión de estos días, alisten maíz pira, gaseosita, analice antes de hablar y encienda motores para opinar en las siguientes contiendas presidenciales, donde la doble militancia no tiene importancia, el morado con el azul combina con el rosado, el fucsia y el negro se mezclan como paleta de colores y donde aquí lo que importa son las ideas atrayentes, las palabras bien encausadas, los votos bien trabajados, no líderes de la vieja batalla que se volvieron a tostar.  Señores vivamos el presente,  dejemos de cavar  en fosas comunes y no premeditemos un futuro incierto para usted, para mí, para vosotros y para aquellos que sólo saben arreglar su casa y de ahí no pueden pasar, hasta aquí llegó porque no quiero que se me acalore la cabeza y empiece a contar lo que vi o escuche en estas pasadas campañas.

Decimos lo que otros callan
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