Apocalipsis Zombie


 

‘ME TOCA VIVIR LA GENERACIÓN ZOMBIE. LA DE LOS SERES HUMANOS ESCLAVOS DE UN APARATICO’.

Pertenezco a una generación que se deslumbró cuando llegaron el transistor, el televisor y el fax. Ahora nos toca oír música en Spotify, leer noticias en ‘smartphones’ y meter las ideas en titulares de 140 caracteres.

Antes teníamos que ir a las bibliotecas para aprender. Ahora nos basta con hundir la tecla de Google y todo nos queda averiguado. Antes se convocaba a las gentes por perifoneos. Ahora se usan las redes sociales.

La vida privada era respetada como un gran tesoro de todo ser humano. Con el Facebook, el Twitter y todos esos embelecos nuevos se perdió la intimidad y hasta el más solitario de nuestro actos, el de sentarnos al inodoro, lo podemos trasmitir por WhatsApp.

La gente ya no camina por las calles viendo a los demás, miran u oyen como zombies el ‘smartphone’. Tampoco se conversa. Se comunican por esos aparaticos.

Ya no se encuentra en la sala de espera de un aeropuerto o en la de un consultorio médico gente leyendo libros, todos tienen su cuadrilátero y están buscando conocimientos o perdiendo el tiempo metiendo los dedos en un teclado o deslizándolos morbosamente sobre una pantallita.

Me toca vivir la generación zombie. La de los seres humanos esclavos de un aparatico. Comunicándose sin tener que hablar. Volviéndose fugaces en las ideas, con la memoria prestada para no guardar nada, pero dejándole todo al cuadrilátero ese.

Es el apocalipsis del que hablaba la Biblia, aunque no llegan los cuatro jinetes míticos a acabar con todo, llegaron los zombies con los cuadriláteros en la mano.

 

Angelino y Lupe

EL LÍO ES QUE MIENTRAS EN UN LADO TAPAN, EN EL OTRO DESTAPAN.

El impacto político lo han dado por estos días las determinaciones del partido de la U de proclamar candidato a la Alcaldía de Cali a Angelino Garzón y del partido liberal, de candidatizar a Luis Pérez (Lupe) a la Gobernación de Antioquia.

Con la candidatura de Angelino, los estrategas de la casa de Nariño matan varios pájaros de un solo tiro porque también proclamaron, el mismo día, la candidatura liberal de Jorge Homero Giraldo.

De esa manera, consiguen hacerle el cajón a Dilliam Francisca en sus ambiciones de ser gobernadora, pues ya no podrá ser candidata de la unidad santista.

Con la candidatura de Luis Pérez, los liberales reintegran al exalcalde a sus filas, ponen en jaque a los candidatos de Uribe y del gobernador Fajardo y le facilitan a Alonso Salazar que se reencauche, recordándoles a los electores las acusaciones que hizo contra Pérez en el pasado.

Con Angelino, que ya había sido lanzado y apoyado por Uribe, se tiende un puente entre Santos y el expresidente, que le puede servir al Gobierno para bajar la temperatura, y queman la candidatura de Armitage, patrocinada por los oligarcas caleños.

Con Luis Pérez, los liberales le hacen el favor a Santos, al mismo tiempo, de impedir que Uribe se gane la Gobernación de Antioquia y propiciar que a Fajardo le crezca la disidencia de Alonso Salazar y pierda la Alcaldía de Medellín.

El lío es que mientras en un lado tapan, en el otro destapan. En Cali, ‘El Chontico’, un candidato popular liberal, puede derrotar a Angelino y, en Antioquia, si los godos se juntan con quien debe ser, derrotan a Lupe.

 

¡Qué Bajonazo!

No se podrá firmar algo consistente  en La Habana si en ese momento a Santos y a las Farc nadie les  va a creer.

La feroz coincidencia de las dos más grandes encuestadoras de este país,Gallup e Ipsos en comprobar que el Presidente Santos ha llegado a su mas bajo índice de popularidad, al 29%, no lo podrán arreglar con los métodos conventuales de Juan Meza ni esperando que las encuestadoras de Caballero y de Lemoine den unas cifras distintas.

El Presidente Santos no solo debe entender lo que es pegarse semejante bajonazo sino que debe hacer un replanteamiento de metodologías, de consejeros y de estrategias. Ya mató “La luciérnaga”, tiene desencuadernados a Dario y a Yolanda, sin tema a Julio  y donde se descuide Salud, la mandan a freir espárragos a Valladolid.

Ese cuéntico de sentar a la mesa imaginaria a periodistas y columnistas de la prensa bogotana para que coincidan  todos cada fin de semana en el análisis del mismo tema y en hacer el coro que les enseñó el doctor Eduardo Zuleta Ángel a sus nietos, se debe acabar.

A Santos y a sus asesores se les agotó el esquema repetido. Se les acabaron la lista de uribistas a condenar y, sobre todo, se les acabó la posibilidad de seguirle echando el cuento al país decretando el unanimismo en los medios.

No está bien que el Presidente Santos quede como Petro tirado en el piso del desprestigio cuando necesitamos que salga adelante en su particular idea de conseguir la paz con las Farc. No se podrá firmar algo consistente  en La Habana si en ese momento a Santos y a las Farc nadie les  va a creer.

Hay que llamar al gobierno a los marginados. Hay que cambiar de estrategas. Hay que convocar a quienes entiendan al país no a quienes saben complacer los caprichos de Santos.

Por GUSTAVO ÁLVAREZ GARDEAZÁBAL 

Tomado del diario ADN

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