“Todos en Colombia, hasta Uribe, queremos que se acabe la guerra”


 

Mi generación que ha vivido en guerra desde el 9 de abril de 1948, y no sabemos lo que es vivir en un país en paz, queremos saborearnos ese placer antes de morirnos.

La noticia que dio entonces el presidente Santos en el sentido de que ha dado orden a sus negociadores en la mesa de La Habana de buscar la forma de llegar a un cese al fuego bilateral, ha alborotado el avispero y puesto al superministro Martínez a intuir públicamente lo que se viene y al exgeneral Naranjo a decir que todavía no.

El asunto, aparentemente contradictorio, tiene varias facetas. Los generales de la república han estado reuniéndose desde hace un año a estudiar, comentar y especular sobre lo que significaría un cese al fuego bilateral.

Dentro de los temas más álgidos tratados en esas reuniones siempre ha estado el de si el cese rige para todos los rincones del país o las Farc aceptarían que el gobierno les cediera unos territorios especiales, como se hizo en el Caguán.

Si es lo primero, el cese al fuego duraría muy poquito. Las poderosas bacrim, manejando chances, extorsiones y policías se atravesarían en la paz pactada frágilmente y la volverían añicos. Y, lo que es peor, los generales con orgullo patrio, no aceptarían que sus tropas se queden rascando la barriga encima de unos camarotes y ellos tomando wiskie en los cocteles.

Pero alguna fórmula habrá que encontrar.

Por GUSTAVO ÁLVAREZ GARDEAZÁBAL

Decimos lo que otros callan
Cargando...

Deja un comentario