BioPago deja de liquidar en bolívares

Petro

 

Asonacrip (Asociación Nacional de Criptomonedas de Venezuela) anunció el pasado 10 de enero que los pagos mediante BioPago dejarán de liquidar las operaciones en bolívares, para hacerlo directamente en Petros.

“#Confirmado Pagos por sistema BioPago del #BancoDeVenezuela en #Petros serán liquidados a los comercios en Petros #10Enero vamos directo a una #CriptoNación”, podemos leer en su Twitter. Pero ¿hasta qué punto la economía venezolana se está volviendo cripto gracias al Petro?

Petro ¿cortina de humo sin fundamento o exitosa criptomoneda estatal?

Lanzada en febrero del 2018, a rebufo del glorioso final de 2017 que tuvieron Bitcoin y compañía, el gobierno venezolano anunció que el Petro estaría respaldado por sus abundantes recursos naturales (de hecho el propio nombre es una referencia muy poco sutil a su materia prima por excelencia).

A primera vista hay muchas dudas de que Petro sea realmente una criptomoneda, para empezar, ha sido creada por un estado, lo cual choca frontalmente con el ideal de dinero descentralizado, y por otra parte está respaldada por recursos naturales, lo cual parece asemejarla más al dinero de antes del final del patrón oro que a una criptomoneda, respaldada por la confianza del consumidor y por la seguridad de la cadena de bloques.

El Petro en desventaja con respecto a sus criptohermanas

Por otra parte, el Petro no es compatible con una de las formas de invertir en criptomonedas que si está disponible para otras muchas, el trading mediante CFDs.

Con el trading con criptomonedas mediante CFDs se opera con criptomonedas sin llegar a poseerlas, y, igual que un inversor tradicional, el trader gana o pierde dinero con las variaciones del precio de la criptomoneda elegida, entonces ¿cuáles son las diferencias fundamentales entre comprar un Bitcoin u operar con el mismo mediante CFDs?

La primera es que es más arriesgado operar con un activo mediante CFDs que comprarlo, aunque maximiza los beneficios potenciales también lo hace con las pérdidas, esto se debe al apalancamiento que explicaremos más adelante. Al adquirir un activo (inversión tradicional) la única forma de perder la inversión en su totalidad es si el activo pasa a valer cero, es decir, hemos invertido “x” dinero en adquirir un Bitcoin y ganaremos si sube su cotización y lo vendemos, perderemos si baja en su cotización y lo vendemos, y perdemos toda la inversión si los Bitcoin pierden la confianza del mercado y pasan a no valer nada.

En cambio, el trading con criptomonedas mediante CFDs se basa en abrir posiciones, tanto alcistas como bajistas, es decir, podemos decir que el precio va a subir o a bajar, que se cerrarán al alcanzar la cotización de la criptomoneda elegida el valor que nosotros hayamos predeterminado, tanto para recoger pérdidas como ganancias.

Un ejemplo, imaginemos que hacemos trading mediante CFDs sobre la cotización del bitcoin. Como el bitcoin no es nuestro, no necesitamos que suba para ganar dinero, y podemos abrir una operación en corto (operación de venta) esperando que el bitcoin baje en su cotización y así ganar dinero. En este caso situaríamos el cierre de la posición en una cotización menor que la que el bitcoin tenía al comienzo. Si el bitcoin baja hasta nuestra previsión, ganamos y se suman los fondos correspondientes a nuestro depósito, en cambio si sube hasta alcanzar el valor hasta el que estábamos dispuestos a arriesgar (y que hemos establecido previamente) perdemos y se retiran fondos de nuestro depósito. Por supuesto se puede abrir una operación en largo (de compra) si pensamos que el bitcoin va a aumentar su cotización, en cuyo caso ganaríamos si la cotización sube y perderíamos si la cotización baja. Tengamos también en cuenta que, a veces, las características intrínsecas del mercado como una alta volatilidad u otros factores pueden hacer que nuestras órdenes se ejecuten a un precio distinto del prefijado, haciéndonos ganar o perder de más (mucho o poco), lo que se conoce como slippage.

La segunda es que al hacer trading online mediante CFDs operamos apalancados, como decíamos más arriba, lo cual posibilita que podamos abrir posiciones con un capital mayor depositando nosotros como garantía solo una porción del dinero que vamos a controlar en la operación, ya que el apalancamiento es básicamente operar con deuda (el bróker nos presta crédito para aumentar el valor de nuestra operación), la cual complementa nuestro depósito. Hay que tener en cuenta que el apalancamiento maximiza beneficios potenciales en la misma medida que los riesgos de perder el depósito de nuestra cuenta en su totalidad muy rápidamente si la operación se mueve en nuestra contra, ya que las pérdidas o ganancias se calculan sobre el total de la operación y no solo sobre nuestro depósito, o, dependiendo del bróker que utilicemos incluso podemos quedarnos con un balance negativo y deber dinero.

¿Qué pasará con el Petro?

Pues parece que fuera de Venezuela el interés que despierta es muy limitado, de hecho los acuerdos comerciales con el extranjero no suelen incluir Petros. Una de las últimas noticias relacionadas fue el anuncio de dar una paga extra de Navidad a los venezolanos en forma de Petros, concretamente medio Petro para unos ocho millones de beneficiarios.

Así que parece que la jugada maestra del gobierno de Maduro para eludir las sanciones económicas y revitalizar unas finanzas en estado catatónico no pasará de anécdota, relegada a nota a pie de página en los libros de historia económica.

Decimos lo que otros callan
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