Caso Carlos Mattos y la responsabilidad humana de la Justicia española

SABEMOS DIGITAL ESPAÑA – GABINETE PRENSA.

Tras el reconocimiento por parte de Colombia de que no acatará las decisiones de los tribunales españoles que aprobaron la extradición del empresario hispano-colombiano y de que no se garantiza un juicio justo, la Justicia española no puede convertirse en la responsable de lo que le pueda pasar a Carlos Mattos en Colombia.

Tal y como publicamos en Diario16, emitió un comunicado en el que desafiaba a España dando a entender que no se iba a cumplir con lo señalado por los tribunales españoles que aprobaron su extradición, es decir, que se le juzgará por todos los asuntos por los que se le reclama y no sólo por el que indica la decisión de la Audiencia Nacional.

Por tanto, es muy grave que la autoridad judicial de un país supuestamente democrático anuncie públicamente que Carlos Mattos no tendrá un juicio justo en Colombia. No se debe olvidar jamás que el empresario es un nacional español y que la Justicia de España debe garantizar su seguridad jurídica, tal y como está reflejado en Tratados Internacionales firmados por España, como la Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas o la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, además de la propia Constitución que ampara a Mattos.

El hecho de que Colombia ya haya anunciado que iniciará procesos judiciales contra Carlos Mattos en contra de lo indicado por la Audiencia Nacional, supone un riesgo para España, puesto que coloca al tercer poder de la democracia como el responsable último de lo que le pueda suceder a Mattos en Colombia.

El caso de este empresario hispano-colombiano recuerda mucho a lo que sucedió con Hervé Falciani, quien no dudó en reconocer lo siguiente cuando fue preguntado por la razón que le llevó a refugiarse en España a pesar de la existencia de una orden de detención internacional: «Porque mi vida corría peligro. Estados Unidos me había avisado poco antes de que sería fácil que alguien pagara para que intentaran matarme. Tuve que planear mi huida al milímetro. Y elegí España sabiendo que iría a la cárcel y que Suiza pediría mi extradición. Nada ha sido casual».

Al igual que el informático franco-italiano, la vida de Carlos Mattos en Colombia corre peligro, sobre todo si se tiene en cuenta que la persecución a la que ha sido sometido durante años venía propiciada por un exfiscal general acusado de corrupción.

Por otro lado, el hecho de que no se garantice un juicio justo en Colombia supone que, al igual que Falciani, alguien podría pagar para asesinar a Mattos y eso, después del comunicado de la Fiscalía de Colombia, la Justicia española no lo puede permitir, sobre todo porque la responsabilidad de lo que le pueda ocurrir al empresario recaerá en los tribunales españoles, no en los colombianos, porque ellos ya avisaron en un escrito público que ni iban a acatar la decisión de la Audiencia Nacional ni garantizaban la celebración de un juicio justo. Por tanto, conociendo los tribunales españoles sobre las intenciones de Colombia, de autorizar a Mattos a la Justicia colombiana, la Justicia española será la responsable de todo lo que le suceda a partir de esa entrega, y eso es algo que un país como España no puede ni asumir ni permitir.

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Ricardo Angoso
Periodista y Analista


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