El Globlismo en Colombia


 

Por Fernando Orjuela Galeano.

El Globalismo tiene sus orígenes en el Siglo XIX con la familia Rothschild que controlaba gran parte del dinero del mundo para ese entonces. Posteriormente en 1954 se consolida, con la creación del Grupo Bilderberg que es una sociedad secreta que aglutina la elite del poder mundial económico, político y con el colapso de la Unión Soviética y de la terminación de la guerra fría, cuando las potencias de Occidente quedaron sin contrapesos geopolíticos su fuerza y poder mundial empieza a ser decisorio y muy importante. Dentro de sus miembros más relevantes se encuentran Bill Clinton, Barack Obama, Ángela Merkel, Henry Kissinger, Gordon Brown, Alan Greenspan, George Soros, los descendientes de David Rockefeller, Ben Bernanke, Tim Geithner, Rupert Murdoch, Donald Rumsfeld, Lloyd Blankfein, otros tantos jefes y exjefes de estado como Tony Blair, miembros de la realeza europea, influyentes políticos, altos funcionarios del pentágono, de la OTAN, de la Unión Europea, del Banco Mundial, de organismos multilaterales como la ONU, poderosos banqueros como Mervyn King y Larry Summers, propietarios de influyentes medios de comunicación y su número sigue creciendo en la medida que nuevos poderes mundiales se hacen relevantes como es el caso de la informática y la tecnología con representantes como Bill Gates y Jeff Bezos y de grandes comerciantes del comercio electrónico como Mark McLarty, entre otros muchos. Al grupo Bilderberg se le unen, la Comisión Trilateral (TC) y los miembros del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) de EE.UU., con poderosos personajes de Estados Unidos, la Unión Europea y el Asia Oriental que buscan el objetivo fundacional de crear un “Nuevo Orden Económico Internacional” o “Nuevo Orden Mundial.

Desde su inicio, su misión y visión ha sido gobernar al mundo política, económica y estratégicamente con programas y proyectos confidenciales que no tienen divulgación publica y que pretenden en general un gobierno Mundial de gobernanza transnacional, dirigido por las grandes corporaciones, organizaciones multilaterales y ONG’s, que básicamente buscan la terminación del Estado-Nación y el derecho que tienen los pueblos a dirigir de forma autónoma su propio destino con su cultura e intereses propios. Su gran objetivo es consolidar su inmenso poder económico a escala global con políticas de corto, mediano y largo plazo que de manera gradual se han ido implementando e imponiendo.

La fundamentación globalista argumenta que, para los problemas mundiales, debe haber soluciones globales, adicionalmente pretenden un mega gobierno mundial único, unificado o muy controlado y con directrices concentradas. Para el manejo de la economía quieren consolidar finalmente una moneda única con el objeto de poder lograr la globalización económica y también proponen e imponen la bancarización total de la población mundial. Para el manejo y control de la humanidad se afianzan en la tecnología y la informática para lograr la información masiva de datos personales que permitan el control de ella a nivel global. Son partidarios y fomentadores de las fronteras abiertas, enalteciendo el fundamentalismo del libre mercado sin barreras arancelarias y de las migraciones para lograr primordialmente sus objetivos económicos y comerciales sin trabas. La limitación de las pautas de consumo también es una de sus prioridades fortaleciendo la sociedad consumista. Generar crisis, caos social y político para implementar sus premisas hacen parte de su agenda. Promueven la legalización de la droga como solución a su tráfico y su economía subterránea. La ideología de género hace parte fundamental de su agenda para desvirtuar el poder de la familia como eje de la sociedad y generadora de principios y valores, logrando con su legado educativo, el control y manipulación de la población desde la niñez y posteriormente con mucha fuerza en la juventud. La interconexión cultural, étnica e informática es fundamental como un todo. También hace parte de su concepción el monopolio, el acaparamiento, el agiotismo, el aborto.

El globalismo ha sido tan eficiente como portador de ideas e inoculador de intereses, que ha logrado convencer de las bondades de sus objetivos incluso a sus víctimas. Los globalistas tienen sus tentáculos en todos los países del mundo y se mueven en diferentes ámbitos del orden financiero, político, social, económico, tecnológico, comercial, industrial y en cualquiera a donde su poderío económico se pueda extender y consolidar sin importar métodos, leyes, sistemas o culturas que sea necesario respetar. Para lograr sus objetivos tienen el control total de los medios de comunicación para que la gente solo vea y lea, lo que ellos decidan y en este campo su poder es casi absoluto en todo el mundo. De manera gradual el globalismo cada vez y con más fuerza hace parte del diario vivir de los ciudadanos del mundo, que incautos ni siquiera se dan cuenta de su dimensión y alcance. Para poner un ejemplo simple de cómo funciona el globalismo, las tarjetas de crédito que expiden los bancos nos pueden ilustrar bien su alcance y dimensión. Sin saberlo todas las personas que tienen tarjeta de crédito en Colombia y en el mundo sirven de manera constante a los intereses económicos globalistas de las transnacionales MasterCard, Visa y de los bancos nacionales e internacionales, pero muy poca gente lo sabe, porque simplemente perciben a las tarjetas como un producto financiero más. Sin embargo, no se dan cuenta de que para sacar una tarjeta de crédito es exigencia proporcionar siempre todos los datos personales incluso de parientes o socios, con los cuales nos manejan y manipulan constantemente. A través de ellas nos empieza a llegar publicidad reiterativa para incentivar el consumismo, nos ofrecen créditos que no necesitamos de manera constante con campañas que siempre responden a políticas globales y de monopolios comerciales y financieros internacionales y además hacen realidad el sueño globalista de ser un único medio de pago mundial. Si bien por supuesto nos prestan un servicio, por lo demás eficiente, a ellas estamos esclavos y supeditados constantemente habituándonos cada día mas, sin darnos cuenta muchas veces de que por cada compra financiada a 36 meses o más tiempo, pagamos tres o cuatro veces su valor real y para ser sinceros hecha la compra nos olvidamos casi siempre del nefasto efecto que para nuestras finanzas significa esa compra y por supuesto mucho menos percibimos el excelente negocio que significa cada transacción de los millones de tarjetahabientes en el mundo para los intereses globalistas de ese conglomerado financiero. En eso consiste la magia del globalismo.

La agenda globalista en el manejo del Coronavirus ha sido patética. Una sola autoridad mundial impartiendo órdenes y estadísticas como es la OMS (Organización mundial de la salud) de la ONU y una única política para evitar el contagio como es la  Cuarentena, logrando que su resultado haya sido la crisis y el caos, con un gran desempleo que en Colombia ya llega al 25%, quiebras por doquier, delincuencia desatada, estadísticas amañadas y deflación económica, con las cuales seguramente las únicas que ganarán con seguridad serán las grandes transnacionales que llegaran a comprar todo a precio de huevo y mientras tanto todo nuestro andamiaje empresarial destruido. Ya veremos pronto los grandes titulares de prensa del Presidente de la Republica con su ministro de haciendo gala de los excelentes indicadores de la inversión extranjera, ya lo verán. El COVID-19 trajo la pandemia sin duda, pero las quiebras y la destrucción de la economía no la produjo el virus. Es tan evidente el manejo globalista de la pandemia, que el día sin IVA decretado por el gobierno lo limitaron a compras con tarjeta de crédito o débito y mayoritariamente para compra de electrodomésticos importados que solo benefician los intereses globalistas y ya salió a decir nuestra brillante alcaldesa que el próximo día sin IVA debería limitarse a compras online por internet confirmando la agenda globalista a la que le deben sus becas en prestigiosas universidades de los Estados Unidos. Curiosamente y como si fuera premeditado e intencional la vicepresidenta en enero del 2020 con grandes titulares de prensa indicaba la necesidad de que toda la población colombiana estuviera bancarizada. Todavía no se ha denunciado el destino de las ayudas que el gobierno giro a través de los bancos para las Pymes los cuales nunca lograron su objetivo y con las cuales las entidades financieras solo refinanciaron los créditos de sus clientes actuales y de grandes empresarios que tienen garantías reales para no correr riesgos.  Con ese grado de desfachatez se ha manejado esta pandemia que solo era necesario manejar con asepsia, autoprotección y protocolos estrictos.

En Colombia es palpable el poder de los globalistas y cada vez su presencia toma más relevancia, casi la totalidad de los medios de comunicación en nuestro país son financiados, asociados o pertenecen a los grandes conglomerados globalistas, la presencia del grupo Prisa en radio y televisión es muy importante, diarios como el Espectador es financiado por George Soros, el Tiempo fue comprado por Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien ya es invitado a las reuniones del grupo de Bilderberg.

Las políticas globalistas del gobierno del Presidente Iván Duque son demasiado evidentes. El respaldo de su gobierno y de la bancada del Centro democrático a la implementación de tecnología Smartmatic en el sistema electoral colombiano de la cual George Soros es socio no deja duda de su alineación. Muy grave es el precedente de esta tecnología, que ha permitido el fraude en varios países del mundo y en el caso de Venezuela ha permitido posicionar al comunismo bajo la modalidad del voto electrónico ampliamente manipulable pero aparentemente democrático. Las nuevas cedulas con el chip ID2020 que produce Bill Gates y que desarrollo en asocio con los Rockefeller, con datos biométricos de todos los colombianos y la tecnología blockchain ya empezaron a circular por todo el territorio nacional, para tener un control de la población colombiana. La abstención por parte del gobierno a la fumigación de cultivos ilícitos y que tanto ha incentivado su crecimiento, jamás enuncia en que se benefician las grandes transnacionales productoras de insumos para la elaboración de la cocaína y mucho menos indica que hay detrás de esta actividad que mueve más 145.000 millones de dólares al año. Nadie se atreve a denunciar como esa droga que sale del país vuelve en contenedores de contrabando de electrodomésticos y diferentes artículos chinos arruinando constantemente nuestra industria que por ningún lado muestra síntomas de recuperación. A las políticas de Duque las antecedió las de Santos que firmaba TLC a cada momento y que en nada o muy poco han beneficiado nuestra balanza comercial que se mantienen negativa, supeditando al país a ser un importador de bienes y servicios y un exportador de materias primas con un claro rezago industrial. El déficit Fiscal se sigue financiando con la venta de activos productivos del estado al menor postor y ya Ecopetrol empieza su proceso para beneficio únicamente de las transnacionales globalistas. Panorama sombrío nos envuelve cada día más, impidiendo desarrollar nuestras iniciativas y supeditándonos al control globalista cada vez más evidente y opresivo.

Dios quiera que el 3 de noviembre próximo Donald Trump nuevamente gane las elecciones de los Estados Unidos porque ha sido el único junto con varios países de Europa oriental que le han puesto el palo en la rueda a los globalistas y se han opuesto a sus políticas destructivas abiertamente para bien de la humanidad.

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