Juan Gossaín (Contribución)

Juan Gossaín en su estudio.

 
Por: mario arias gómez*
El siempre ameno, curioso, inquieto, Juan Gossaín, ilustrado escritor setentañero, Premio Nacional de Periodismo, Simón Bolívar, célebre hijo de San Bernardo Del Viento, planteaba ayer en ‘El Tiempo’:  El curioso origen de algunas palabras, que nunca sabremos de dónde salieron o qué pueden significar, comezón que lo llevó a interpelar a sus fieles lectores, del cual soy uno de ellos: Preguntó: “¿Cómo es posible que una misma palabra, en el mismo idioma, llegue a tener dos sentidos tan antagónicos? No conozco caso igual en la lengua castellana. Si alguno de ustedes tiene noticia de otro ejemplo como ese, le agradezco de todo corazón que me lo cuente”.
Con gusto contribuyo con dos muestras, que padecí en carne propia, tanto en Venezuela como en el Perú, donde residí temporadas imborrables.
Resultado de imagen para meseras
CUCHARA (Venezuela). Utensilio que consiste en una pequeña cabeza cóncava -de varios tamaños- en el extremo de una agarradera, asa o mango, usada principalmente para servir o comer un alimento líquido o semilíquido, y algunos alimentos sólidos. En la asolada tierra del Libertador –que no de ‘Nicolás Maduro, Maburro’, se considera la palabra (cuchara) como malsonante ya que allí se refiere vulgarmente a la vulva (arepa, cuca, chimba). Motivo por el cual en este país al utensilio se le hace llamar cucharilla.
¿Imaginen amables lectores, la cara de asombro de la gente y de las jóvenes y bellas meseras cuando les requería la cuchara, en las acogedoras, gustosas y seductoras tascas, tabernas y restaurants de entonces?
Martha Hildebrandt: el significado de Jodedera
Martha Hildebrandt
JODER (Perú). Palabra de uso común, de origen latino (de fŭtŭĕre ‘practicar el coito’), que la reconocida lingüista peruana, Martha Hildebrandt, nos aclara el significado de “Jodedera”, un obvio derivado del verbo. Según el Diccionario (oficial) de americanismos (2010), el término se documenta en gran parte de la América hispana, con el sentido de “molestia reiterada que se causa a alguien”. Sin embargo, se excluye al Perú, donde se documenta, como se observa en esta frase de César Lévano: “La culpa de la jodedera peruana no es exclusividad de los de arriba” (En Vargas Llosa. Entre el mito y la realidad, Marburgo 2000, p. 197).
Reitero, igualmente, la cara de pasmo, espanto de mis contertulios inkas, cuando presentaba a mi admirada, amada y eterna esposa Judith -a quien, cariñosamente, he llamado siempre ‘doña Jodith’, (ya que mujer que no jode´’ -dice el populacho- tiene mozo)-. No me diga más, como diría el extrañadísimo Berceo.

*

Bogota, D. C. 20 de septiembre de 2019.

Decimos lo que otros callan
Cargando...

Deja un comentario