La historia de la Casa Blanca del Sur, el paraiso de Trump

La Casa Blanca del Sur
Mar-a-Lago, el club privado de Trump que ha bautizado como la Casa Blanca del Sur.

 

Por mario arias gómez.

 La heredera del imperio de los cereales envasados, Marjorie Merriweather Post, la que un día fue la mujer más rica de Estados Unidos, dispuso en principio, que la mansión -que había erigido en una estratégica punta de Palm Beach, ubicada entre al océano Atlántico y el Lago Worth- fuera donada al Estado de Florida, para que la convirtiera en un centro de académicos de renombre o entregársela al Gobierno federal para que los presidentes la utilizaran como residencia de descanso. La majestuosa construcción fue testigo de los bailes y las cenas benéficas más glamurosos de la exclusiva isla.

En 1972, Nixon firmó un proyecto de ley en el que aceptaba el regalo de Post, de 85 años. La mansión se convertiría en la Casa Blanca de invierno, cuando la filántropa y empresaria muriera.

Al año siguiente, Post falleció y, con ella, parte de la maquinaria que mantenía viva la lujosa residencia. A pesar de que había dejado un fondo de 200.000 dólares anuales para el mantenimiento, el Gobierno vio imposible hacerse cargo de ese elefante blanco y devolvió la herencia a la Fundación Post. El empresario y actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compró la playa aledaña al terreno, y amenazó con levantar una casa justo enfrente que arruinaría las vistas de la antigua propiedad de Post. En 1985 logró comprarla -a precio de ganga- por ocho millones de dólares, precio en el que iban incluidos sus muebles antiguos.

El presidente Donald Trump y Melania Trump salen de la Casa Blanca el pasado mes de abril con destino a Mar-a-Lago.

Trump la convirtió en un club de golf privado. Agregó canchas de tenis, un spa, remodeló la casa en la playa y mandó a construir un salón de baile estilo Luis XIV, por el que han pasado personalidades como Bill Clinton, Tony Bennett o Joan Rivers. La familia tiene una sección reservada, y ya como Presidente, decidió cambiarle el nombre y ahora la llama la Casa Blanca del Sur.

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