No se Dude, Gustavo Petro es Responsable

Gustavo Petro

 
Bernardo Henao
Bernardo Henao Jaramillo*

Como se sabe sin informar ni solicitar el correspondiente permiso al Senado, desconociendo las normas que rigen y aplican a los congresistas, el senador Gustavo Petro salió del país en un vuelo humanitario ya que el aeropuerto El Dorado se encontraba cerrado por el Covid 19, vía Panamá, con destino a su amada Habana.

En su habilidad comunicativa dejo conocer en su cuenta de Twitter que los famosos y afamados médicos cubanos le diagnosticaron un “cáncer temprano en la juntura del esófago con el estómago”. Igualmente, en la red de WhatsApp al parecer un acreditado médico colombiano registró que los si competentes médicos colombianos no le descubrieron en sus exámenes cáncer alguno.

Hoy repasando ese hecho se concluye que le asistía la razón al facultativo colombiano y que la operación practicada en la isla le servía como anillo al dedo para registrar las bondades de la medicina cubana. Por supuesto era la forma también de eludir entregar una explicación al Congreso de su salida sin el permiso correspondiente.

Esa recuperación tan rápida de la grave enfermedad que informó padecer tomo visos de milagrosa pero también dejo múltiples interrogantes ¿cuáles eran también esos propósitos de visitar la isla cubana, en la que llevó comitiva no propiamente de paseo? Seguramente se puede pensar que se trataba la preparación de su agenda futura desestabilizadora, olvidándose de aquella manifestación pública cuando aceptó la derrota de las urnas que, dejo saber “no iban a retornar a la violencia” queriendo con ello expresar el apoyo al proceso de la paz.

La oposición tiene claras reglas, pero para este individuo poco importan. Desde ese día se empezó a conocer su mensaje populista por completo incendiario, lleno de odio, enfatizando la lucha de clases y manipulando un sector de la juventud que cae en su trampa y garras. El ideario de sus trinos marca claramente la personalidad ofensiva y agresiva del mal perdedor que, llegó en sus cuentas y en video difundido el pasado 6 de julio a deslegitimar el fallo contundente de las urnas a favor del actual mandatario de la nación.  Ese día en compañía de los otros conocidos azuzadores de oficio Gustavo Bolívar y Hollman Morris manifestó, “Duque ganó solo con el fraude y las pruebas están en los nuevos audios que su amigo el Fiscal, buscó rápidamente esconder y manipular“. Acusa sin fundamento, pero no prueba. Tampoco denuncia como es la obligación legal hacerlo, pese a decir que tomaría acciones legales. De esa manera arrastra incautos.

Es obvio que ese embate no le funcionó y nadie le acompañó en deslegitimar al gobierno válidamente escogido.  Viene entonces ahora a dar curso a su segunda reprochable y peligrosa actuación. Hábilmente a su estilo pirómano enterado del fallecimiento de cierto personaje no abogado, de nombre Javier Humberto Ordoñez Bermúdez, quien agrediera primeramente al agente, fuera reducido, con uso excesivo de fuerza por parte de dos agentes de policía, acto que se condena y rechaza, es aprovechado por el senador Petro para dar cuenta del hecho y convirtiéndose de buenas a primeras en juez al calificar el suceso de “asesinato policial”. Hoy al escribir esta nota, se conoce las razones y causas reales de la muerte, que no aconteciera en el Cai de Villa Luz sino que se produjo en una clínica de la capital.

Dijo el senador de la Colombia dizque Humana el pasado miércoles a las 7.21 pm “La gente ha salido a los barrios a rodear los cais (sic) para protestar contra la violencia y el asesinato policial. “Se pensó que la pandemia dormiría al pueblo, hoy se ha reiniciado el movimiento popular”.

Que trino más mentiroso, la gente no salió a los barrios a rodear los Cai sino a destruirlos, como lo registraba serialmente en su cuenta de twitter el senador Petro, convirtiéndose de buenas a primeras en extraño reportero gráfico, más bien actuando como reportero a la incitación. Fueron muchos los trinos que registró en esa primera noche demencial y terrorífica, baste visitar su cuenta para comprobarlo.

El balance en la primera noche de terror no podía ser peor 7 civiles muertos, 70 personas heridas, 93 policías heridos, 53 Cai afectados, 77 vehículos de particulares dañados, 37 buses de transmilenio afectados y 49 buses  vandalizados. Los primeros estimativos de los daños se avaluaron en 14.000 millones de pesos. Ayer fue la otra jornada dantesca y hoy ya está la convocatoria para seguir esta absurda y desenfrenada asonada compuesta por una horda de maleantes destructores de bienes públicos y privados que siguen claro libreto y preparación previa.  Ya las autoridades tienen claro que hay en curso una estrategia articulada y se dan a conocer vínculos con el ELN y disidencias de las FARC, en los que se destaca el movimiento Juventudes del Movimiento M19, JM19.

Por supuesto se quiere destruir la Policía y de contera a las FFMM, único bastión que nos queda para mantener en firme la institucionalidad. Esa campaña de desprestigio la tienen activada ya hace rato, pero en esta ocasión se equivocan por completo. Un acto materia de investigación que aún se desconoce si será de conocimiento de la justicia ordinaria o de la penal militar, no será jamás un argumento serio y firme para cambiar años de historia de la Policía, escrita con honor, lágrimas y sangre.  La sociedad civil la defiende y le exige a usted senador respeto. Basta ya señor Petro en su andanada locura populista.

Para completar el desasosiego que causa la persecución desatada a la Policía por ese movimiento político y sus partidarios, se sumó equivocadamente a calificarla erradamente y en forma temeraria y agresiva la Sra. Alcaldesa Claudia López quien dejo saber que “Destruir a Bogotá, no arreglará la policía” y remató generalizando “No va acabar el abuso policial”. Se equivoca, la policía hay que fortalecerla, defenderla jamás “arreglarla” como si fuese un carro en un taller, respete la institución, no se requiere ninguna reforma estructural. La policía como institución no abusa y los actos que llegaren a tipificarse como tal, son de personas individuales no de la entidad. Alcaldesa deje de invadir competencias ajenas que demuestras su abusiva intervención en escenarios que le son por completo ajenos a su desempeño como mandataria distrital. Ayer usted violó las propias normas sanitarias que expidió para enfrentar la pandemia al autorizar marchas y la Procuraduría y la justicia deben investigar su conducta.

Es ya hora de detener al incendiario Gustavo Petro y que la alcaldesa defienda como lo ordena el artículo segundo de la C.N a los ciudadanos capitalinos. Es también la hora de que se ponga fin a su discurso de odio y desestabilización. Su incitación en tres días aciagos para la democracia, no son la labor de un Senador de la República por más que este declarado en oposición.  Aprenda de la sociedad Civil que marchamos rechazando la muerte de los 21 estudiantes cadetes en acto terrorista del ELN en la escuela de Cadetes Santander que cobrara la vida de valientes hombres y mujeres, esos si asesinados, en completo estado de indefensión, sin mediar provocación ni agresión, pero no se causó daño alguno; por el contrario, se exteriorizó la mayor muestra de solidaridad a los servidores públicos que representan nuestros agentes de policía.

Columnista de opinión*.

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