¡Que no lo atropelle la Tecnología: Voto Electrónico¡

Voto Electronico

 

Después de un debate con el ex magistrado del Consejo Nacional Electoral y conocedor del tema, Marco Tulio Gutiérrez Morad, llegamos a la conclusión de la necesidad de implementar nuevas tecnologías para depurar el proceso electoral colombiano.

La Constitución Política de Colombia garantiza el derecho de todo ciudadano al reconocimiento de su personalidad jurídica, – artículo 14 -, es decir, a dotar al individuo de identidad, la que ínsitamente contiene un nombre, el trato y la fama.

Una vez el individuo fue identificado en sociedad, surgió el registro civil para hacerlo acreedor de derechos y sujeto de deberes.

Hasta 1938 el registro civil era de carácter eclesiástico. Con la Ley 92 de 1938, lo hacían los alcaldes o notarios en los correspondientes libros. El Decreto 1260 de 1970 implementó el sistema de tarjetas e índices y posteriormente con el artículo 60 de la Ley 96 de 1985, la Registraduría Nacional del Estado Civil asumió gradualmente el registro civil de las personas.

¿Cómo puede incidir el concepto del Estado Civil y su Registro en el desarrollo electoral de un país? En el ejercicio del derecho al voto.

El Código Civil en su artículo 78 delimitó el lugar del domicilio civil, que es donde un individuo se asienta o ejerce habitualmente su profesión u oficio. El artículo 4 de la Ley 163 de 1994 definió la residencia electoral como “aquella en donde se encuentra registrado el votante en el censo electoral.”

Uno de los aspectos que más problemas ofrece en nuestra democracia es la corrupción electoral con prácticas como la trashumancia, y el alto costo de las elecciones.

La Registraduría tuvo un gasto aproximado de 520 mil millones de pesos en la organización de las elecciones regionales de 2015. Así lo informó a los medios el Registrador de la época Carlos Ariel Sánchez.

¿Por qué el gasto de unas elecciones es tan elevado si el sistema es obsoleto y no permite controlar y conjurar los flagelos que contaminan el sistema electoral?

¿Por qué no optimizar y racionalizar el gasto público destinado para las elecciones en Colombia, poniendo en marcha el voto electrónico?

¿Cuántas consultas populares sobre temas que nos interesan a todos se pueden hacer desde la tecnología? Por ejemplo: Un alcalde local en Bogotá podría hacer sondeos de opinión para conocer la voluntad de los habitantes de su localidad con relación a horarios nocturnos de los bares y clubes. O una iglesia, católica, cristiana o de otra denominación, podría preguntarle a sus feligreses si están o no de acuerdo con el matrimonio igualitario.

La sociedad tiende obligatoriamente a buscar mecanismos diferentes y novedosos que reemplacen las viejas prácticas que causan detrimento patrimonial al Estado. Aún nos preguntamos ¿por qué la Registraduría ordena imprimir 33 millones de tarjetones correspondientes al censo electoral cuando la abstención histórica es del 50% aproximadamente.

En un informe de la revista Dinero del 1º de agosto de 2015, se concluyó que la penetración de la telefonía móvil en Colombia llegaba al 112,4%, quedándole muy poco por hacer a la organización electoral para implementar el voto electrónico.

Basta con encriptar la cédula de ciudadanía de los colombianos que hacen parte del censo electoral en su celular, para que una vez vote por un candidato de su predilección en la elección correspondiente, quede bloqueado para volverlo a hacer.

¿Será que al Registrador actual lo atropella la tecnología?

German calderon

Por Germán Calderón España
Abogado Constitucionalista

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