¿Qué Pasó con la Tolerancia? Por qué en Cali ya solo se  Agrede?

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Ya no sabemos si Colombia es una Dictadura o una democracia llena de abusadores. Inmigración en Cali Colombia deporta arbitrariamente a un ciudadano americano por agacharse y acortar camino en un espacio desocupado sin colas.

Por: María Constanza Castellanos Pavia.

Acá estoy en esta ciudad americana, donde la democracia y el respeto por otros es la base de todos los días, recordando lo hermoso que es nuestro pueblo colombiano, cuando de repente  recibo una llamada de unos de mis grandes amigos Gringos, asi les digo con cariño, quien viajaba a Cali Colombia lleno de fascinación porque he despertado en ellos el amor por mi tierra: “Maria Help me, please these people put me into immigration custody”, me dijo lleno de angustia y frustración.

Arrancó una de las noches más aterradoras para ese pobre amigo, que por ser el compañero de una asfalta de airlines,  ha viajado por todas partes del mundo sorprendiendo su imaginación con los lugares más paradisíacos y peligrosos al mismo tiempo.  Esta pareja lamentablemente se enamoró de Cali Colombia entre tanta salsa, cumbia y merengue que les enseñe , sintieron el sabor de nuestra tierra pero nunca imaginaron que un cavernícola operario de inmigración atropellara sus sueños y alteraría  la imagen tan maravillosa que tenían de nuestro maravilloso país.

La historia es simple y tenebrosa a la vez, llegó en las horas de la noche, el aeropuerto de Cali completamente desocupado, así que vio la fila de bandas donde uno tiene que hacer un largo recorrido de una esquina a  la otra y,  no pensó que estaba haciendo nada ilegal al agachar su cuerpo y acortar camino, el operador de inmigración le gritó, “Not welcome to Colombia”; seguramente en la confusión ambos dijeron cosas inapropiadas, pero esa no es razón para confiscar su pasaporte de una forma tan arbitraria y tampoco es razón para omitir cualquier comentario adicional y ponerlo en la salida D17 durante 4 horas para abordar el próximo vuelo a NUEVA YORK.

Fue deportado  y nosotras sus amigas colombianos no pudimos hacer nada, llamamos y llamamos y cuando nos contestaron en inmigración Colombia, asumimos fue el mismo cavernícola, quien claramente  necesita clases de servicio al cliente, quien nos gritó,  después de que nosotras simplemente le preguntamos que pasaba con nuestro amigo, cual era la razón de esta arbitrariedad: “ quien se creen ustedes llamando a inmigración Colombia a darnos órdenes, nosotros tenemos el poder y al patán de su amigo lo deportamos y más les vale que no vuelvan ustedes a llamar”, colgamos asustadas y luego pensé: “ Yo hubiese creído que inmigración era un servicio no un instrumento de poder”.

Así que hoy,  como ciudadana colombiana, pido respeto por la imagen de Mi Pueblo, respeto por los ciudadanos de bien norteamericanos y le pido al Director de Imigracion que tome cartas en el asunto y que defina qué hacer con un empleado público que no tiene la capacidad de prestar un servicio amigable a la altura de una pueblo tan hermoso y amigable como lo es Colombia.

Ojala mis amigos los gringos decidan volver a este país porque sobreviviremos después de la pandemia con el turismo y respeto hacia otros.

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La Otra Cara
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