Robledo le responde a Cepeda con una dura carta


 

Luego de que Jorge Enrique Robledo Castillo, elegido por quinta vez como el mejor Senador de Colombia, según una reputada firma encuestadora, anunciara su candidatura a la Presidencia de la República, afloraron las disputas, los egos y las vanidades internas en su propio partido político, el Polo Democrático Alternativo. Fue por eso, que su compañero de movimiento, Iván Cepeda, le lanzó varias críticas en una entrevista a la revista Semana.

Cepeda, reconocido aliado del Gobierno, cuestionó a Robledo, amplio opositor de algunas políticas del Ejecutivo, al decir que su precandidatura le abriría las puertas del partido al Centro Democrático, que orienta el ex Presidente Álvaro Uribe Vélez, contradictor del Ejecutivo Nacional.

Esta afirmación fue desmentida por Robledo en una dura cara, en la cual le dijo a su copartidario Cepeda: “No puede concluir que no respaldo el proceso de paz porque no repito sus opiniones al respecto, las cuales, por lo demás, nunca han sido determinadas por el Polo como las oficiales del partido”.

Robledo también aprovechó para criticar la decisión de Clara López, otra famosa integrante de su partido, de hacer parte del gabinete del Presidente Santos como Ministra de Trabajo y de usar el proceso de paz como pretexto para “convertirse en santista”, lo cual, según él, “fractura al Polo, al ponerlo al servicio de Juan Manuel Santos”.

La fuerte respuesta de Robledo, el popular fundador del Polo, para muchos pone en su sitio a Cepeda, pero que para otros, será solo el comienzo de una dura batalla por conseguir quién será el candidato a ocupar la Casa de Nariño designado por este partido que se debate entre ser opositor o aliado del Gobierno.

Esto dice textualmente Robledo:

“Sus declaraciones en contra mía de esta semana me obligan a dirigirle esta carta porque hay cosas que no pueden dejarse pasar (1) y porque lo que está en juego es la esencia del partido que creamos con Carlos Gaviria para defender a los colombianos.

La gran convergencia nacional que propongo es para que el Polo no actúe dentro del infantilismo de izquierda que tanto daño le ha hecho al país y podamos ganar las mayorías que lleven al triunfo a nuestras propuestas democráticas.

Es falsa su afirmación de que mi pre candidatura a la Presidencia en 2018 le va “a abrir (la puerta) al Centro Democrático”. Porque se sabe que lo que he reiterado es mi invitación a los colombianos de todos los orígenes políticos a enfrentar a los candidatos del continuismo de los gobiernos de Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe (2)

No puede concluir que no respaldo el proceso de paz porque no repito sus opiniones al respecto, las cuales, por lo demás, nunca han sido determinadas por el Polo como las oficiales del partido. Su tergiversación hace parte del debate entre dos posiciones: la que considera que los polistas debemos respaldar el proceso de paz desde una posición de independencia frente a las Farc y el gobierno, dado que son proyectos políticos diferentes al nuestro, y la que de manera extrema expresó Clara López cuando usó el proceso de paz como pretexto para convertirse en santista. Fractura al Polo ponerlo al servicio de Juan Manuel Santos.

Evidencia su grave confusión sobre la naturaleza del Polo que también satanice mi derecho a proponer que el Congreso del partido se realice este año con miras a definir sus políticas y su candidatura presidencial para el 2018, con la absurda exigencia de que el Congreso no puede realizarse “hasta tanto no esté resuelto el proceso de paz con las Farc”. Porque ello significa la desproporción de reclamar que el Polo supedite sus decisiones a las del gobierno y a las de las Farc, que responden a sus propias necesidades e intereses.

Y tampoco acierta cuando nos exige, otra vez con satanización incluida, que la política del Polo para el 2018 se determine según “qué clase de alianza puede hacer la paz sostenible”, como si los acuerdos de La Habana cubrieran todos los objetivos programáticos del Polo y resolvieran los demás problemas de los colombianos, cosa que no ocurre. Utilizar ese criterio como el único para decidir llevaría al Polo a pactos que le destruirían su razón de ser, incluido hacerlo parte de la Unidad Nacional santista.

El Polo no se creó con el único propósito de pugnar por el fin de la lucha armada en Colombia mediante un proceso de paz negociada, lucha armada que rechazamos desde nuestra fundación. Su Ideario de Unidad también señala que no somos un proyecto continuista sino de ruptura con los malos programas de gobierno que tienen en crisis a Colombia y consagra la defensa del trabajo, la producción, la democracia auténtica y la soberanía. Y no hay una sola decisión del Polo que establezca que ese programa se deroga o suspende porque respaldamos el proceso de paz con las Farc –y mañana con el ELN– o que nos lleve a perder nuestra independencia de cualquier otra organización política y a tomar decisiones contrarias a lo que consideremos más conveniente para los colombianos y para este partido en su lucha por transformar el país”.

Atentamente.

Firma Robledo

 

 

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