Venezuela: No Vale Nada en la Geoestrategia

Nicolas Maduro
El chavista Nicolás Maduro, es el presidente comunista de Venezuela.

 
Ariel Peña

La  ejecución  por parte de EE.UU. del general iraní Soleimaní en  el aeropuerto de Bagdad, es un demostración de fuerza del gobierno norteamericano, que pone en alerta al mundo sobre las acciones terroristas de los grupos fundamentalistas especialmente Chiitas para vengar la muerte del hombre fuerte del régimen de Irán;  y para el caso de Latinoamérica se hace  mención  a   la presencia de Hezbolá grupo terrorista libanes en Venezuela, lo que es preocupante, sin embargo la acción  en Irak en la noche del 2 al 3 de enero, no permite ninguna duda de hasta dónde pueden llegar los EE.UU  para  controlar a sus enemigos, por lo que la camarilla comunista venezolana tan cercana al gobierno de Irán esta advertida para no caer en aventuras peligrosas.

El mensaje sobre la muerte de Soleimaní, también tiene como destinatarios no solo a Irán y a  los grupos fundamentalistas musulmanes, sino a Rusia, China, Corea del Norte y en cierta forma a los extremistas latinoamericanos del socialismo del siglo XXl encabezados por Venezuela y Cuba, por lo que ese acontecimiento no es de menor cuantía.

No hay duda que el general Soleimaní estaba detrás del  ataque a la embajada de USA en  Bagdad,  después de que ocurrió un  incursión  estadounidense en contra de la milicia Chiita, y no se descarta que el gobierno iraní buscaba con esa embajada hacer una analogía  con rehenes norteamericanos como ocurrió en Teherán el  4 de noviembre de 1979 y que duró  444 días, lo que  ha demostrado históricamente la hostilidad del régimen iraní hacia Norteamérica, encabezado  primero por el ayatola Jomeini y ahora por Ali Jameini, resaltando que USA tuvo durante 26 años excelentes relaciones con  el Sha  de Irán Reza Pahlevi quien fue  derrocado por Jomein el cual convirtió a esa nación en un teocracia; con lo que es evidente que la muerte de Solemaní es una vindicta histórica de Washington en contra de Teherán.

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A Venezuela por la crisis humanitaria que le ha generado el castrochavismo, se le ha dado más importancia de la que tiene por parte de la mamerteria latinoamericana, creyendo que juega un rol destacado en la geoestrategia mundial, cuando lo concreto  del  problema  con ese país son los millones de refugiados  que han llegado al vecindario en condiciones de inanición, especialmente en Colombia en donde el numero frisa los 2 millones y hay que ver con la comunidad internacional  la solución a semejante situación, porque si la muerte del general  Soleimaní tiene la importancia que se le ha dado geopolíticamente, entonces los gringos hacen lo que quieren en el mundo  y Venezuela  no vale un comino, ya que lo único  que le preocuparía al “imperio”   con ese país,  sería que no le lleguen millones de refugiados usando como puentes a distintas naciones latinoamericanas, porque Venezuela no tiene importancia geoestratégica, así que  la banda chavista solo le molestaría un poco a sus vecinos, pues quiere exportar su miseria marxista con el cuento de la patria grande y la unidad latinoamericana.

Aunque los comunistas viven proclamando que Venezuela tiene reservas petroleras  para los próximos 300 años y que por eso USA anda al acecho de esas riquezas, no cabe duda que por el calentamiento global con los gases de efecto invernadero, el petróleo no puede tener una vigencia arriba  de 30 años, además  EE.UU.  es el primer productor mundial de petróleo  y está cerca  de lograr la autosuficiencia  y se puede convertir en exportador, así   que el crudo venezolano que es pesado, no le interesa a los gringos, y por la baja producción de ese país que es menor que la de Colombia solamente le alcanza mediante las exportaciones para pagar intereses de la deuda que tiene con China, lo que es otro factor que demuestra la nula importancia de Venezuela en el contexto internacional.

La banda chavista venezolana   ha utilizado como patraña, el cuento de una supuesta invasión, buscando   llamar la atención  y así justificar el estado de miseria de la población, cuando se sabe que el “imperio” no va a gastar pólvora en gallinazo con una  enhuesada  totalmente anodina,  igualito  a lo que ha sucedido con la dictadura cubana que lleva más de 60 años  aullando sobre una posible invasión estadounidense.

Con la ejecución del general Soleimaní se está demostrando por parte de  EE.UU  que en materia de su seguridad nacional no se pone con vacilaciones, de ahí que  la  guerra que proclama el ayatola Ali Jamenei estará circunscrita a actos terroristas, que ya han ocurrido en el pasado, en donde van  a aflorar las diferencias del Islam entre  Sunnitas y Chiitas, por lo que la Yihad(guerra santa) también se dará entre creyentes en el mundo islámico, ya que Arabia  Saudita de mayoría Sunnita   es  aliada de USA  en  el Oriente Medio, sin embargo la Yihad no lograría las proporciones apocalípticas que algunos anuncian, a lo que se debe agregar que ni China ni Rusia estarían interesadas en un conflicto, quedando  el asunto focalizado en una guerra asimétrica.

Se ha dicho que lo ocurrido en Bagdad en la noche del 2 al 3 de enero, obedece a cálculos electorales del presidente Trump en este año, lo que  se descarta de plano, ya que los sucesos con el asalto a la embajada norteamericana en Bagdad, fueron los que precipitaron  el hecho y a la vez se debe entender como un llamado de atención a las otras potencias. Teniendo como corolario para América Latina que Venezuela contrario a lo que  piensan los comunistas totalitarios,  en la geoestrategia no vale nada.

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