¡Adiós al odio de clases!!!

Magda Amado Gaona

 

En estos meses de confinamiento, hemos escuchado muy proactivo a nuestro expresidente y Senador Álvaro Uribe Vélez respecto a la implementación de la Economía fraterna y la abolición del odio de clases. Nos ha recordado acertadas políticas públicas en sus años de gobierno como fueron la necesidad de la cohesión social mediante el fortalecimiento de la inversión y la política social. Igualmente, en pro de nuestra democracia, mediante la estructura de convertirse en un correo social ha permitido dialogo y cercanía con el ciudadano fortaleciendo la democracia representativa y participativa muy inactiva en algunos sectores del Congreso. Por ello quise profundizar en esa propuesta esencial para esta época de redireccionamiento de nuestro Estado social de derecho a un Estado de bienestar como lo analizamos en nuestra columna .

Encontré que la economía fraterna tiene su primer antecedente con San Francisco de Asís quien promulgaba una vida al servicio de los más vulnerables. Seguidamente la orden de los hermanos capuchinos desarrolló esta concepción denominándola Economía Fraterna como un sistema económico asentado en principios evangélicos con el fin de consolidar lazos de comunión entre todas las personas, desarrollo sin exclusión de ningún grupo humano y la protección siempre del más débil. Un segundo antecedente importante son las propuestas de Chiara Lubich, docente fundadora del Movimiento de los Focolares, quien proponía una economía de comunión fundada en la fraternidad universal en el marco esencialmente de la construcción de la convivencia civil y de la cultura del dar en especial al prójimo que se encuentran en dificultades económicas. Igualmente afirmaba que dar en una economía de comunión no constituye restar sino sumar.

Otro antecedente lo encontramos del Papa Benedicto con citas a favor de esta economía en le encíclica “Caritas in Veritate” capítulo tercero Fraternidad, desarrollo económico y sociedad civil, veamos un aparte: “si el mercado se rige únicamente por el principio de la equivalencia del valor de los bienes que se intercambian, no llega a producir la cohesión social que necesita para su buen funcionamiento. Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave”.

La Economía fraterna entonces representa dar, representa solidaridad, representa apoyo al más débil, representa unión, representa darnos la mano para un solo fin que todos sin discriminación alguna se le garantice calidad de vida. Y esta calidad de vida es la que hoy se ve disminuida para unos y anulada para otros ante la crisis desencadena por la pandemia. Hoy el gobierno del Presidente Duque debe tener como objetivo principal superar la crisis económica y social generada del covid-19 de una forma igualitaria en todos los sectores de nuestra sociedad garantizando los derechos fundamentales de todo ciudadano en especial el derecho al trabajo digno, el derecho a un plato de comida en todos los hogares colombianos, el derecho a un país donde exista inclusión social y siempre mejorar la calidad de vida de todas las personas sin ningún distingo de clases sociales.

Para lograr lo anterior, el Estado debe implementar medidas de recuperación económica, medidas de asistencia social, y medidas efectivas en salud, en general aplicar la procura existencia de Forsthoff; como lo describimos en nuestro articulo reaprendiendo con estado papa el verdadero camino a la recuperación [1]. Colombia enfrenta a corto y largo plazo una crisis social y económica que elevara los indicadores de pobreza y aumentara la brecha social, mayor desempleo, quiebra de empresas, los pobres más pobres, la clase media disminuida, muchos colombianos con hambre.

Según el Fondo Monetario Internacional la pandemia desencadenará una recesión mundial con una contracción económica estimada en 3%, para este año 2020. De acuerdo a proyecciones de diferentes entidades bancarias, se espera para Colombia un aumento del desempleo del 10 al 20, un nivel de pobreza entre el 27% al 34%% y una caída del PIB entre el  5 % al 6 % para la presente vigencia. El economista y jefe de investigaciones del Banco interamericano de desarrollo en una de sus intervenciones al exponer el informe macroeconómico 2020 refirió: “Los países necesitan salvar vidas, asegurando el distanciamiento social y otorgando los recursos necesarios a sus sectores de salud. Medidas complementarias y temporales pueden apoyar a las economías durante el cierre parcial y organizado”. “Necesitamos preservar el corazón productivo de nuestras economías para aumentar las oportunidades de una recuperación rápida”. “Medidas que van en esa dirección incluyen proveer ayuda a las personas más vulnerables que han perdido su fuente de ingreso, ayudar y proveer incentivos a las empresas para que se mantengan a flote y eviten la separación de sus empleados, y la entrega de liquidez a los bancos para que puedan ser parte de la solución”.

Como afirma el expresidente Uribe se requiere la intervención asistencial del Estado, el abrazo permanente del Estado a cada ciudadano inmediatamente y en estos años por venir. Por ello leemos permanentemente en estos días sus twitteras respecto a la necesidad de una economía fraterna. Esta propuesta de política pública es desglosa por el expresidente en acciones concretas como son: aumento y permanencia del ingreso solidario, acuerdos de empresarios y trabajadores, no eliminación de derechos laborales como la prima, evitar hambre en los colombianos, subsidio a nóminas, exenciones tributarias, disminución de burocracia,  menos impuestos a empresas, prima adicional a trabajadores, reducir jornada laboral, estudiantes que puedan ser contratados por horas sin reducir salarios, entre otras propuestas sociales que fortalezcan siempre la inclusión y cohesión social bajo principios de solidaridad, equidad y austeridad.

Podemos concluir que la Economía fraterna representa la unión de todos los sectores del país con el Estado en pro de “dar” para lograr cerrar la brecha social mediante el establecimiento de una economía dirigida al desarrollo social y económico basado en la existencia de igualdad de oportunidades y que garantice la calidad de vida de todo colombiano en especial de las clases menos favorecidas. Lograrlo anula toda clase de odio de clases. Todo ello representa el ideal de una sociedad justa y de esto se trata la economía fraterna, una propuesta pertinente y de obligatorio cumplimiento en nuestro País que hoy a buen recibo debe acoger el gobierno nacional redireccionando el plan de desarrollo, tarea para el Ministerio de hacienda y planeación nacional.

[1] ( https://corrillos.com.co/2020/04/reaprendiendo-con-estado-papa-verdadero-camino-de-recuperacion/ ).

Decimos lo que otros callan
Cargando...

1 COMENTARIO

  1. Como propuesta suena bien y en medida justa pero lo difícil es la implementacion, con los recursos disminuidos absolutamente para todos!! Tanto empresarios como gobierno han visto completamente desabastecimiento sus arcas y ni hablar del pobre! Por eso este es elmomento de entender “que si el rico esta bien, al pobre le va bien!! Porque quien invierte es el que tiene y crea empleo.
    Pero como existe esa otra cara de ideologia donde se adoctrina, de que todo debe darse por derecho gratis; entonces por siempre seguiremos con los choques
    , los odios las criticas las persecuciones y las PANDEMIAS GENERADORAS DE DESTRUCCION!!!

Deja un comentario