Así No, Mi “Hermano”

Óscar Ricardo Colorado

 

“Yo como digo una cosa, digo otra, la chimoltrufia.”

 La izquierda, nos tiene acostumbrados a pronunciamientos altisonantes, es normal ver personajes como Petro, Gustavo Bolívar, Cepeda, Roy Leonardo, Santos, Fajardo, Benedetti y ahora los “honorables” de la rosa, emitiendo comunicados contradictorios, gaseosos e inicuos, buscando justificar los continuos desaciertos, malas compañías, oscuros financiadores y malos manejos en todo lo que los rodea.

Un mandatario es elegido por un programa de gobierno, el cual se enfrenta en ocasiones a realidades de presupuesto, prioridades o contingencias, lo que dificulta su estricto cumplimiento, llevando al dirigente al máximo de sus capacidades en procura de satisfacer a sus electores. Bogotá luego de haber salido de una total pesadilla representada en 3 alcaldes de izquierda, los cuales, siendo optimistas, llegaron al 15 por ciento de su plan inicial, dejando una capital sumida en un caos de todo orden, vuelve a reincidir.

Nuevamente y por decisión de los capitalinos, estamos en manos de un gobierno local, demagogo  y pendenciero, que pasará a la historia como otro fracaso de una ciudad sin identidad propia, enterrará las buenas obras del gobierno anterior y multiplicará los errores de sus aliados políticos, Lucho, Moreno, Clara y Petro. Los principios del plan de gobierno de esta administración, de la cual ya ha trascurrido casi el primer semestre de ocho, desfilarán sin gloria y con más pena, representados en un manejo inapropiado de la pandemia del covid-19, calamidad sin precedente alguno, que hará brillar por si solo a los buenos mandatarios y destapará a los mediocres, populistas y deshonestos.

En un tema  difícil de medir, como esta crisis y para no caer en suposiciones  sin argumentos y excusas baladíes, hablemos de números; el último censo, arrojó en Colombia un dato de 48.258.494 habitantes y en Bogotá 7.413.000, equivalente al 15,36 por ciento del total nacional, a día 2 de junio el número de casos confirmados por COVID 19 era de 31.833 en todo el país y Bogotá reportaba 10.743 casos, lo que equivale al 33,74 por ciento del total, si la capital siguiera el mismo comportamiento matemático , los contagiados NO deberían pasar del 15.36 por ciento de casos nacionales o sea 4.889 infectados y no los 10.743 reportados, lo que en plata blanca equivale a un aumento injustificado del 119,7 por ciento de las estadísticas , cifras que la convierten en la peor ciudad en el manejo de este trance.

Esta administración de izquierda, con gritos camorreros busca responsables donde no los hay, culpa al gobierno, culpa al intento de dinamizar la economía, culpa a la diáspora venezolana, amigos en épocas electorales, culpa al que sea con tal de evadir su responsabilidad y así gaste miles de millones en pautas publicitarias es imposible esconder la verdad de esta tragedia, la cual radica en las desatinadas e improvisadas medidas tomadas por esta señora y su cuestionable gabinete.

Solo analicemos algunas medidas y actuaciones: 1) Simulacro de cuarentena, consiguió que entre el 19 y 23 de marzo los capitalinos salieran de manera atropellada en sus vehículos particulares por toda la sabana como potenciales transmisores del virus. 2) Cerrar o no cerrar el aeropuerto el dorado, primero que no, luego que sí, ahora por sobre mi cadáver y por estar en la pelea jamás robusteció el control sanitario de viajeros como era su obligación a través de la Secretaria de salud. 3) Pico y género, solo consiguió exponer a la comunidad LGTBI sin necesidad, desgastar a la Policía Nacional, darle una disculpa a los indisciplinados y colocar más del 50 por ciento de los capitalinos en la calle, en vez de adoptar el sistema de pico y cédula con dos dígitos, lo que hubiese llevado a tener como máximo solo el 20 por ciento de bogotanos moviéndose en la ciudad. 4) Prometió que, para mediados de mayo, la capital contaría con 4.000 camas UCIS, no llego ni a 600 de las cuales el 80 por ciento son privadas. 5) Exige, pero no da ejemplo, al violar con su pareja las medidas de la cuarentena, invitando con su comportamiento a la desobediencia civil. 6) Se cree rueda suelta, al declinar el debate de control político citado por el Congreso, en donde debería rendir cuentas sobre el manejo de la crisis, otrora experta congresista citante. 7) Incita al odio de clases, con su discursito de “mis pobres y yo soy pobre”, generando resentimientos y estimulado a la violencia; basta ver los “retenes solidarios” que abundan por la ciudad, en donde de manera voluntariamente obligada, cobran peajes a vehículos y motos, olvida que fueron los empresarios y adinerados los que le aportaron en su teletón y que ella lleva no años, sino décadas por fuera de ese estrato, ya que con su pareja entre sueldos y prebendas reciben más de 100 millones mensuales, lo que las ubica en el 0.06 por ciento de los mega ricos de este país. 8) Contratos cuestionados, absurdo ver el despilfarro de partidas millonarias en contratos de publicidad para medir la favorabilidad de su gestión frente a la crisis, por un valor superior a los 6.000 millones o que decir del contrato por valor de 1.280 millones con el hermano de su pareja. 9) Empadronamiento en eso se va a convertir el formulario que se debe llenar para poder salir, fuera de no ser práctico, es ilegal. 10) Elefante Blanco, eso es hoy CORFERIAS, más de 5.000 millones invertidos y está vacío.11) Manejo de cárceles y URIS, por andar en sus acostumbradas peleas, desconoció su función y las volvió un foco de trasmisión.

Así que queridos bogotanos, si no se toman medidas de choque, esta ciudad avizora un triste futuro, no abra metro, ni ALO, ni corredores verdes, menos cultura ciudadana, el trasmilenio no crecerá, el tren de cercanías un sueño, inauguración de grandes obras solo en el papel, construcción de vías una utopía, la nueva calle 13, corredor sur, entrada norte, salida a Villavicencio, calle 80 quedarán en el imaginario colectivo, construcción de hospitales, cárceles, colegios, parques, centros deportivos en el aire, eso SÍ para todo abra una gran disculpa, fue que que fue qué, señor policía, fue que que fue qué, que yo no sabía.

Preparémonos para un aumento de la inseguridad ciudadana, corrupción desbordada, manifestaciones a granel con niveles de violencia mayor, cacerolazos, aumento de cinturones de miseria, descenso en la calidad de vida, paros infundados y ruedas de prensa virulentas.

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 Twitter: @ricacoloradodo

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