El Debate Económico

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Por: Ariel Peña.

Miembros  de la denominada izquierda marxista, pregonan el cambio del sistema   económico, lo que representaría montar una dictadura utilizando las elecciones del 2022 (en caso de que las ganen), en donde las fuerzas totalitarias se apoderarían de todos los hilos del poder, para esclavizar a las masas, conculcando  absolutamente las libertades individuales a fin de que un Estado omnímodo,  convierta a los ciudadanos en  víctimas de la coacción liberticida, que buscará la docilidad absoluta de la población usando la fuerza bruta; por lo que es necesario desenmascarar desde ahora, el sistema económico que nos quiere vender  la faja comunista.

En la campaña electoral colombiana las tesis económicas de algunos candidatos y pre-candidatos son  simples lugares comunes, como ocurre con el aspirante del Pacto Histórico y del Foro de Sao Paulo, Gustavo Petro,  quien hace una serie de promesas que necesitarían unos recursos gigantescos que el país no tendría en décadas, además en un eventual gobierno del mencionado candidato no habría confianza inversionista ni interna ni externa, con lo que su programa económico se convertiría en un fiasco, frustrando las ilusiones de  muchos despistados.

A lo anterior se agrega que el candidato del Pacto Histórico es respaldo por movimientos y partidos que no han renegado del  engendro marxista leninista, y quieren llevar a Colombia al “socialismo”  a las buenas o las malas, utilizando unas etapas predeterminadas  siguiendo los acuerdos de La Habana;  sin que nos digan ¿cuál socialismo? Pues ese término en la historia ha tenido varias acepciones, comenzando por Hitler quien aparte de haber sido admirador de Marx,  así lo hizo saber en  su libro  “Mi  Lucha”, fue el líder máximo del partido obrero nacional socialista (Nazi),  también en su demagogia proclamaba la lucha por los pobres y los humildes. El  “socialismo” que quieren aplicarnos  los amigos de Petro  debe de ser el de Cuba, Norcorea y Venezuela.

Ese  simplismo entre socialismo y capitalismo es  absolutamente anticuado y, para  vivir al ritmo de los tiempos se debe impulsar  un  sistema de economía heterogénea, pero  no entendido como una tercera vía, sino como el conjunto de medidas  funcionales e inteligentes, que lleven calidad de vida a los pueblos sin dogmatismos ni avaricias desmedidas.

El marxismo como el mejor heredero de Maquiavelo, plantea las cosas en blanco y negro, mostrando siempre  reduccionismos,  cayendo en un maximalismo para que las personas  ignorantes y atrasadas tomen partido, esa división perversa  la promueven los seguidores del comunismo totalitario, cuyos intereses burocráticos y de secta los lleva a creerse  “iluminados” para manejar y someter a sus semejantes, por ello es que en más de 173 años de marxismo se ha vendido el dilema económico y político entre capitalismo y socialismo, sin que hayan posibilidad de otras salidas; esa  actitud montaraz  lleva a la conclusión temeraria de  “ esta conmigo o  en contra de mi”

A los seres humanos  no se pueden tomar como zombis, para aplicarles recetas metafísicas, debido a que la libertad individual como condición suprema de la humanidad está por encima de la manipulación  política; entonces reducir el destino de los pueblos al capitalismo o al socialismo, es producto del interés mezquino de quienes siguiendo los  sofismas comunistas consideran que la conquista del poder es como  su dios  en la tierra “principio y fin de todas las cosas”, puesto que el discurso miserabilista que proclama el truco de  la emancipación del proletariado, no solo lo ha manejado el marxismo sino sus hermanos el fascismo y el nazismo.

En el capitalismo como en el socialismo hay muchas variables, siendo paradójicamente el capitalismo de Estado  el  que se practica  en  Cuba, Norcorea  y Venezuela así sus gobiernos hagan apología del socialismo.  La  más clara demostración del capitalismo salvaje se tiene en la China, en donde el partido comunista se alió con las grandes transnacionales hace 43 años para superexplotar a los trabajadores  (dando origen al neoliberalismo),  compartiendo  la plusvalía con el capital financiero internacional, y conservando el manejo del Estado en las manos de la nomenclatura comunista.

Existe un socialismo democrático en  países  como Suecia, Finlandia y Noruega, entre otros, que no han tenido que recurrir a la violencia para implementar ese modelo, lo que demuestra que a los seguidores del marxismo leninismo caso de la  Farc, el Eln y los que apoyan a Petro en Colombia no les interesa el  progreso social de las masas, sino la toma del poder para dar rienda suelta a sus instintos insanos de someter a los demás,  y por eso proclaman maniqueamente el dilema entre socialismo y capitalismo.

Para  superar esa especie de entropía se debe plantear el  sistema de economía múltiple, que recoja las iniciativas privadas y colectivas, para buscar el bienestar de los ciudadanos, en donde la democracia económica no permita caer en los monopolios abusivos, pero  también rechazando  al marxismo que exalta el estatismo burocrático e idiotizado,  tomando como condición necesaria  la indigencia de las masas para volverlas más dúctiles a  su dictadura.

El sistema de economía múltiple recoge las experiencias positivas del capitalismo industrial y comercial, la social democracia y la auto-gestión libre y creativa que busca principalmente la independencia económica de las personas, reprobando  el extremismo comunista y  la acumulación desmedida del capital que lleva a las recesiones económicas mundiales, en donde  el manejo del dinero es parecido al de un casino, porque sus grandes masas se vuelven especulativas por  no tener un destino productivo.

En Latinoamérica algunos países cuyas aventuras políticas, los han empujado a gobiernos   neomarxistas con el socialismo del siglo XXl,  que recicló los desechos del marxismo leninismo de  Europa oriental después de la caída del muro de Berlín, para imponerlos en nuestro suelo;  esos países se  deben liberar de  las asimetrías  conceptuales entre capitalismo y socialismo que es un manoseo político, que lleva a situaciones como la de Venezuela en donde el castrochavismo  ha  traído una gran  ruina,  engañando  a sectores del pueblo  y conduciendo a ese país  a un estado de postración, para  que la camarilla se perpetué en el poder, aplastando la protesta popular y esclavizando a las personas.

El  sistema de economía múltiple  desarrolla el conocimiento que trae prosperidad, repudiando sin ambages el guion marxista-maquiavélico de escoger únicamente entre socialismo o capitalismo.

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Ariel Peña
Columnista, Escritor. Presidente de la federación Sindical UTRECOL


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