El Despertar de los Venezolanos en Defensa de su Democracia


 

Que tristeza conocer el poco cubrimiento de los medios periodísticos nacionales televisivos, radiales y escritos de la apabullante marcha al Palacio de Miraflores  de los hermanos venezolanos, que tiene como finalidad recuperar su democracia y restablecer  sus instituciones seriamente afectadas por un gobernante ilegítimo, que tiene más de tirano que de gobernante,  quien con su ausencia  en los delicados y definitivos momentos que vive su país,  solo confirma que es un pusilánime, no,  me equivoco en el trato, es un gran cobarde.

Mujeres como María Corina Machado,  Lilian  Tintori le dan ejemplo de carácter,  firmeza y altura de verdaderas estadistas. Hoy saben que la toma de la calle y la recuperación del palacio de Miraflores y el llamado a la huelga general,  se inició  y no tendrá final distinto que la salida  del tirano y el escape de los funcionarios corruptos narcotraficantes que le acompañan en su gobierno, en particular el individuo Diosdado Cabello y  los secuaces que lo rodean y secundan.

Es una tarea titánica que tendrá lamentablemente una cuota de sangre y sacrificio de muchos hermanos venezolanos. Pero siempre valdrá más contribuir a la causa y entregar la vida en la calle recuperando la democracia que vivir en un régimen tiránico regido por el más inadmisible comunismo marxista leninista, que en el mundo entero ha demostrado su total fracaso

El ejército venezolano está a llamado a cumplir fundamental papel en defensa de sus conciudadanos marchantes  y no en perseguirles ni levantar sus armas hermano contra hermano.   Ya en el pasado dio demostración de decoro y altura, al impedir un fraude frente a las elecciones que permitieron desbancar en la Asamblea Nacional a una mayoría de diputados castro chavistas que pensaban más en su propio interés que en el del país que representaron.

Esa defensa de esas elecciones y el papel en su momento de sus Fuerzas Armadas impidiendo el fraude al  voto de los venezolanos, es la que ahora más que nunca se reclama para una retoma clara del poder sin derramamiento mayor de sangre, como ya ha comenzado. El padre José Palmar, otro líder indiscutible en la recuperación del vecino país, fue seriamente agredido y se teme por su suerte.

La OEA y el Señor Luis Almagro empezaron a cumplir gran tarea y en esta ocasión si se debe activar la Carta de Naciones.  Ya ante el aberrante fallo reciente proferido en contra del destacado líder opositor  Leopoldo López dijo el señor Secretario General de la OEA: “Debo confesar que en este tiempo me he sentido inmensamente cercano a la injusticia que sufres, como me he sentido cercano al sufrimiento del pueblo de Venezuela” y remato perentoriamente afirmando que en Venezuela “hoy no rige ninguna libertad fundamental ni ningún derecho civil o político“.

El gobierno colombiano, en cabeza del señor Juan Manuel Santos ha demostrado que comparte la pusilanimidad de su homólogo venezolano, que en su silencio le acompaña la Canciller María Ángela Holguín, no sólo por no salir en defensa del hermano país y sus gentes en legítima protesta sino por la forma tan reprochable  y sinvergüenza de dar por superado el gravísimo incidente ocurrido al avión de Avianca, procedente de Madrid que fuera interceptado por aviones militares y que puso en grave peligro y riesgo a doscientas cincuenta personas, que lo menos que ha debido hacerse era quejarse ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Ese pronunciamiento ligero del señor Presidente parece tener explicación en su interés en recibir cuanto antes un premio inmerecido que en asumir su papel de estadista en defensa de nuestra soberanía. Nadie comprende que desde el exterior el Señor Nicolás Maduro solicitara una investigación del grave incidente aéreo ocurrido,  cuando ya de buenas a primeras,  sin conocerse los resultados de la investigación,  el gobierno colombiano,  lo dio por superado.

Los colombianos y en general  la naciones amigas, tenemos el legítimo interés en conocer que ocurrió y motivó el hostigamiento al avión comercial de Avianca,  que volaba a  la altura de 36.000  pies que,  era obvio,  que los radares venezolanos sabía que se trataba de un avión comercial con pasajeros civiles que  fueron expuestos gravemente con esa interdicción.

Los colombianos reclamamos conocer los diálogos del piloto de Avianca con su torre de control en el aeropuerto El Dorado y por supuesto los que ha debido sostener con el piloto o pilotos militares que los interceptaron obligando al avión a cambiar su rumbo y dejar territorio venezolano, desconociendo que le fue aprobado transitar en el espacio aéreo venezolano al impartirse aprobación previa  al plan de vuelo.

No podemos pensar ni siquiera imaginar, que se haya provocado ese grave incidente, para tratar de frustrar la marcha en la legítima en su aspiración de derrocar al tirano, que se ha dado con ocasión de su abusiva suspensión del proceso electoral para revocarle su mandato.

Bernardo Henao habla sobre Alejandro Ordóñez

Por Bernardo Henao Jaramillo

Abogado e investigador

 

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