El Nobel de la Paz

Por Luis Fernando Córdoba Reyes.

“Cuando existe la justicia, en ella se debe alabar el trabajo del hombre honrado, se debe castigar al deshonesto, más no se premia a los asesinos”.

Alfred Nobel fue un químico, ingeniero, inventor de la dinamita, invento que todos sabemos que ha servido mucho para el desarrollo minero e industrial, dándole progreso a la humanidad, pero su parte negativa, es que ha causado millones de muertes en guerras por su uso, como su manipulación en el área laboral, es por este motivo que Alfred inventa un premio que llevaría su apellido, premio que sería otorgado a ciudadanos por su  lucha por el bien del mundo.

En 1901 se empiezan a otorgar los primeros premios Nobel en literatura, física, química, medicina y de paz. El mundo siempre ha quedado asombrado por los resultados de dichos premios, que son el resultado de la creatividad de seres humanos en busca del bien común, la mayoría de estos logros son tangibles y que perdurarán por años, pero hay un premio que es intangible, político, demagogo, por conveniencia y, por mantener ciertos negocios entre naciones; ese desdichado premio es el de la PAZ.

El Nobel de la paz se ha entregado la mayoría de veces a personajes políticos quedando en duda dicho otorgamiento.  En 1973 el político vietnamita Le Duc Tho recibió el premio Nobel de la Paz, por su contribución a la finalización de la guerra de Vietnam, aunque rechazó el galardón por considerar que su país no había alcanzado todavía la paz total. Esto es una verdadera demostración de honradez y honestidad, algo que últimamente no se ve en el planeta tierra.

Un premio Nobel de Paz, sin paz… es como tener la llave de la casa sin saber que le han cambiado la cerradura, cuando un país recibe dicho premio por medio de un representante de dicha nación, en ese país se debe percibir mucha tranquilidad entre sus habitantes y en sus calles, cosa que no sucede nunca, porque  la paz es subjetiva e intangible, el premio de la paz es más simbólico que otra cosa, ya que dicha paz no se ve en la mesa de la casa, donde la mayorías de sus integrantes viven en discordia por un pedazo de pan o por una moneda que nunca apareció.

¿Por qué sé engaña al mundo con premios que no le van a traer ningún beneficio a la humanidad? ¿Por qué dar premios a personas que su pasado ha sido oscuro y manchado de sangre? ¿Por qué dar un premio de paz cuando el mundo no ha dejado de pensar en cómo matarse?

La humanidad no necesita ningún premio de paz, lo que necesita es que el ser humano se acepte con sus virtudes y defectos que, entre la sociedad viva la isonomía, la tolerancia y la libertad. El mundo necesita urgente un dialogo donde la palabra amor sea la orden del día y el odio haya sido desterrado de los corazones.

Colombia es un ejemplo de dicho otorgamiento, en Colombia se le entrego el Nobel de paz a un personaje politiquero que se rombo un plebiscito que, engaño a los ciudadanos con sus negocios ocultos entre el gobierno, guerrilla y el narcotráfico.

El socialista Juan Manuel Santo junto con su camarada Gabriel García Márquez recibieron los premios gracias a su imaginación, ambos lo hicieron con temas que no existen y no les han servido a los colombianos, uno con un pueblo llamado Macondo y el otro con una paz que nadie la ha podido ver.

En el mundo están en tela de juicio seis premios de paz entre ellos el de Juan Manuel Santos, los colombianos debe rechazar ese premio y reclamar el triunfo del NO que se robo ese delincuente.

Tenemos que aprender a vivir en armonía, donde la paz sea cambiada por la tranquilidad que otorga la economía y donde los políticos respeten a su empleador .

“Respetemos la paz de los muertos y luchemos por la calidad de vida de los vivos”.

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