El Nuevo Colonialismo en Latinoamérica

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Por Ariel Peña.

Si  en este 2022 es elegido presidente Gustavo Petro,   otra catástrofe que se avecina para   Colombia, indefectiblemente será ver a la nación convertida en una  colonia cubana, como ha sucedido con Venezuela, en donde quedaremos  bajo la férula de la camarilla comunista habanera  quien  orientará la política, la economía, la represión, la  cultura y la ideología del régimen del Pacto Histórico que se instará el 7 de agosto.

Puesto  que no se necesita hilar muy fino para saber que el candidato Petro, ha tenido una inmensa devoción desde que militaba en el M-19 por el dictador Fidel Castro (1926-2016)  y por la satrapía cubana que completó 62 años el pasado primero de enero, lo que quiere decir en buen romance que como en la  novela del escritor  alemán Johann Wolfgang  von Goethe, hay   afinidades electivas entre Gustavo Petro y  régimen oprobioso de la isla.

Hugo Chávez (1954-2013) como presidente de Venezuela convirtió a ese  país en  colonia cubana, en donde la dignidad nacional ha sido hollada  por la banda marxista de la isla, y vemos como Nicolás Maduro es un  simple títere, pero Colombia no estaría lejos de una situación similar, si en este año elige a un presidente cuyos partidos y movimientos que lo apoyan, hacen parte del la internacional comunista del Foro de Sao Paulo, como ocurre con Gustavo Petro.

Se ha  advertido que al elegir como presidente al candidato antes mencionados, Colombia se volvería como Venezuela, lo cual  suena un tanto generoso, porque creemos que sería peor, pues si la pandilla comunista venezolana se demoró 20 años para consolidar la miseria total de las masas, como condición necesaria para eternizar a  la dictadura marxista, siendo la patria de Bolívar riquísima en  recursos,  en el caso  colombiano  donde no hay semejante riqueza como sucede con el petróleo del vecino,  fácilmente en  un año nuestro país estaría en una situación calamitosa superior a Venezuela.

El castrochavismo o marxismo-leninismo saqueó todo el presupuesto de la renta petrolera en Venezuela,  lo que representaba una gigantesca fortuna, además endeudándose desaforadamente; entonces haciendo una analogía con Colombia en donde nunca se han manejado semejantes recursos, lo de nuestro país seria infinitamente más calamitoso, subrayando también que las reservas petroleras no alcanzan sino para 5  años, sin tener propuestas serias para sustituir el hidrocarburo, lo que llevaría a importarlo.

En  ese orden de ideas, vale preguntar ¿con cuáles recursos en un régimen del socialismo del siglo XXl en Colombia, se desarrollaría el aparato productivo y se reemplazaría el petróleo como lo propone Petro? debido  a que vendría una desinversión en el país y la industria y la agricultura bajarían dramáticamente, lo que traería como consecuencia anular a las fuerzas productivas, y si en Venezuela ya van más de 6  millones   de refugiados en otros países, no nos imaginamos lo que ocurriría con Colombia.

Gustavo Petro como presidente, así diga lo contrario convocaría a una  Asamblea  Nacional Constituyente igualita a la de Maduro(quien recibió orientación desde Cuba para ese efecto), en donde organizaciones de fachada sin ninguna representación suplantarían la voluntad popular, sin olvidar que las masas para el comunismo totalitario son simples herramientas que se utilizan para satisface los apetitos de la oligarquía marxista o nomenclatura, así  que Colombia bajo el gran garrote del Foro de Sao Paulo con un gobierno de lo que se conoce como progresista o alternativo, se convertirá en colonia de Cuba con la desgracia que ello representa.

Nicolás Maduro fue amaestrado por la tiranía de los castro en Cuba en los años 90 del siglo pasado y, en el caso colombiano en un eventual gobierno castrochavista existen miles de militantes de la denominada izquierda que  han sido adiestrados en isla,  quienes junto a agentes cubanos cumplirían el papel de persecución y represión hacia el pueblo colombiano, quedando el país a merced de La Habana como  sucedía en la guerra fría con las naciones de Europa oriental que eran satélites de Moscú, con lo que  se pierde la soberanía nacional al convertirse Colombia en una colonia cubana.

La influencia cubana en algunos países de la región convierten a la isla en un imperialismo, visto  que no solo manipula al gobierno de Maduro en Venezuela, sino que de paso tiene fuerte influencia política e ideológica en Nicaragua, Bolivia y ahora en Honduras, Chile, Perú  y en varias islas caribeñas, siendo Colombia a futuro su próxima colonia en  la eventualidad que se elija de presidente a Petro, porque hay que reiterar que el  Movimiento  Progresista, el Partido Comunista, la Unión Patriótica, Polo Democrático y otros grupos  que respaldan a Petro son miembros del Foro de Sao Paulo.

Los colombianos estamos plenamente notificados para que el país no se convierta en otra Venezuela con consecuencias  peores, pero además Colombia  en un  posible gobierno de la llamada izquierda también seria la nueva colonia cubana con todas sus consecuencias, por eso no nos podemos dejar engañar por los vendedores de humo que hablan del cambio, en razón a que ese truco ha sido utilizado en ocasiones por los peores tiranos. Pues  el tan cacareado cambio que proclama especialmente el comunismo totalitario siempre conduce a una dictadura, a lo cual se agrega que si Colombia emprende ese camino de ñapa entrará en la órbita cubana como su colonia.

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Ariel Peña

Columnista, Escritor. Presidente de la federación Sindical UTRECOL


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