El Pecado Original del Gobierno


 

Por Ulises Durán Porto                                                                                     Abogado

 

El presidente Duque hizo de manera tardía lo que debió hacer desde un comienzo con su gabinete, reunirse con los líderes de los otros partidos de la coalición ganadora de la segunda vuelta presidencial para llegar a consensos sobre la Agenda del Gobierno y sobre todo respecto a la elección del Contralor General de la República.  En este último caso el propio presidente  declaró: “No quiero un Contralor de Bolsillo pero tampoco de la oposición, tomando una actitud aparentemente de independencia que nadie le cree, cuando todo el país esperaba su guiño por el candidato  de su preferencia.

- Publicidad -

Las cosas evidentemente le salieron mal al Gobierno y al Centro Democrático con su candidato José Félix Lafaurie Rivera, por haber incurrido  en el pecado original de este Gobierno al designar un Gabinete Presidencia sin construir previamente una coalición que de antemano definiera y aprobara la Agenda ganadora de la segunda vuelta presidencia e incluso la elección del nuevo Contralor.  Todo pecado debe producir una expiación para liberar el alma, y las reuniones precipitadas realizadas el día jueves pasado de los partidos y de los ex presidentes Pastrana, Uribe, Gaviria y Vargas Lleras entre otros, concurriendo en desfile protocolario en el palacio Presidencial, muestran que el Gobierno frente a la “crisis de minoría” que ha sufrido en relación con la elección del Contralor General de la República, optó por buscar consensos cuando antes de la posesión presidencial la aptitud era vergonzante para mostrarle al país, que efectivamente el nuevo Gobierno tenía su base política de gobernabilidad en la coalición que ganó la segunda vuelta y no en el Centró Democrático que no pudo alzarse con una victoria electoral,  en la primera vuelta presidencia como sí lo consiguió el Presidente Álvaro Uribe en su primera elección en el año 2002 y en su reelección del 2006.

La asimetría de la victoria  de presidente Duque  debió mostrarle al país  la nueva realidad política  a partir de su Gabinete  y no desde la asimetrías  de la crisis de las minorías en la  elección del nuevo Contralor, como quedó demostrado con el candidato José Feliz  Lafaurie Rivera del Centro Democrático, el gran sacrificado en este evento.

No es  conveniente hacer comparaciones de sucesos pasados con la nueva realidad que comentamos, pero el Presidente Juan Manuel Santos también cometió al inició de su gobierno, al conformar su gabinete, el mismo pecado original del Presidente Duque, al designar ministros a contrapelo del querer y deseo del Presidente Uribe que era su mentor político.

Lo peor  de todo, por no decir lo catastrófico, es que estos pecados originales de estos gobiernos cometidos  en contra de nuestra realidad política han tenido y tendrán costos que no se han podido expiar y que sólo el tiempo podrá amainar sus efectos devastadores, en la gobernabilidad de las verdaderas mayorías nacionales, representadas en el Congreso. Santos decía, recordando a Churchill que cuando la realidad cambia es estúpido no cambiar de posición, y así cambió la política de la Seguridad Democrática por la cual  se eligió,  y al final de su gobierno declaró en diferentes entrevistas que como gobernante hizo lo correcto y no siempre lo popular.

Así justificó su pragmatismo político para gobernar y para desgobernar, para acertar y para equivocarse. ¿Qué le depara el futuro al nuevo Presidente  Duque frente a la nueva  realidad política colombiana?.

A pesar de su pecado original,  aún puede construir una mayoría parlamentaria sólida de la vieja y nueva Colombia, realizar las reformar anunciadas  y  estructurar un bloque político que sirva de contención para evitar una victoria electoral de la izquierda en las próxima elección presidencial.  Afortunadamente los ex presidentes anunciaron que pasarán “de la confrontación a la reconciliación”, y sólo la élite política de centro derecha unida puede garantizar el  sucesor del Presidente Duque, a partir del buen gobierno que se propone, para lo cual se deberá contar con una mayoría sólida en el Congreso. De lo contrario, el pecado original será irredimible.

Al final del cuento,  se eligió por el Congreso de la República en pleno al Doctor Felipe Córdoba, Contralor General de la República por mayoría consensuada, por reconciliación y no por confrontación,  sacrificando al candidato del Centro Democrático.

Decimos lo que otros callan
Cargando...

Deja un comentario