El Rey Midas de la Corrupción en Córdoba fracasó cuando quiso tocar a Funtierra

Compártelo:

Por: Eduardo Padilla Hernández, presidente Red Combiana de Veedurías (Aso-Red).

De acuerdo con la mitología griega, el monarca tenía la habilidad de convertir en oro todo lo que tocara.

Según Aristóteles, la leyenda afirmaba que Midas murió de hambre debido a su extraño poder.
Un supuesto heredero, a quien el rey ateniense parece haber transferido ese don, vive en Córdoba, Colombia.

Por eso este hijo de Midas tiene el poder de lesionar a todo aquel que se deje tocar de sus manos sucias, pues la mayoría de sus amigos salieron mal librados cuando permitieron que él los utilizara, así como se manipulan los alimentos de los niños en Colombia.

Los soldados romanos decían que si el sonido de la trompeta no era claro, ¿cómo se prepararía el ejército para la batalla?

Teniendo en cuenta este principio, aquí va el sonido de este clarín:

Cuando Musa Besaile fue “dueño” (cuota política) de Súpersalud, su jefe de evaluación era Eva Katherine Carrascal Cantillo, quien hoy está presa en la cárcel El Buen Pastor de la capital del país.
Con la potestad perversa que tenía Musa, la condicionó para que ella aceptara el cargo de superintendente y poder así acabar con Funtierra.

Eva Carrascal

Entonces, venido el día, los miembros de ese concierto para delinquir, tramaron un complot contra Tania Otero, diciendo que no estarían tranquilos hasta que hubiesen acabado con Funtierra.

Pero admitieron que no pudieron dar con ningún hallazgo delictivo, porque la IPS tiene toda su documentación en regla y, además, en sus actividades altruistas no hay violación de la ley.

La persecución duró cinco años, pero Funtierra inició una serie de denuncias ante la autoridad competente, que ayudaron al poder judicial a capturar y poner tras las rejas a varios miembros del clan Besaile.

Tanía Otero Arroyo, gerente de Funtierra, explicó que “que esa mafia, a través de la prensa y todos los poderes que manejaron, nos atacaron con severidad”.

Añadió que “Fuimos víctimas de los Besaile, porque nunca accedimos a sus pretensiones económicas, pues ellos pretendían ser socios de nuestra empresa y no lo permití”.

Dijo, además, que “La honestidad es nuestra bandera de lucha contra la corrupción; y por eso instauramos siete denuncias contra el gobernador Edwin y tres contra Musa Besaile”.

“Ahora se rumora en Córdoba que ellos son socios de la gobernación y, desde el confinamiento, siguen dando órdenes”, dijo un vocero de Funtierra.

En un preacuerdo con la Fiscalía rescindió el caso de corrupción de la exsúperintendente delegada para la Supervisión Institucional de la Superintendencia de Salud, Eva Katherine Carrascal Cantillo, quien es investigada por favorecer en procesos administrativos a varias IPS y entregar información privilegiada a cambio de pagos.

El preacuerdo se solicitó para los siete delitos imputados a Eva Katherine, que son:

Concierto para delinquir, cohecho propio, cohecho impropio, prevaricato por omisión, utilización indebida de información oficial privilegiada, falsedad en documento privado, asesoramiento y otras actuaciones ilegales.

Carrascal Cantillo fue investigada por hacer parte de una ‘red’ en la que se favorecían algunas IPS en procesos administrativos a cambio de dinero o acciones en esas mismas compañías.

Dichos pagos -que se hacían en cheques o en efectivo-, fueron invertidos en un apartamento en el norte de la capital a nombre de Carrascal Cantillo.

“El material probatorio permitió establecer que, presuntamente, Carrascal y otros ex directivos, funcionarios del Estado, de las ramas legislativas y ejecutivas, habrían interferido en la toma de decisiones para favorecer con la movilización de recursos del sistema a determinadas empresas del sector salud”, explicó la Fiscalía.

Este asunto de la persecución contra Funtierra y muchos otros casos, que daré a conocer próximamente, demuestran el deplorable estado al que llegaron la clase política y los funcionarios públicos en Córdoba.

Ya es hora de que el pueblo sea, de verdad el soberano del que habla la Constitución, y queme, en la hoguera de las urnas, a todos los corruptos, en el 2022.

Compártelo:
Imagen por defecto
Eduardo Padilla Hernández
Abogado, Columnista y Presidente Asored Nacional de Veedurías


Deja un comentario