Felicitaciones Presidente Duque por la independencia de poderes

Eduardo Padilla
Eduardo Padilla

 

Por: Eduardo Carmelo Padilla Hernández.

Presidente de la Asociación Red Nacional de Veedurías.

Charles-Louis de Secondat, más conocido como Montesquieu, señor de la Brède o Barón de Montesquieu, en su obra u obra El espíritu de las leyes, realiza una división de los poderes del Estado en tres formas o ramas: El Ejecutivo, representado por el Gobierno;  El Legislativo, personificado por el Congreso, y el Judicial, por los Tribuales de Justicia.

El principio de separación de poderes evita que el mismo se concentre en una sola persona o en uno solo organismo como en la época monárquica, con unas facultades omnímodas.

Esta separación se dio por la necesidad de limitar el poder, a efectos de evitar concentraciones de autoridad que devienen necesariamente en regímenes autocráticos y autoritarios opuestos al principio democrático y al modelo republicano y buscar potenciar la realización de los derechos y libertades fundamentales y la eficacia del Estado, a través de la diferenciación y especialización de las funciones estatales, y su atribución en órganos separados y autónomos.

Con la Constitución del 91 y sus serie de modificaciones a través de diferentes actos legislativos, aparecieron otros órganos que entraron a jugar un rol importante en el estado colombiano que ejercen una función de control y electoral separada de estos tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), como la Fiscalía General de la Nación, El Ministerio Público, La Contraloría General de la República, El Consejo Nacional Electoral que ha llevado a una reconfiguración del Estado siempre orientada por el principio de separación de poderes.

Cada uno de estos poderes o ramas y organismos de control y elección tienen un rol definido e independiente en la consolidación y prevalencia del Estado Social de Derecho que permite que cada colombiano se sienta seguro de ser gobernado en la forma más independiente y confiable para evitar la consolidación de una dictadura.  El colombiano tiene la garantía de que en  las decisiones judiciales, de control y electorales no haya injerencia de las otras dos grandes ramas del poder público y así mismo que en el rol de estas dos ramas no intervengan las primeras, lo que le permite autonomía e independencia a cada una.

Indiscutiblemente que este modelo permite un sistema democrático de calidad, donde, por un lado, el elector primario decide quiénes pueden ser sus gobernantes y legisladores, y por el otro, quienes representan al estado, puedan elegir libremente a través de los diferentes sistemas de concursos, elección o escogencia, quiénes van a dirigir nuestro sistema judicial, de control y de elección.

Estos sistemas de escogencia del ciudadano común y corriente y de los organismos gubernamentales deben estar investidos de la más alta trasparencia y moralidad con el fin de que se elijan a las personas más calificadas e idóneas para ocupar estos altos cargos.  Funcionarios o servidores públicos con un alto grado de altruismo, ética y honestidad que no se dejen enmermelar por particulares u otros servidores corruptos que buscan enriquecerse a costillas del desangre de las arcas del Estado.

En este sentido el Presidente Iván Duque Márquez, ha dicho que su bandera será la lucha contra la corrupción, gobernar con transparencia y devolverles a los ciudadanos la posibilidad de que crean nuevamente en las instituciones del Estado.  No más apoderamiento de los dineros de la salud, la educación y demás recursos del estado.  No más mermelada, no más contratos leoninos, no más compromisos con puestos burocráticos, no más chantajes.

La Asociación Red Nacional de Veedurías “Asored Nacional de Veedurías”, apoya este mensaje de independencia del presidente Duque para que después no sea victimas de chantaje y solicitudes indecorosas por parte de ningún organismo de control como la Contraloría,  ya que muchas veces los jefes de estos organismos exigen nombramientos para sus esposas, hijos, sobrinos y su círculo familiar y social.  Por ello es importante que el Congreso de la República el próximo lunes 20 de agosto, escoja al mejor candidato para ocupar el alto cargo. Celebramos también la decisión del Presidente de no injerir en esta elección como se acostumbraba en el pasado donde el aspirante a Contralor debía tener el guiño presidencial.

Si el gobierno es correcto nadie tiene miedo a ningún organismo de control ni que ejerzan sus funciones porque ellos pueden ser legalmente controlados para que no abusen y chantajeen a particulares ni al gobierno.  Entonces ni los organismos de control ni los congresistas ni ningún servidor público debe chantajear al Presidente para ejercer sus funciones.

Organizada la sociedad civil con las VEEDURÍAS, las universidades con líderes sociales, con las oficinas de control interno del estado, también podemos vigilar la corrupción qué hay en los organismos de control que no se salvan a este flagelo o cáncer como lo llamó el mismo presidente en su discurso de elección y así mejorar la democracia y al país.

Solicitaremos la pérdida de investidura de los congresistas que traten de chantajear al Presidente pidiendo cargos en sus regiones para votar los proyectos del gobierno nacional.  Denunciaremos a los Procuradores y Contralores que pidan contratos y dinero para archivar investigaciones y hacer el famosos tape tape como ocurrió en la Contraloría, en el pasado, donde el Contralor General tenía a su esposa en altos cargos del Estado.  Un mal mensaje para la comunidad.  Sólo espectáculo de prensa y ningún resultado.

¡¡¡Qué viva la independencia de poderes!!!  ¡¡¡Qué viva nuestro nuevo Presidente Iván Duque Márquez”

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