Humberto De La Calle, Mario Castaño, Antonio Cano

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¡Unirse es el reto!

Ante la penosa, irracional involución democrática del país, provocada por el teledirigido, subordinado, empequeñecido gaznápiro -subpresidente Duque-, a quien nadie respeta ni toma en serio; paradigma del oportunista, sin peso, ideas. Imbatible, vacío modelo del intrigante. Funesto, fracasado ordenanza -sin paliativos-. del abusivo, degradado, desafiante, inescrupuloso, laxo, prontuariado innombrable -sin enmienda-, diseñado por él y para él.

Desvergonzado, repugnante guiñapo hollywoodense. Ominosa medianía reprobada por el 80 % de los colombianos, quien, a pesar de ello, se considera un predestinado y autocalifica sin rubor, con total desfachatez, como el más exitoso mandatario del continente. Emasculado hazmerreir, falto de juicio, cuyas subyacentes: impudicia, insolvencia -moral, intelectual-, suscitan divisionismo, incertidumbre, inseguridad, polarización, la deconstrucción de la nación.

Purrela que provoca mofas, recochineos, sin credibilidad para presidir el crucial proceso electoral en marcha (período 2022–2026) que en un mes exactamente los esperanzados connacionales elegirán al nuevo Congreso, que deberá corregir, urgentemente el rumbo, la acumulación de poder en el presidente. Anhelo de cambio que encarna, HUMBERTO DE LA CALLE -de filosofía liberal-, defensor a ultranza de la libertad de expresión, del equilibrio entre el libre albedrío y el bienestar colectivo; reivindica los DH, prioriza la educación; la igualdad de género; el respeto en las diferencias; la no violencia; la construcción, fortalecimiento de ambientes creativos para el arte, la ciencia, el humanismo.

Humberto De La Calle

Incansable, inequívoco, fiable batallador contra el fundamentalismo, el extremismo político. Alma y nervio de la pasada Asamblea constituyente; copartícipe -destacadísimo- que facturó la garantista Constitución/91. Infatigable negociador de la paz, demonizada, descarrilada, desvirtuada, traicionada por la precitada mascota y patulea de mercenarios, piaras asociadas al ‘insustituible’.

Con cacumen, sentido común -que le sobra-, indispensables para reorientar el abstracto, inaprensible, indescifrable embeleco del ‘centro político’ -de difícil configuración-. entre dos extremos, ambos peligrosos, para alejarse de entrambas orillas, capaz de sustentar -ante un mundo “color ceniza”, según Stefan Zweig-, una visión distinta, sensata del concepto, que permita -primordialmente- avanzar hacia una sociedad más justa, equitativa, homogénea, fraterna.

Oportunidad de oro -imperdible- para emprender la inaplazable, salvadora renovación de los poderes públicos, punto de partida de un gobierno coherente, moderado, triunfante, que ayudarán -igualmente- a configurar:

Mario Castaño

MARIO CASTAÑO, cuya aplaudida, imponderable, reconocida gestión, en favor del amado terruño caldense, no deja duda.

También, en representación de los emigrantes, el conservatismo postuló a su nombre para la Cámara de Representantes, al colombo- canadiense, ANTONIO CANO, acrisolado, cualificado, transparente valor humano, engalanado con omnisciente formación académica.

Probado éticamente -declaración que hago con conocimiento de causa, sin rendirle cuentas a nadie-; ejemplo de superación, experimentado GUARDIÁN de los PENSIONADOS y EXPATRIADOS, cuyo luminoso paso por las más relevantes posiciones públicas, ha dejado profunda, imperecedera huella.

¡Quieran los dioses que los citados sean electos!

La derecha engorda el poder que luego la izquierda le arrebata para disfrutarlo a solas”, (Lenin). Premisa -dicha sin acritud- que acecha. “Et lux in tenebris lucet” -La luz resplandece en las tinieblas-: pétreo aforismo entendido por la más infantilizada audiencia.

Las fuerzas democráticas por ellos lideradas, representadas, cambiarán sin ninguna duda el rumbo, enmendarán los errores, liberarán la ciudadanía -Dios mediante- de la nefasta, sectaria influencia de ‘irremplazable’ que, como los Borbones, ni olvida ni perdona, para lo cual se requiere -antes que sea demasiado tarde- congregar, sumar voluntades que inmolen los egoísmos.

Comienzo de la reconquista propuesta por los talentosos personajes prenombrados, arquetipos de austeridad, capacidad, honradez profesional, moderación, sindéresis, aunados a una coalición -sin anteojeras ideológicas, apasionamientos, obcecaciones- bautizada: ‘Equipo por Colombia’, encuadrada dentro de un abanico de propuestas originales, acordadas en un ambiente de camaradería, de respeto por el disentimiento, orientadas a desmantelar la antidemocrática, antagónica, genocida, indigerible, represiva política de ‘los tres huevitos’ -de nulo valor- y la ‘seguridad democrática’.

Antítesis de nuestro historial democrático, prorrogada por el enjuiciado rufián, que niega el conflicto armado, las masacres, los ‘falsos positivos’, el asesinato (selectivo) de líderes sociales, defensores de DHs, delitos de ‘lesa humanidad’ acrecentados a través del arrodillado, ávido, hiperliviano, impostado, instrumentalizado, obsecuente vasallo -venido a más-, articulados a la enseñoreada horda de sicarios prepagos.

Lacras que tienen humillada a Colombia -condenada a repetir lo peor de la historia- y que las antedichas, cohesionadas fuerzas, planean -con dolor de patria-, contrarrestar, a efecto de que el ‘insubstituible’ perpetúe su autodestructivo, diabólico, engañoso, letal, repudiable proyecto, engañabobos -contrario a los sagrados intereses patrios-, mediante el coco del protervo modelo venezolano, que sobrelleva miseria, pérdida de libertades, violación de los derechos individuales, intimidación ambientada, impulsada por el ‘insaciable’ a velocidad de crucero.

Bogotá, D.C., 13 de febrero de 2022

http://articulosmarioariasgomez.blogspot.com.co/30

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mario arias gómez

Abogado, periodista y escritor


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