La JEP: Juerga Especial Para delincuentes


 

Por Oscar Ricardo Colorado

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Twitter: @ricacoloradodo

Insistir en el tema del tribunal de la infamia, es simplemente un deber ético y moral, su sola existencia derrumba cualquier ordenamiento constitucional y se aleja cada día más del concepto de JUSTICIA, colocándonos al nivel de países gobernados por tiranías comunistas, que arrasan las voluntades de sus pueblos y solo sirven a los intereses mezquinos de sus enajenados partidarios.

Este sistema nació contaminado, producto de una negociación espuria, entre los peores criminales de la historia de Colombia, con un gobierno desleal y traicionero, con ínfulas de reyezuelos, aliado con políticos tramposos, sin conciencia, interesados en cuotas de poder, quienes a la sombra sirvieron y sirven a estos narcoterroristas, que gracias a sus inmensas fortunas que destilan sangre inocente, pudieron colocar un presidente y comprar “periodistas” ruines y mezquinos, quienes sin sonrojarse intentan día a día lavarle la cara a estos genocidas y sus lacayos.

Solo Santos, en contubernio con sus cortesanos, indignos negociadores y camaradas comunistas, muchos de ellos hoy de centro o manga veleta, consideran lógico que secuestradores, pedófilos, asesinos, conformen con sus amigos y defensores de ultranza un nuevo tribunal con poderes omnímodos, para que los juzguen y a través de rebuscados conceptos dialecticos, sin procedimiento prestablecido ni regla alguna, pretendan impartir justicia, con penas que rayan con lo ridículo y solo sirven para que estos delincuentes, continúen con su combinación de todas las formas de lucha para la obtención del poder.

Si bien es cierto, la justicia colombiana atraviesa una crisis moral, en donde las altas Cortes, el Consejo de Estado, los Tribunales y Jueces, han sido permeados por estos terroristas, produciéndose fallos inauditos, alejados de toda legalidad donde protegen sin reparo la criminalidad, aún existen togados impolutos que se alejan de estas decisiones o por lo menos salvan su voto y en sus hombros sostienen la esperanza y el orden, caso contrario en la JEP, en donde solo heredaron lo peor del sistema y en tan poco tiempo excedieron cualquier barrera de moral y principios.

Con métodos soterrados, aprendidos de doctrinas comunistas, este remedo de justicia ha venido contaminando todo lo que toca y poco a poco ganando espacio; es tan absurdo, que mucha gente consiente del daño que causa, termina aceptándola y esperando de ella un asomo de trasparencia, pareciesen inmunes a tanto exabrupto y al igual que los políticos que la apoyan, los innumerables actos de corrupción, les pasan por el lado y son ellos mismos quienes atienden las denuncias en su contra.

Los “magistrados” que componen esta Juerga, son reconocidos defensores de tesis comunistas y muchos de ellos han sido abogados de las FARC.  Entre ellos mismos denuncian temas de corrupción, como ocurrió con su exsecretario Correa, apoyan terroristas como la señora Zamora o Pedro Díaz, tienen nóminas paralelas, desconocen abiertamente el plebiscito, absurdamente mandan fiscales de papel a que busquen a alias el paisa y le rueguen que se reporte, niegan la existencia de brazos armados a los que llaman disidencias, no persiguen los bienes de estos delincuentes y sus familias, la Procuraduría los investiga, Estados Unidos les niega la visa, brindan permisos para que los asesinos de las FARC, salgan del país, no tienen ni idea donde está el narcotraficante de Marques y aún le mantienen beneficios, cierran los ojos ante el incremento absurdo de cultivos ilícitos, se le atraviesan a la Fiscalía General de la Nación para proteger los intereses de estos asesinos, le cuestan al fisco nacional una verdadera fortuna, sin justificar su existencia o será que ya existe por lo menos un solo guerrillero procesado y condenado o tan siquiera una víctima reparada?

Claro está que este sainete no tiene aún final y gracias a periodistas serios, que aun los hay y fiscales comprometidos, nos enteramos del festival de contratos absurdos, ilegales e injustificables, que día a día reparten a dedo esta JUERGA ESPECIAL PARA DELINCUENTES, en donde de manera descarada y sin el más mínimo asomo de vergüenza, quienes defienden este adefesio se lucran miserablemente.  El heredero de un frente guerrillero, Iván Cepeda a través de su esposa, ha recibido millonarios contratos, primero como asesora de las FARC en la Habana, ahora como asesora de la JEP.

El expresidente Samper, elegido con dineros del narcotráfico y escudero de Maduro, declarado camarada, le hereda a su hijo el feudo del horror, recibiendo millonarios contratos cuyo objeto nadie logra entender ni explicar, la señora Linares, quien posa de impoluta, favorece miserablemente a sus familiares y devuelve favores en contubernio con la secretaria de la JEP.

Este sistema es tan abyecto y corrompido, que ellos mismos legislan para su beneficio, nombran su propio personal, definen su presupuesto, se inventan normas, procedimientos, tergiversan las leyes, amañan los pronunciamientos y tienen en su nómina fiscales que al estilo Petro, reciben fajos ya no de pesos sino de dólares, con el único fin de proteger narcotraficantes como Santrich, evitando su extradición; son tan cínicos que al verse descubiertos solo atinan a decir que todo fue a sus espaldas.

Basta ver una audiencia, en donde al mejor estilo de la inquisición, arrinconan y humillan militares, que con su actuar han deshonrado su uniforme e institución y quienes solo buscan evadir el castigo por sus acciones, valiéndose de estas personas y del colectivo de abogados Alvear Restrepo, expertos en falsos testigos y víctimas, intentan sembrar teorías como la del conflicto sociopolítico bajo la construcción dialógica de la verdad y de  la justicia restaurativa, adefesio legal, que pretende reemplazar las pruebas de orden científico, el estudio de los procesos, la verdad de lo sucedido y la historia del conflicto, queriendo dejar en el ambiente,  que todos los vejámenes cometidos por esta infame guerrilla, nunca sucedieron y que fue el Estado de manera sistemática y ruin quien los realizó.

Posdata… Señor Presidente; objetar la JEP, es una imperiosa necesidad, acabarla sería un bálsamo de justicia, no busque apoyo en sus contradictores, jamás un comunista, de izquierda, verde, centro o afín a este bodrio, entenderá razones, su falta de principios rayan con el delito, resguárdese en sus votantes y de ser el caso convoque mecanismos constitucionales”.

Decimos lo que otros callan
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