¡Tras de ladrón bufón!

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A riesgo de ser tildado de monotemático, prosigo la imperiosa, ingrata, profiláctica tarea de glosar, subrayar el apátrida, circense, desleal, insensato comportamiento del incompetente, sacralizado, sometido jumento -con collera- que, para desgracia, mal gobierna a Colombia, justipreciado en su bicentenaria historia republicana, como el más zafio, obscuro, torpe mandatario, que supera -con creces- la insufrible, parigual acémila: Andrés Pastrana.

Insubstancial, intrascendente dupla, dedicada a importunar a la gente -en tiempo de mayor audiencia-, con su vacía, pueril cháchara, buscando desviar la reprobación -caso Duque-, que sobrepasa el ignominioso 86 %, consecuencia de su cataléptica, arbitraria, homicida gestión que ha desamparado la función misional de proveer salud, empleo, pan, seguridad a los colombianos.

 

Obligación desatendida por andar de paseo -en medio de la crisis fiscal- bronceándose en España, regalando monedas de oro de 24 quilates, con la firma y nombre del narciso títere, a costa de los contribuyentes, satisfaciendo el superlativo, vanidoso, insuperable arribismo, comprobado -además- con los recientes costosos autorreportajes, en búsqueda del imposible propósito de levantar la caída imagen.

Infame, imperdonable, derroche, despilfarro, mientras la infancia crece desnutrida; millones de compatriotas se acuestan sin comer; y el ESMAD, estrena uniforme, tanques y revienta a golpes a quienes se atreven a protestar, quejarse.

Camuflada, odiosa realidad, suplantada con el auxilio, protección de los abyectos, apologéticos medios que abrevan en el presupuesto, quienes pusieron sordina al pronunciamiento de las 28 librerías madrileñas, que alzaron la voz; plantaron cara al «heredero de la peor tradición uribista, de los falsos positivos, los cuerpos mutilados, el narcotráfico, el extractivismo, las matanzas paramilitares«, «…política genocida» “que no podemos pasar por alto”.

‘Feria del Libro’ -a la que la medianía en cuestión- no se atrevió a mostrar sus narices de chancho-.

«Entendemos la cultura como un espacio de libertad, de modo que recibir al que es responsable directo de la represión, de las torturas y las desapariciones de los últimos meses, nos parece que merece una respuesta«. «El homenaje de nuestra Feria debe ser a su gente y su cultura, no a sus gobernantes«.

Comunicado aunado a los merecidos ¡ABAJOS! con los que fue recibido por donde anduvo, enrostrándole el «blanqueamiento«, “censura”, “discriminación”, “veto” a los autores no ‘neutrales’, “críticos”: Laura Restrepo, Piedad Bonnett, Héctor Abad Faciolince, William Ospina, Fernando Vallejo -entre otros-, que no transigen con sus reincidentes delirios de grandeza, superioridad, prefiriendo a los considerados “poco peligrosos”.

Manifestación minimizada por el autista, sobreactuado subpresidente, asumida como parte de la campaña electoral de la demencial, vandálica jauría enemiga -no escarmienta-; réplica que conlleva la subyacente propensión a reprimir cualquier voz discrepante, como las reivindicaciones socioeconómicas y los reclamos de la población.

Universal metida de pata -una más-, que el deslenguado embajador, Luis Guillermo Plata -quien encendió los ánimos- debió excusar, como intentó, vanamente, tapar la inocultable violencia, agravada por el tetrapléjico judas del Acuerdo de Paz que, en lo corrido de 2021, ha batido el récord de líderes sociales asesinados (113), razón del permanente linchamiento iniciado desde el 2019, avivado por los incumplimientos, negligencia en el manejo de la crisis sanitaria que ha cobrado la vida de 125.860 personas (18 de septiembre/2021).

 

Periplo por los medios televisivos repetido por el insolente, mañoso socio -Andrés Pastrana-, papanatas que “posa de víctima de la putrefacción, sin incluirse él mismo”, verdad cantada -sin pelos en la lengua-, por los Rodríguez Orejuela -“liberales de hueso colorado”- sus otrora idolatrados aportantes de su elección, que “refrescaron su memoria selectiva”; destaparon su condición de “corrupto”, “chantajista”, “mentiroso”; increparon, desnudaron su cinismo, traición. Qué bien lo conocen.

Este el explosivo, contundente, veraz, proporcionado derechazo:

Señor expresidente, se le olvidó contarle a la Comisión de la Verdad su participación criminal en los tan sonados contratos de Dragacol y Chambacú, donde usted fue el jefe de esa conspiración delincuencial para defraudar al Estado en varios millones de dólares. Señalamiento que hacemos porque este se desprende de la carta, producto de su chantaje, origen del escándalo que usted presentó en la Comisión de la Verdad”. “…No nos amenace porque podemos cambiar de opinión, sin tener en cuenta que sea el presidente o no el que nos quiera chantajear”.

Si usted cree que esto último es falso y se siente agredido, lo invitamos a que nos denuncie ante la autoridad que usted, en su conocimiento, crea que es la competente”. A confesión de parte relevo de prueba.

Aplastante confesión que desplumó al adocenado, frívolo sepulcro blanqueado; maqueta adicto -según sus condiscípulos- que posa de salvador de Colombia.

Bogotá, D.C., 19 de septiembre de 2021

http://articulosmarioariasgomez.blogspot.com.co/30

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mario arias gómez
Abogado, periodista y escritor


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