¿Y a los compositores quién nos protege?

Jorge Nain Ruiz

 

He realizado un alto en el camino respecto a la serie de escritos sobre perfiles de artistas, que en alguna época le han dado gloria a nuestra música vallenata, lo cual retomaré más adelante. Hoy les traigo una reflexión sobre la polémica que se ha desatado respecto a la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, SAYCO, frente a algunos cuestionamientos y señalamientos efectuados por empresarios del espectáculo y un grupo reducido de compositores no miembros de la sociedad.

Como siempre lo he hecho cuando me refiero a Sayco, debo manifestar de antemano que hace aproximadamente 30 años soy miembro activo de esta prestigiosa agremiación, y dejo claro entonces que esta columna la escribo con la perspectiva que tengo del tema, desde esa orilla.

A raíz de la pandemia que azota al mundo por estos tiempos, los artistas y buena parte de los oficios y profesiones han tenido la necesidad de reinventarse y de acudir a formas creativas e innovadoras de enfrentar la crisis económica que existe actualmente y que sin duda se agravará en un futuro cercano.

Es así como nacen actividades artísticas modernas, como parrandas y conciertos virtuales monetizados, los cuales plateamos y avizoramos en columnas anteriores, cuando apenas iniciaba esta cuarentena, es allí cuando Sayco informa la manera de recaudar los derechos de autor de estas nuevas formas de reactivación económica de este segmento del arte.

Lo primero que se debe dejar claro a la opinión pública es que los efectos económicos de la pandemia atacan a todas las esferas sociales del país y del mundo, y, tal vez, la música y el arte en general es uno de los sectores más golpeados desde el punto de vista económico, considerando que los eventos masivos fueron los primeros en clausurarse y los últimos que se reactivarán.

Los compositores y autores hemos sido históricamente abandonados a nuestra suerte por las autoridades gubernamentales y fue por ello que nació a mediados del siglo pasado nuestra sociedad Sayco, que valga la pena decirlo es una de las más prestigiosas y ponderadas entre sus pares de todo el mundo.

Es bueno también recordar que Sayco agremia solo a compositores y autores, no a intérpretes, ellos tienen otra sociedad llamada Acinpro, esta claridad se debe hacer porque es costumbre endilgar la responsabilidad de todo lo malo que ocurre a los músicos de Colombia a Sayco, que entre otras cosas agremia, protege y apoya a más de nueve mil socios.

A Sayco se encuentran afiliados el 99.9 % de los autores y compositores más connotados del país, a quienes la sociedad le otorga beneficios como: seguridad social, póliza exequial, pensión subsidiada, auxilios por calamidad o enfermedad, recaudo de derechos y bonificaciones, entre otras.

No hay derecho a que otros gremios de la música pretendan que los derechos de autor sean los únicos sacrificados con la situación calamitosa actual del mundo.

Colofón: algunos compositores que no se encuentran afiliados o fueron expulsados de Sayco, también vienen aprovechando la coyuntura para promover la creación de otra Sociedad Colectiva de Derechos de Autor, lo cual no es censurable ‘per se’, siempre y cuando no lo hagan bajo la premisa de atacar a la más seria y sólida agremiación, que tiene ya más de medio siglo de existencia.

Decimos lo que otros callan
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