Recuento de la historia del controvertido santuario japonés Yasukuni – 靖國神社

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Cientos de personas corren junto a un avión de transporte C-17 de la Fuerza Aérea de EE. UU. mientras avanza por una pista del aeropuerto internacional de Kabul, Afganistán, el lunes 16 de agosto del 2021. (CGU).
Cientos de personas corren desesperadas junto a un avión de transporte C-17 de la Fuerza Aérea de EE. UU. mientras avanza por una pista del aeropuerto internacional de Kabul.
Cientos de personas esperan en el exterior del aeropuerto internacional de Hamid Karzai, Kabul. Foto: AP
Cientos de personas esperan en el exterior del aeropuerto internacional de Hamid Karzai, Kabul.

Primera-. Los talibanes están buscando puerta por puerta a las personas que han trabajado con las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán para interrogarlas y castigarlas, según un documento confidencial de Naciones Unidas, que advierte sobre “torturas y ejecuciones” contra estas personas y sus familias, pese a que prometieron no vengarse de sus oponentes, según un  documento confidencial de la ONU proporcionado por el Norwegian Center of Global Analyses, un grupo asesor de amenazas que provee información de inteligencia a agencias del organismo. De acuerdo al documento, hay varios reportes de que los talibanes tienen una lista de personas y lugares, y han ido puerta por puerta “arrestando y/o amenazando con matar o arrestar a miembros de la familia de las personas objetivo a menos que se entreguen ellos mismos a los talibanes”. Están en especial riesgo los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía afganas. Un oficial, no identificado y que trabajó con las fuerzas estadounidenses y británicas, se le instruía a presentarse ante la Comisión de las Fuerzas Armadas e Inteligencia del Emirato Islámico de Afganistán en Kabul o de lo contrario sus familiares “serán tratados de acuerdo a la ley de la Sharía”. Biden afirma que ve una “mayor amenaza terrorista de Siria y otros lugares del mundo que en las montañas de Afganistán”. Hemos mantenido la capacidad de neutralizar las amenazas más allá del horizonte”, aseguró.

Santuario Yasukuni – 靖國神社

Segunda-. Gran revuelo causó las imágenes del famoso actor chino Zhang Zhehan en que apareció posando frente al santuario Yasukuni –

santuario japonés
Zhang Zhehan.

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especialmente en China y Corea del Sur- dedicado donde se guardan los restos de más de 1,000 militares japonesas, que fueron apresados, condenados a muerte, luego de la II Guerra Mundial y ejecutados por los norteamericanos, por haber sido sindicados como “criminales de guerra”. Más de 20 empresas, incluida la joyería Pandora, terminaron su asociación con la estrella. Zhang se disculpó por las imágenes “que hirieron seriamente los sentimientos del pueblo chino”. “Me avergüenza mi ignorancia”, declaró. El templo sigue siendo un tema sensible no solo en la conciencia social, sino también en las relaciones diplomáticas de los países de Asia Oriental. Los ministros de Defensa y de Política Económica y Fiscal de Japón, Nobuo Kishi y Yasutoshi Nishimura, visitaron separadamente el santuario, provocando la reacción negativa delos precitados países.

Tercera-. A su vez, el portavoz del Ministerio de Defensa chino, Wu Qian, señaló que Pekín está “muy descontento” por el acto de Kishi. Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur convocó al subjefe de la misión diplomática japonesa, Naoki Kumagai, y calificó la visita de “más que deplorable”. Yasukuni es un templo establecido en 1868 para los caídos por Japón a partir de aquella época. Guarda los nombres de todos los soldados que murieron sirviendo al país, cuyo número se aproxima a 2,5 millones. Los fieles creen que sus almas se convierten en ‘kamis’, dioses de la religión sintoísta, a los que se venera en el templo. La cifra incluye a todos los militares caídos, incluidos coreanos y taiwaneses alistados en las tropas del Imperio nipón durante la ocupación japonesa de esas tierras. Lo más importante, es que conserva los nombres de 1.068 personas declaradas criminales de guerra en juicios de posguerra. De ellos, 14 son criminales de Clase A, que fueron juzgados por los aliados en los Procesos de Tokio, en 1946-1948.

Nakasone Yasuhiro.

Cuarta-. En los primeros años después de la guerra, a los genocidas ejecutados o fallecidos en la cárcel se les trataba igual que a los delincuentes condenados por tribunales japoneses y no se les incluía en el panteón. Sin embargo, en 1953 el Gobierno revisó la norma y fueron equiparados con los efectivos muertos en servicio. Como resultado, la inclusión de criminales de guerra de clases B y C empezó en 1959.

Shinzo Abe.

Aunque el proceso se realizaba “sin llamar la atención”, para 1967 ya habían 984. En cuanto a los de la clase A, fueron consagrados secretamente en 1978. Fue el 15 de agosto de 1985 cuando la veneración a los caídos provocó por primera vez un escándalo. En el día del 40.º aniversario de la II Guerra Mundial, el entonces primer ministro japonés, Nakasone Yasuhiro, visitó el santuario. Fue duramente criticado por países vecinos. Luego, fue visitado por los ‘premiers’ japoneses más de una vez, siendo la última en diciembre del 2013 por Shinzo Abe. En el 2015, el templo fue atacado con un artefacto explosivo. El incidente dañó el interior del edificio, pero nadie resultó herido.

Hideki Tojo.

Quinta-. Tras décadas de intriga, el misterio sobre la desaparición de los restos de los criminales de guerra más importantes de Japón, finalmente ha sido resuelto gracias al descubrimiento de documentos que explican cómo el Ejército estadounidense los ejecutó después de la Segunda Guerra Mundial. Durante mucho tiempo se especuló sobre lo que realmente sucedió con el cuerpo de Hideki Tojo, el primer ministro del Imperio de Japón entre 1941 y 1944 y otros seis exfuncionarios nipones de alto nivel condenados por crímenes de guerra, pero nunca antes se había hallado evidencia oficial que detalle los acontecimientos. Según los documentos desclasificados, los acusados fueron ahorcados en secreto el 23 de diciembre de 1948, en la Prisión de Sugamo de Tokio, luego incineraron sus cuerpos y colocaron las cenizas en siete urnas. Después subieron los restos a un avión en la ciudad de Yokohama para arrojarlos sobre el mar, aunque sin detallar el lugar específico. Yoshinobu Higurashi, profesor de la Universidad de Teikyo, asegura que los estadounidenses arrojaron los restos en el océano con el fin de evitar una posible deificación de los criminales mediante tumbas o monumentos, tal y como ha sucedido con otros líderes controvertidos. Antes de conocerse estos documentos, algunos rumores sugerían que los restos de Tojo fueron sepultados en secreto en el Santuario Yasukuni, en el centro de Tokio, en el templo rural de Koa Kannon, o en otros lugares emblemáticos de la capital japonesa. Nombrado primer ministro en octubre de 1941, Tojo dimitió en julio de 1944 cuando el conflicto se volvió contra Japón, pero defendió su actuar como “justificado y justo”. Después de un fallido intento de suicidio, fue arrestado y juzgado por una serie de crímenes de guerra que incluyen el trato inhumano de prisioneros.

ÑapaPasos de animal grande: No hay duda que se vienen dando las condiciones  para una vacancia ‘exprés’ del espurio presidente peruano, Pedro Castillo.

Sobremesa

Bogotá, D. C., 21 de agosto de 2021.

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mario arias gómez
Abogado, periodista y escritor


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