Robert Mugabe, el final de un cruel dictador

Robert Mugabe
Mugabe, el zueño de Zimbabue.
Por mrio arias gómez.
El expresidente de Zimbabue, Robert Mugabe, hijo de un carpintero y una maestra, pasó una década en prisión, vivió en el exilio, y fue finalmente uno de los firmantes de los “acuerdos de Lancaster House”, que enterraron a la antigua Rodesia y dieron pie en 1980, a la nueva República de Zimbabue. Fue “un ícono de la liberación, un panafricanista que dedicó su vida a la emancipación y empoderamiento de su pueblo. Héroe de la independencia, país que convirtió durante casi cuatro décadas, en su feudo particular.
El pasado viernes cerró su ciclo a los 95 años. Visto por Occidente, como un dictador impenitente, convertido al final de sus días, en poco más que un juguete roto, desde el golpe militar que le obligó a renunciar al poder a finales de 2017. Zimbabue atraviesa actualmente por una profunda crisis económica, producto por el desolador balance que dejó su reinado. La noticia de la muerte, provocó el recuerdo amargo de que el hombre al que un día su país consideró como un “padre”, acabó siendo uno de los mejores ejemplos entre los grandes héroes anticoloniales africanos que, en el poder, se convirtieron en férreos autócratas. Gobernante que causó notable indignación internacional, por su fobia hacia los homosexuales, a los que consideraba, según sus propias palabras, “peores que los cerdos”.

Decimos lo que otros callan
Cargando...

Deja un comentario