Con golpes bajos Cambio Radical y La U se aferran a la Gobernación del Cesar

Por: Gustavo Rugeles

La alianza entre el clan Gnecco y el vicepresidente Germán Vargas Lleras en torno al candidato Franco Ovalle, ha dado para todo en la pugnaz batalla electoral. La pelea ha estado signada por el miedo y la guerra sucia.

La contienda por la Gobernación del Cesar ha sido casi a muerte. No es para menos; el departamento es el fortín del clan Gnecco, una familia y estructura política señalada por la Fundación Paz y Reconciliación y otras fuentes, por sus presuntas relaciones con grupos paramilitares, bandas criminales y el contrabando de gasolina,  quienes no quieren soltar el manejo de un presupuesto cercano a los $3 billones de pesos; cuyo manejo durante su gobernación, ha estado cuestionado por medios locales que saben del tema (Ver El Pilón), e incluso por el Contralor Edgardo Maya, quien encontró  37 hallazgos por cuenta de malos manejos que comprometen $24.000 millones en dineros públicos.

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El escogido para la continuidad fue Franco Ovalle. Un amigo personal del vicepresidente Germán Vargas, quien contó con la bendición de matriarca de la poderosa Familia Gnecco, Cielo Gnecco Cerchar; prima del detenido gobernador de La Guajira, Francisco “Kiko” Gómez y mamá del actual gobernador Luis Alberto Monsalve Gnecco. Tanto Cielo como el gobernador fueron claves para el repunte en la reelección de Santos en el Cesar, y Franco Ovalle es hijo del fallecido exgobernador, Adalberto Ovalle, coordinador de la reelección santista en esa región, que estuvo a cargo de Germán Vargas Lleras.

Un fuerte grupo y entorno que abriga a Ovalle y que está dispuesto a recurrir a los métodos necesarios para mantener el poder y que amenaza con aplastar a su rival directo, el candidato liberal y de Álvaro Uribe, Arturo Calderón y a la candidata de la izquierda Imelda Daza.

La guerra sucia ha tenido hechos concretos:

El primero en marcar el tono fue el propio candidato Franco Ovalle. A principios de octubre, ya en la recta final de la campaña, Ovalle quiso dejarle claro una multitud en Codazzi; que él es el del billete y no tuvo pudor en señalar: “…Ustedes saben que conozco muy bien el tema, somos amigos del que hoy maneja la chequera, el vicepresidente Germán Vargas Lleras…” No se conoce investigación alguna de la Procuraduría hasta el momento.

El pasado mes de septiembre, en una entrevista radial concedida al medio local Maravilla Stereo, de propiedad de los Gnecco, un miembro de la pudiente familia, Nélson Gnecco, sostiene: “nadie sabe quién es el papá de Arturo Calderón, mucho menos la mamá”.  Declaraciones interpretadas por la opinión en Valledupar como una posición clasista de uno de los miembros de la familia más acaudalada de la región, paradójicamente con una fortuna hecha de la mano del comandante paramilitar Jorge 40.

La semana pasada circuló un video en el que al parecer en  uno de los vehículos oficiales de la campaña, se ve como un encapuchado la emprende a goles e insultos contra un  maniquí o dumy –como le dicen a estos objetos publicitarios- del candidato liberal Arturo Calderón. “Habla hijueputa, que plata ni que mondá vas a tener tu hijueputa¨, dice la cinta.  En este caso tampoco se conocen de momento investigaciones de las autoridades. Al parecer, ellos mismos filtraron el video con el fin de sembrar el miedo.

 

El pasado fin se de semana, el Semanario La Calle, (de propiedad de la más poderosa miembro del mencionado Clan, Cielo Gnecco, y de Gonzalo Gómez, primo del detenido gobernador guajiro “Kiko” Gómez) publicó una portada especulando sobre información no solo personal, sino que no tenían ninguna relación con el escenario político, sobre el candidato Calderón. Esta es la portada de la revista que habla por sí sola.

Guerra sucia en el Cesar1.png

Entre tanto, en la ciudad se siente miedo. La inseguridad campea; la semana pasada, sicarios asesinaron a sangre fría al hermano del contralor Edgardo Maya, Ángel Daza Maya, conocido como “El Kiry”.  Las primeras versiones de las autoridades descartan que se tratara de un atraco y hay indicios que de que fue mandado a asesinar  y por eso, una comisión conformada por varios fiscales y el director de la policía Rodolfo Palomino llegaron a Valledupar y ofrecen una recompensa de $100 millones de pesos por información que los lleve hacia los responsables.  Ver nota: “Investigan si Clan Gnecco estaría detrás del crimen del hermano de Contralor”.

Por los lados de la administración del gobernador Luis Alberto Monsalve, quien aunque siempre logró mantenerse con discreción en un nivel aceptable en las encuestas, su periodo terminó mal y también le ha metido la mano a la campaña.  El pasado viernes en la madrugada la sede de la gobernación fue allanada por casos de presunto constreñimiento a los electores para votar a favor de Franco Ovalle y está en la mira de la fiscalía que no le ha temblado la mano para capturar a decenas de funcionarios por delitos electorales. Ver el Gobernador del Cesar Luis Alberto Monsalve en la mira de la Fiscalia

Twitter: @GustavoRugeles

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