Académicos y congresistas piden educación presencial

Clases presenciales

 

Argumentan que el cierre de los colegios, por la pandemia, ha generado un “severo impacto” en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, en su salud mental y en la vida laboral de las madres. Piden un regreso gradual y contextualizado.

 

Más de ochenta personas, entre rectores de colegios y universidades, congresistas de diferentes partidos, asociaciones y fundaciones educativas, exministros, entre otras, firmaron una carta en la que le solicitan al Gobierno el regreso “gradual, contextualizado y seguro” de la educación presencial para todos los niveles.

Exigen “educación segura ya” bajo varios argumentos. Manifiestan que el cierre de instituciones educativas ha generado un “severo impacto” en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, en su salud mental y en el mundo laboral de sus madres, las principales cuidadoras de los menores de edad y, también, las más afectadas por el desempleo durante la pandemia que, aún, no da tregua.

“Sabemos que los niños no son el principal vector de contagio y no tienen más transmisibilidad que aquella que tenemos los adultos. Sabemos, también, por el Instituto Colombiano de Neurociencia que el 88 % de los estudiantes están teniendo una afectación en su salud mental por permanecer en sus hogares”, opinó al respecto la representante Juanita Goebertus, de la Alianza Verde, y una de las firmantes. Bajo ese contexto, puso como ejemplo algunos resultados que dejo la experiencia del Ébola en el África, concretamente en Sierra Leona, donde “las niñas entre 15 y 17 años reportaron un incremento de incremento de los embarazos del 47 %”, dijo Goebertus, haciendo referencia a que la cifra tiene relación a la violencia sexual que, se sabe, afecta durante épocas de confinamiento.

Adicional a eso, la congresista indicó que la pandemia ha representado para las mujeres desventaja en el empleo: “Colombia hoy está sufriendo un aumento del desempleo de las mujeres de 10 puntos porcentuales, en gran medida por tener que asumir el rol de cuidado de sus hijos. Es fundamental regresar a una educación segura ya, por nuestros niños, su salud mental, por nuestras madres y por un país que necesita a esta generación.”, dijo.

En la carta, los firmantes expresan que, ante las “devastadoras conclusiones” que arrojan los estudios sobre las afectaciones que ha generado la pandemia para la educación, la sociedad y el Gobierno deben comprometerse a definir un camino sostenible para las clases presenciales en esta coyuntura. Exponen que debe hacerse, entre otras cosas por las pérdidas que representa un colegio o universidad clausurada.

Por un lado, de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, el cierre de las escuelas por cinco meses, podría resultar en una pérdida de aprendizaje entre 0.3 y 0.9 años de escolaridad, ajustados de acuerdo a la calidad. Por otro, están los efectos a la salud mental. Si bien, el 88 % de los niños se ha visto afectado en ese sentido, un estudio de la facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, indica que “factores estresantes asociados al cierre de las escuelas pueden tener efectos aún más problemáticos y duraderos en los niños y adolescentes que la misma enfermedad, además de provocar una disminución potencial de los ingresos familiares”, citan los firmantes.

Por ello, piden que se tenga en consideración este tema, que ya lo ha tocado, por ejemplo, la dirección regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud, que ha dicho “no podemos abrir sociedades sin abrir escuelas. Este ha sido el mayor trastorno en la historia de la educación, con 1.600 millones de escolares afectados en 190 países”.

Teniendo en cuenta esos argumentos los 84 firmantes reiteran que la educación es un derecho fundamental y un servicio esencial de toda sociedad, que, en este escenario, afecta marcadamente a los estudiantes en la ruralidad que no tienen asegurada la conectividad, y a los de instituciones públicas. Por eso, un servicio esencial como es la educación “debe primar en el cupo epidemiológico de cada municipio o ciudad”, solicitaron.

En ese sentido, manifiestan que el regreso gradual debe hacerse, claramente, con las recomendaciones impartidas por el Ministerio de Educación, previa concertación con las madres y los padres de los menores de edad. Adicional a eso, los colegios y universidades deben estar en funcionamiento todos los días, pero bajo un modelo de alternancia con una menor asistencia en los salones. Tanto las aulas como el ingreso deben contar con elementos de protección personal y desinfección.

“La garantía para los estudiantes que no puedan asistir presencialmente a sus actividades, de poder seguir adelantando sus procesos de formación y aprendizaje desde sus casas. La protección y cuidado de la salud, la estabilidad laboral y el desarrollo permanente de los Maestros, como los actores indispensables que son dentro del proceso educativo de los estudiantes del país”, son otros de los puntos que resaltan. Con la carta, mandan un mensaje de urgencia para avanzar en el regreso a clases, pero piden que este incluya la prudencia y pro-actividad.

Tomado de: EL ESPECTADOR

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