Business “académicos” de la Universidad de Pereira

Cuando Luis Fernando Gaviria Trujillo, se posesionó como Rector de la UTP

 

En la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), exceptuando el esfuerzo mayoritario docente y de algunos profesionales, todo alrededor del tema de la segunda lengua es, sin diminutivos, vergonzoso. El Inglés fue incrustado en un negocio que funciona a través del ILEX, instituto creado por el Consejo Superior. Succiona presupuesto universitario y también recauda dineros por cobros a los estudiantes sobre niveles reprobados y repetidos. Una herencia del exrector Luis Enrique Arango, bajo coordinación de la Dra. María Clemencia González.

Previo, no es ajeno resaltar que la segunda lengua en universidades de Colombia como la Nacional, lo provee directamente la escuela de lenguas en cuatro niveles y es una de varias opciones. En la de Caldas puede homologarse con debida certificación o presentar examen institucional, y no necesariamente debe ser inglés.

Mientras tanto las directivas de la Tecnológica eliminaron el inglés de todos los programas académicos de pregrado: ver acuerdo (Acuerdo No 5 Eliminación Segunda Lengua). Y en retroceso dieron vida al peculiar Instituto que además de su rentabilidad, conocida es su inoperatividad. Convirtieron la segunda lengua en una carga. No hay estímulo académico, opera como obstáculo. Está por fuera de los programas y al no facilitar procesos como los de la Nacional y Caldas, convierte en una odisea sortear los cruces con las demás asignaturas. El eco de la presión termina interrumpiendo las demás clases. Un corolario más, las directivas decidieron aumentar el número de niveles, a 2014 un estudiante debía aprobar 16. Lo denominaron “incremento progresivo”; dimensionen ahora la represa creada para graduarse.

Y bueno o regular, es inglés común; no es que el ILEX enseñe a abordar los textos y aprendizajes desde el enfoque académico de cada carrera, de entrada condicionar al inglés, omite que la ciencia y el conocimiento son universales.

¿Pero a fin de qué la universidad pública de Risaralda monta semejante abracadabra? La pista puede ser un interés económico y político. Pues el presupuesto universitario para el simbiótico Instituto de idiomas ILEX ascendió a más de  $2.700 millones en el 2014. Hay más, a partir 2008, época desde la que aparecen registros de cobros para repetir cursos reprobados, éste se echó a caja no menos de $270 millones, vaya “incremento progresivo”. ¡Escandaloso!, pero práctico modo de esquilmar los bolsillos de los estudiantes. Aplicado en una universidad en la que alrededor de ocho de cada diez estudiantes son de estrato tres para abajo.

Un portafolio adaptable. Percibidos los vientos de movilización estudiantil, la universidad aprobó un acuerdo para, en teoría, reducir el número de niveles. Luego le compensa al ILEX con el aumento de horas, casi un semestre por nivel. ¿Y el negocio? ya son $96 mil por curso, va para pirámide. Y a semejanza de cláusula “visionaria”, exigirá para el 2017 un número mínimo de niveles aprobados so pena de no poder continuar el programa académico: Ver (Acuerdo No 13 Competencias Segunda Lengua) Imposiciones amparadas en “una sociedad global del conocimiento”.

Acuerdo 001Acuerdo 002

…Y político porque aunque incomode oírlo, la UTP es un fortín de la clase política regional. El exrector, que mientras el mundo vio pasar tres Papas seguía aferrado a su silla, sólo renunció cuando tuvo vía para aspirar a alcalde de Pereira. Y el actual rector, de la casa liberal tradicional de la ciudad, hermano del expresidente César Gaviria Trujillo. Turnados para un aparato clientelista como es tristemente visto en la UTP. A la que ya no se ingresa tanto por meritocracia… bastaría revisar el tema docente.

Luis Fernando Gaviria, rector de la UTP

 

Antes del punto final advertir que, para investigar sobre el regresivo instituto y la manera de abordar la segunda lengua en tan querida y reconocida universidad, ningún sector ha procedido. Las autoridades educativas, mudas; la dirigencia política y gremial, con orejas de pescado y en el berenjenal de los puestos. Sí crece el masivo malestar estudiantil. ¿La respuesta de las actuales directivas en cabeza del Luis Fernando Gaviria?, continuar el business.

Duberney Galvis

Por: Duberney Galvis Cardona

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