El beso de “Judas”

Compártelo:

El Senador Armando Benedetti Villaneda, natural de Barranquilla (Atlántico), es uno de los políticos más odiados de Colombia, que se ha hecho reelegir en el Senado sin hacer grandes campañas políticas, pero la Registraduría lo ha dado ganador durante cuatro periodos, desde el 2006, tiempo en el que ha demostrado  como es el arte de acomodarse siempre en el bando ganador. Lo que en el argot político colombiano se llama “lagarto profesional”.

Llegó al Congreso de la mano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, a quien catalogaba de prohombre por su Seguridad Democrática, su gran simpatía, popularidad o aceptación por parte de los colombianos. Al iman de Uribe se le pegaron para salir electos muchos personajes, que ahora lo odian o son sus más ferreos detractores en público y privado, como el socio de Benedetti, el vallecaucano Roy Barreras.

Benedetti siguió al uribismo y apoyó a su candidato Juan Manuel Santos. Pero cuando este ganó, de inmediato, al igual que Roy, empezó a rechazar a Uribe y se volvió “el nuevo mejor amigo” y consentido de Santos, quien le impuso esa condición por el por el tema de la Paz.  Benedetti se convirtió entonces en uno de los enemigos acérrimos del uribismo y se hizo reelegir con golpe de pulmón en la Registraduría.

Santos deja la Presidencia de la República y Benedetti, luego de ocho años de reinado en el Partido de la U, comiendo de la Paz con las Farc, necesitaba acomodarse.  Tímidamente apoyó a Gustavo Petro en las elecciones de 2018,  por si acaso, pero sabía que no tenía chance por lo que guardó silencio y se desapareció durante un tiempo en el Congreso, mientras avanzaba la nueva presidencia duquista y hasta apoyó algunos proyectos de ley oficiales para camuflarse.

Ahora que ve que el populismo de Petro tiene cierta aceptación en algunos sectores del país, se cambió otra vez de bando y públicamente anunció que es un gran petrista.

El controvertido senador costeño hoy es un consagrado “progresista”, muy cercano a Petro, y ya le dio el beso de Judas y apuesta sus restos por líder de la Colombia Humana para que este llegue a la Presidencia en el 2022.

Benedetti  necesita poder y hará todo lo posible para que Petro triunfe, porque según él “los progesistas somos más”. El pueblo colombiano dirá en las urnas si mantiene a este camaleón caribeño pegado de las paredes del Congreso, saltando de partido en partido o lo destiñe de la vida pública nacional.

 

Compártelo:
Imagen por defecto
Sixto Alfredo Pinto
Director de La Otra Cara. Investigador, Periodista y Escritor.


Deja un comentario