Ratifican condena a Coronel (r) González del Río, emblema de los “falsos positivos”


 
El ex oficial del Ejército es prácticamente uno de los padres de los falsos positivos en Colombia. Tiene a su haber decenas de homicidios por lo que recibió 37 años de prisión.  Un hombre que vivió durante años asesinando a civiles inocentes y con esa cruel actividad mantuvo a su familia y forjó su patrimonio personal.

La Sala Penal del Tribunal Superior de Manizales dejó en firme la condena de 37 años y cinco meses de prisión contra el coronel (r) del Ejército de Colombia, Róbinson González del Río por su participación en la ejecución extrajudicial de dos jóvenes en la vereda Trocaderos del municipio de Neira (Caldas) en hechos registrados en septiembre de 2009.

El coronel González del Río es un triste emblema del repudiable caso de los falsos positivos en el país, mediante el cual algunos hombres descarriados del Ejército Nacional asesinaron a sangre fría a inocentes civiles en todos el territorio nacional, a quienes muchas veces se llevaron engañados por terceras personas bajo la promesa de empleo. Al final los ejecutaban y los hacían pasar como guerrilleros muertos es combate para ganar condecoraciones, recompensas y reconocimientos en la prensa como héroes militares que enfrentaban a la subversión. Eso sucedió durante el gobierno del ex mandatario Álvaro Uribe Vélez, cuando Juan Manuel Santos, el actual Presidente de Colombia, era su Ministro de Defensa.

Es un personaje al que la pena máxima de la justicia en Colombia de 60 años le quedó corta, sin embargo los magistrados solo le impusieron la mitad, la cual puede rebajar considerablemente con buen comportamiento, trabajo y estudio en la prisión y hasta con la próxima visita del Papa Francisco a nuestro país.

La Sala Penal del Tribunal de Manizales, en un fallo de segunda instancia, ratificó la sentencia emitida por el Juzgado 1° Penal Especializado del Circuito de Pereira (Risaralda) contra González del Río, excomandante del Batallón Contraguerrilla No. 57 del Ejército, que tenía como base la capital del departamento de Caldas, por el delito de homicidio en persona protegida.

Según la investigación de la Fiscalía General de la Nación, el oficial en retiro habría tenido conocimiento del “reclutamiento mediante engaños” de los jóvenes Janiot César Sapúlveda y Javier Andrés Moreno para que se trasladaran a la vereda Trocaderos tras ofrecerle una oferta de trabajo. Al llegar ahí fueron asesinados y presentados oficialmente como integrantes de un grupo armado ilegal.

En la audiencia de imputación de cargos el coronel González se declaró inocente de los delitos de homicidio en persona protegida, concierto para delinquir con fines de homicidio, tráfico, fabricación y porte de armas de fuego y falsedad ideológica en documento público. Sin embargo, en la acusación aceptó su responsabilidad y se comprometió a colaborar con la justicia.

El pasado 19 de enero de 2016 un juzgado especializado de Antioquia también condenó a 30 años de prisión al coronel González del Río, por su participación en 32 falsos positivos registrados en diferentes municipios de Antioquia y Caldas entre 2006 a 2009. El oficial aceptó su responsabilidad en estos hechos en la audiencia de imputación hecho que le valió una rebaja en la sentencia.

González del Río es prácticamente uno de los padres de los falsos positivos en Colombia. Un hombre que vivió durante años asesinando a inocentes y con esa cruel actividad mantuvo a su familia y forjó su patrimonio personal.

Ahora se quiere volver delator de sus compañeros y superiores militares, utilizando verdades o mentiras, para conseguir rebaja de penas. Es decir,  que muy pronto estaría en la calle como si nada hubiese pasado. Además buscaría favorecerse de la nueva justicia transicional que implementará el Gobierno para juzgar a los desmovilizados de las FARC, con pocos años de cárcel a cambio de oficios varios y el relato de la verdad.

Uno de los personajes que manchó el nombre del Ejército en Colombia, un capítulo que será recordado en la historia.

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