Bonsmara: una raza de ganado que llegó a Colombia para quedarse

Fedegán promueve la cría del Bosmara en nuestro país, dentro de sus programas de Ganadería Sostenible.

La raza bonsmara llegó a Colombia hace más de 15 años y aunque el hato todavía es pequeño, es un ganado de carne que da buenos resultados en cualquier parte del país.

Por eso, para la directora de Bonsmara Colombia, Juana Carvajalino, no se trata de una moda que vaya a pasar sino que llegó de Sudáfrica para quedarse en Colombia.

De acuerdo con lo expuesto por la dirigente en El Mundo del Campo, estos animales se ceban más rápido y el mercado reconoce la calidad. “El bonsmara le puede traer muchas cosas buenas a la ganadería colombiana porque son animales con buena capacidad de adaptación, capacidad respiratoria para sufrir menos por el calor y producción de carne de excelente calidad”.

Además, dijo, hay unos estándares mínimos de la raza donde se evalúa la ganancia de peso de los animales, a las hembras la cantidad de crías que tienen de acuerdo con su edad, el índice de destete de los animales.

Por lineamientos de la Federación Internacional de Bonsmara se prohíbe el juzgamiento lineal por fenotipo de los animales.

Una de sus características es la mansedumbre lo cual se refleja en una mayor ganancia de peso y también la habilidad materna de sus vacas para producir excelentes animales es otra de sus aspectos destacados.

El sacrificio se realiza entre los 22 y 24 meses con mínimo 520 kilos de peso.

Esta raza se conoció inicialmente en Brasil donde se vieron en condiciones más parecidas a las colombianas que podía ser una oportunidad para todas aquellas personas que estaban cruzando con razas europeas y querían saber qué hacer con esas hembras.

En Brasil se han visto en cruzamientos con Charolé y con simmental así como con vacas cruzadas de brangus y donde el bonsmara viene como un trihíbrido a completar este proceso.

Al comienzo se tenía miedo si la raza iba a funcionar en Colombia porque donde los habían visto eran zonas muy secas por eso la primera importación que se hizo fue de 27 embriones de los cuales quedaron siete animales nacidos y esos fueron los que se evaluaron en las condiciones de nuestro país.

Se observó que tanto las hembras como los machos se adaptaron bien a nuestro medio, así como en los cruzamientos

Después de esa importación se buscó un criador en Argentina que tenía muchos animales y había importado más de 5.000 embriones de Sudáfrica y a él se le compraron 200 embriones a través de la Asociación Argentina de esta raza.

Esos animales empezaron a nacer en Colombia y fue como poco a poco se dieron cuenta de la importancia que podía tener la raza en nuestro país. El proceso ha sido lento aunque hay muchas cosas que hubieran podido hacer que la evolución genética fuera más rápida.

Sin embargo, el problema es que en estos momentos no hay un protocolo entre Colombia y Sudáfrica para la importación de embriones y por eso toca que lo hagan Argentina o Brasil y que esas vacas o toros nacidos allí se le hicieran embriones para traerlos a Colombia.

Estos animales funcionan en los Llanos Orientales de Colombia donde se tienen pasturas de muy bajo valor alimenticio y donde los suelos están lavados de nutrientes, manifestó Carvajalino.

Se necesitan animales que estén en muy buenas condiciones y que aguanten las épocas de sequía y lograr destetar terneros de muy buena calidad y que al destete la vaca se encuentre preñada nuevamente y esas son condiciones que presenta esta raza.

Al reducir los días abiertos y aumentar el índice de preñez se ha logrado aumentar los ingresos por los destetos.

Dentro del bonsmara hay muchas variaciones y eso es importante, allí se encuentran animales rojo cereza y otros que van más hacia el amarillo y eso pasa porque desde sus orígenes se distribuyeron en hatos donde había diferentes razas y allá se hicieron cruzamientos.

En el bonsmara cada animal tiene que ganarse su registro, no importa si los padres son animales puros. La inspección se hace a los 18 meses y es cuando le ponen la B en la paleta y es aceptado en la Asociación.

Sin embargo si una hembra tiene bajo desempeño en su fertilidad puede perder el registro si no hay una justificación para ese comportamiento. Es diferente si es una vaca a la que se le están haciendo embriones aunque siempre se busca que se hagan con vacas probadas, que hayan destetado buenos terneros.

Pata que la raza pueda crecer en Colombia se necesita tener toros que se vendan a los ganaderos que los necesiten en cualquier parte del país porque la raza en Sudáfrica probó servir desde el frío de la nieve hasta el desierto, así que funcionan en cualquier región de nuestro país.

Para que un toro pueda ser comercializado para inseminación artificial o para transferencia de embriones, tiene que haber estado en el 5 % superior de sus lotes contemporáneos. Los que no cumplen con esa característica son toros que han sido castrados

En la comercialización de los animales gordos se ha logrado una bonificación por buena cobertura de grasa de la canal, por edad al momento del sacrificio y por conformación de la canal

A su turno, José Noel Suárez, veterinario de la Ganadería Siglo XXI, en Acacías, Meta, indicó que los toros bonsmara pasan por un filtro de selección donde se evalúa temperamento, color, diámetro testicular, prepucio, mansedumbre, entre otros aspectos.

Desde que nacen los animales empieza el proceso de selección porque se mide el peso al nacimiento y al destete, así como a los 12 y 18 meses.

Se debe procurar el bienestar del animal lo cual significa que tengan sombra, acceso al agua y al pasto, en la Ganadería Siglo XXI se mantiene una relación suelo/pasto/animal para el confort del ganado.

En la finca se maneja un sistema de silvopastoreo donde se utilizan árboles nativos como el yopo que deja filtrar los rayos solares y permite el nacimiento del pasto, aparte que las raíces de este árbol tiene unos volvos que filtran nitrógeno y es como si todo el año tuviera las pasturas abonadas.

En cruce con vacada siete colores y blanca los resultados han sido muy favorables en términos de rendimiento, ganancia diaria de peso porque lo que consumen lo convierten.

Es tal vez la única raza del mundo que tiene evaluación de conversión de alimento. En Sudáfrica existen varios lugares donde se puede realizar estas pruebas de conversión de alimento por animal y de acuerdo a ellos han sido diseñados lugares para llevar a cabo esta prueba a animales Bonsmara en otros lugares del mundo.

Otro aspecto destacado es su longevidad porque son animales que trabajan entre 10 y 12 años.
Con información de Contextoganadero.com
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