Comida a la Casa durante los días de la pandemia


 

Comedores digitales, la nueva tendencia de los restaurantes para enfrentar la crisis causada por el Coronavirus.

El país ha conocido los testimonios de personas como Harry, Andrés y Jorge, tres nombres que por sí solos no dan mayor dato hasta cuando son acompañados de Sasson, Jaramillo y Rausch; reconocidos personajes que le contaron al país que el coronavirus destrozó sus prósperos negocios ubicados en Bogotá.

Harry, de Balzac, Andrés, de Andrés Carne de Res, y el afamado chef Jorge Rausch, de Criterión, naufragan ante la imposibilidad de continuar con sus negocios por la amenaza del Covid-19. Como naturalmente funcionan sus restaurantes, por lo pronto es imposible hacerlo y por eso el primero dijo estar en quiebra al no tener cómo más pagar su alta nómina, y al segundo el arriendo y otras obligaciones lo tienen echando contra las medidas del gobierno nacional.

Basta con leer las cifras del gremio que agrupa a los restaurantes del país para saber que estos se queman en la olla. Acodres estima que en junio más de una tercera parte de estos negocios cierren definitivamente; de los 90 mil restaurantes que a diciembre de 2019 había, en este primer semestre de 2020 unos 35 mil ya habrían colgado sus manteles, es decir, unas 220 mil personas se quedarían sin empleo. Un panorama que según expertos poco ayuda con miras a la confianza que debe haber para la recuperación económica del país.

Sin embargo, también son cientos de testimonios que se leen y escuchan de personas vinculadas al sector de alimentos que se esfuerzan por mantenerse en pie. Dicen que no sólo se trata de sostener una marca o un local comercial abierto, se trata de años de construcción de un negocio y de la dependencia económica de familias enteras…

La palabra más célebre en tiempos de crisis, pese a ya estar algo trillada, parece ser la vía para el salvamento de lo que queda de restaurantes en el país: la reinvención. Término usado para determinar que la actividad de una persona o empresa no puede hoy quedarse anclada al pasado o a las prácticas que siempre se hicieron y que otrora fueron exitosas; el tiempo pasó, el Coronavirus llegó y los hábitos de vida y consumo sufrieron un abrupto cambio.

Teniendo eso de presente, los especialistas dicen que estos negocios sólo les queda dos alternativas: cerrar y quedarse con el recuerdo de lo vivido u obtener ingresos con un modelo de negocio diferente. Y por esa línea es que reconocidos y poco conocidos restaurantes se han embarcado; de allí el domicilio y comercio electrónico como servicios, se ha convertido en los grandes aliados del sector en cuestión.

De acuerdo a la firma de análisis de consumo Raddar, el gasto para la compra de comida fuera de los hogares pasó de 2,5% en abril de 2019 al 6,7% en abril de este año; un hábito diferente y que dada las circunstancias iría en crecimiento. Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico dice que la búsqueda de domicilios por Internet ha crecido 257%. De hecho, plataformas como Rappi, Domicilios.com o UberEats han informado crecimientos en la demanda de servicios de hasta el 50% durante la crisis, pese a las múltiples quejas que caen sobre algunos de estos.

Toda una oportunidad para el sector de restaurantes que tras el triste panorama en el que todos están envueltos significa una pequeña luz al final del túnel. Conocedores del mercado advierten que ahora la experiencia de abrir el lugar, atender al cliente en la mesa sencillamente no existe y que la evolución de esa experiencia debe extenderse a través de lo digital a los mismo comedores de los hogares.

Una tendencia a la que muchos restaurantes les ha costado; sin embargo otros deciden seguir en la pelea por sostenerse. Un ejemplo de ello está en un lugar que guarda cientos de historias republicanas y contemporáneas, en un segundo piso adyacente al restaurado Palacio de Justicia está Casa Loma; restaurante que pese a su juventud en ese punto, se convirtió en lugar para el plan de almuerzo de turistas y trabajadores de las dependencias estatales que hay alrededor de la Plaza de Bolívar. Su propietario y cofundador, Pedro Herrera, que tras el cierre por el confinamiento retomó su operación y vende a domicilio bajo la marca El Comedor Digital; desde la web https://elcomedordigital.com ofrece un menú para comer más de un día a la semana, con recetas basadas en el mestizaje, el paso del tiempo, se nutre de los platos que dejó la mezcla de las culturas indígena, europea y negra.

Un concepto que se fortalece en la necesidad de las personas de alimentarse bien, con ingredientes frescos, saludables y deliciosos, y que no tienen tiempo para cocinar o no les gusta.

La crisis del sector de restaurantes tiene números negativos y otros positivos que empiezan a surgir. La supervivencia ahora es a través de herramientas del mundo digital para seguir vigentes en el real.

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