La Grandeza del Festival Vallenato


 
  • Por Hernán Baquero Bracho.

Abogado y Folklorista.

Para finales de los años sesenta, la música vallenata empezaba lenta y tímidamente a ganar terreno en el gusto popular, a través de las emisoras radiales de Barranquilla y Cartagena. En Bogotá para finales de los años cincuenta, también se daban algunos adelantos en la radio gracias a la labor de Pablo López, Víctor Soto y Pedro García, entre otros; en los altos círculos sociales de Bogotá, con la entusiasta labor del doctor Alfonso López Michelsen.

Pero la creación del Festival de la Leyenda Vallenata o “Festival Vallenato” como mundialmente se le conoce, no se daría, sino hasta la formación del departamento del Cesar. Según el resumen histórico oficial del festival, una tarde del mes de febrero de 1968, el recién posesionado y primer gobernador de ese departamento – doctor Alfonso López Michelsen – reunió a doña Consuelo Araujonoguera “La cacica”, al maestro Rafael Escalona y a Mirian Pupo de Lacouture, con el fin de comunicarles el deseo de organizar unas festividades, que volcaran la atención hacia Valledupar y el Cesar.

Luego de analizar diversas posibilidades, “La cacica” propuso tomar la celebración de “la fiesta de las cargas” como motivo principal. Ésta se llevaba a cabo tradicionalmente del 29 al 30 de abril y encarna “la leyenda vallenata”, al conmemorar el milagro de la virgen del Rosario, cuando, según el relato, resucitó a los españoles envenenados por los indios tupes en la laguna del Sicarare, sobre la cual posteriormente se construyó Valledupar.

El doctor Alfonso López de inmediato acogió la idea y propuso además, agregarle un concurso entre los más importantes músicos vallenatos. Lo anterior, unido a las acostumbradas riñas de gallo, dio paso al primer festival de la leyenda vallenata, en abril de 1968, con la presidencia de Consuelo Araujonoguera.

En los siguientes diecinueve años, se organizó ininterrumpidamente el festival, siempre en los últimos cuatro días de abril, con excepción del año 1983, cuando por razones de orden público, se realizó en el mes de junio. Los presidentes de las distintas versiones fueron principalmente los directores de la “oficina de turismo”: doña Consuelo Araujonoguera, Gustavo Gutiérrez Cabello, Andrés Becerra, Tomás Darío Pavajeau, Pedro García, Alonso Fernández Oñate y Luis Eduardo Montero, entre otros.

En 1986, tomó forma una idea monumental: la creación de una fundación, para evitar que el vaivén político afectara el concurso. Según el acta 001 de la Fundación, el 25 de abril de ese año, a las 18:00 horas en casa del doctor Hernando Molina Céspedes, doña Consuelo Araujonoguera, doña Cecilia Monsalvo, doña Edith Castro de Rodríguez, doña Paulina Mejía de Castro Monsalve, el doctor Pedro García, el doctor Alonso Fernández, Darío Pavajeau, el maestro Gustavo Gutiérrez Cabello, Andrés Becerra, el doctor Tomás Darío Gutiérrez y el doctor Edgardo Maya Villazón.

Luego de exponer los fundamentos de la propuesta y aprobar los estatutos, fue elegida doña Consuelo Araujonoguera como presidente, hasta el día que fue asesinada vilmente por las Farc y Gustavo Gutiérrez Cabello como vicepresidente, cargo que desempeñó por más de 30 años. Hoy las riendas del festival las asumió después que “La Polla” Monsalvo, la inseparable amiga de Consuelo, su hijo Rodolfo Molina Araujo, quien lo ha hecho extraordinariamente bien y ha posicionado al festival no solo a nivel nacional, si no a nivel mundial.

1968: solo se realizó el concurso de acordeoneros “profesionales” o aquellos que hubieran hecho al menos una grabación. El amplio favorito era Emiliano Zuleta Baquero. Sin embargo, “el viejo Mile” se puso a parrandear en compañía de Andrés Becerra y Poncho Cotes Queruz, entre otros amigos y no pudo competir en la gran final. Los jurados fueron: Tobías Enrique Pumarejo, Rafael Escalona, Gustavo Gutiérrez Cabello, Jaime Gutiérrez de Piñeres y Miguel Facio Lince. El ganador fue Gilberto Alejandro Durán Díaz, “Alejo”, con segundo lugar para Ovidio Granados y tercero para Luis Enrique Martínez. El primer premio fue de cinco mil pesos.

Continuando con este interesante relato, que como en el film histórico “lo que el viento se llevó”, aunque todo está registrado en los anales del festival vallenato, aplicando periodismo investigativo y aclaro todo periodismo debe ser investigativo y juntando los elementos a que dieron lugar en tiempo, lugar y modo, generamos las cuartillas para producir la respectiva columna de opinión.

1969: el favorito era Lisandro Meza, quien estaba precedido por un rotundo éxito comercial y representaba obras especialmente hechas para el festival como: “vallenato canta vallenato” y la puya “upajá” a la postre, el ganador fue Nicolás “Colacho” Mendoza, el segundo lugar para Andrés Landeros. Por primera vez se realizó el concurso de aficionados, siendo ganador Emiliano Zuleta Díaz, quien estuvo acompañado en la guacharaca y el canto por su hermano Alfonso “Poncho” Zuleta. También se dio inicio al concurso de la canción inédita, siendo el ganador Gustavo Gutiérrez Cabello con el paseo: “Rumores de viejas voces”.

1970: El favorito era Emiliano Zuleta Díaz, quien presentó en la guacharaca y en el canto a Jorge Oñate y llevó por primera vez un afiche promocional a su aspiración como “rey”. El ganador fue Calixto Ochoa, en esta versión del festival se crea las categorías de infantiles que gana Ciro Meza Reales.

1971: nuevamente hay “palo” en el festival. El favorito era Luis Enrique Martínez. Sin embargo, el ganador en la categoría de profesionales fue Alberto Pacheco, barranquillero, el primer “rey vallenato” en morir, lo cual ocurrió en Valledupar, en el hotel los cardones, en 1983. Se crea la categoría de semiprofesionales – a la postre efímera – en la cual triunfó Carmencito Mendoza.

1972: ganó Miguel López. Fue el primer caso de un rey que no cantó, pues lo hizo su guacharaquero Jorge Oñate. Durante el concurso, murió tocando su caja Cirino Castilla. Fue la primera vez que se “sacó” el festival de la plaza Alfonso López, al realizarse la final en el estadio Chemesquemena. Los seguidores de “Juancho” Polo Valencia protagonizaron una pedrea en el lugar.

1973: nuevamente se realizó en estadio Chemesquemena. En este año y luego de varios intentos, la corona fue por fin para Luis Enrique Martínez, “El Pollo vallenato”, el cual se hizo célebre con este canto y así se le conoció hasta el día de su muerte.

1974: se coronó “rey” por primera vez Alfredo Gutiérrez, quien a pesar de contar con estilo propio, tuvo que ajustarse a las reglas del festival en lo clásico y fue así que tomó el ritmo y melodías de Luis Enrique Martínez, para alzarse en el podio. Aquí se inició con Alfredo, el ciclo de las puyas rápidas, al darle una velocidad metonímica mayor a las que hasta entonces se les daba a este ritmo.

1975: gana Julio de la Ossa. Fue declarado por primera vez desierto el concurso de la canción inédita, alcanzando el segundo lugar Julio Oñate Martínez con el tema: “encuentro con Simón”. El tercer lugar fue para Daniel Celedón Orsini con la canción: “pobres arhuacos”.

1976: triunfa Nafer Duran. El primer y único músico, que se corona “rey vallenato” interpretando un paseo y un merengue en tonos menores. Fue el último festival donde se realizó el concurso de semiprofesionales triunfando José María “Chema” Ramos.

1977: se corona rey de profesionales José María “Chema” Ramos.

1978: es la segunda corona para Alfredo Gutiérrez

1979: triunfa Rafael Salas. Se organiza por primera vez el concurso de la piquería en el festival, obteniendo la corona Andrés Beleño. Gana por segunda vez en aficionados Álvaro López.

1980: triunfa Elberto “El Debe” López. Y así de manera ininterrumpida, el festival llega hoy a su 52 versión de manera exitosa y colocando al vallenato en la cúspide de la cultura nacional. Los reyes vallenatos de 1981 al año 2014 los conoce el público y la opinión pública en general.

Luego en 1981: Se lleva la corona Raúl Martínez, en 1982 Eliecer Ochoa, en 1983 Julio Rojas, en 1984 Orangel “El Pangue” Maestre, en 1985 Egidio Cuadrado, en 1986 Alfredo Gutiérrez, en 1987 se realiza el Primer Concurso de Rey de Reyes, quedándose con la corona Nicolás Elías Mendoza, el inmortal “Colacho”, en 1988 el ganador fue Alberto Villa, en 1989 el ganador fue Omar Geles, en 1990 el ganador indiscutible Gonzalo “El Cocha” Molina, en 1991 el ganador fue Julián Rojas, cuando el favorito del público y de los especializados en folclor vallenato era “Juancho” Rois… así sucesivamente cuando en el año de 1997 en el Segundo Concurso de Rey de Reyes, se lleva la corona Gonzalo “El Cocha” Molina, en la Tercera Versión del concurso Rey de Reyes con ocasión de las Bodas de Oro del Festival, el ganador fue Álvaro López. Podemos resumir que una idea plasmada en febrero de 1968, se convirtió en un sueño hecho realidad de esos cuatro colosos que crearon el festival, para que se convirtiera en la mayor grandeza del vallenato en la historia sideral donde Valledupar, sin derecho a réplica es la capital mundial del vallenato. En la 52 versión, “Vallenato para el Mundo”, donde por primera vez el rey vallenato será coronado en la noche del 29 de abril y no del 30 como era lo acostumbrado. A pesar de algunos contradictores que se atraviesan como mulas muertas, el festival será grandioso y exitoso como todos los años. ¡Juepajé, que viva el Festival Vallenato!

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