Lo que le dijo el Papa a Petro

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Por Fernando Álvarez Corredor.

El Papa le dio medio tiempo a Petro, porque los otros 45 minutos los tomó para terminar de ver en diferido el partido que Argentina le ganó a Colombia 1-0. El sumo Pontífice no entiende aún cómo su país no aprovechó el día anterior que Reynaldo Rueda le dijo a la Seleccción Colombia que jugara a mantener el 0-0 para haber volteado de una vez por todas la torta del famoso 5-0, que aún está en el muro de los lamentos gauchos. Eso si, el Papa Fancisco, les dijo a Gustavo Petro y a su atractiva mujer, Verónica Alcocer, que sin fotos, que él no quería prestarse para que lo usaran políticamente, aunque el alter ego de Petro, Gustavo Bolivar, se las haya arreglado para viralizar una foto que se sacó de la manga con el propósito de difundir mañosamente el encuentro. Tomó una foto de Putín con el Papa y le cambió la cara al presidente ruso por la de Petro, una diablura que deja ver con quién estará este libretista de narconovelas y apologista del delito en la eventual confrontación bélica que se avisora en Ucrania.

El caso es que luego de que la candidata oxigenada Ingrid Betancur le dijera a Petro en el primer debate público y mediático que él le había vendido el alma al Diablo, para referirse al apoyo que recibió de Armando Benedetti y Roy Barreras, dos cuestionados politiqueros investigados por enriquecimientos y maletines con dinero sucio, el líder de la Colombia Humana se lo tomó a pecho. Ni corto ni perezososo se dijo a lo hecho pecho y llamó a su izquierdista amiga argentina, Cristina Fernández de Kirchner, para pedirle que le echara una mano con su viejo amigo Jorge Mario Bergoglio, como se llamaba Francisco antes de ser Papa, para que Su Santidad lo bendijera. Hecho que en algunos sectores fue visto como un craso oportunismo con la intención de ganarse el voto de quienes no le creen a Petro porque creen en Dios y no comparten la filosofía de apoyar el aborto y de promover la legalización de las drogas o de fomentar el asesinato de policias o los incendios de transmilenios. Esos cristianos que rezan para que no gane Petro, al que ven como el mismísimo diablo.

Con razón en la campaña de María Fernanda Cabal dijeron que en ese encuentro estaba el diablo haciendo hostías, porque nadie cree que Petro fue a demostrar que su amor a Dios es verdadero, como afirmó Alfredo Saade, el falso profeta que se sumo a Petro y que no comulga con el Papa porque cree más en el dios dinero y en otros demonios y que pasó de no creer en el aborto a creer en la vida decidida por la voluntad del hombre. Pero como más sabe el diablo por viejo que por diablo, el Papa sí le dijo categoricamente a Petro que no basta rezar y que hacen falta muchas cosas para conseguir la paz, como cantaba Soledad Bravo hace algunos años, que no es solo manifestar su amor a Dios sobre todas las cosas sino que hay que amar al prójimo como a sí mismo y que eso no rima con el odio de clases que Petro promueve. Que las primeras filas y los asesinatos a policias son odio al prójimo y que eso lo tendría que cambiar si quiere que se le haga el milagro de llegar a la presidencia. Si se quiere encomendar a Dios.

El Papa le dijo que no lo tomara a mal pero que a Petro le faltan como 20 años de cárcel para parecerse a Pepe Mujica, quien llegó a la presidencia después de haberse arrepentido de haber sido terrorista y de infundir el odio de clase. Después de haber encontrado el camino de dar ejemplo con humildad y de haber abandonado la soberbia. Para el Papa ese es un lider que puede ayudar a construir un hombre nuevo porque no quiere acabar con las empresas ni expropiar cristianos que han cosntruido sus bienes con trabajo, esfuerzo y sacrificio. El Papa le dijo que hay que retomar los mandamientos de la ley de Dios si quiere de verdad reconciliarse con el divino creador. Insistió sobre todo en retomar el V mandamiento de no matar. Ojo Petro no matar implica no cohonestar con los crímenes y asesinatos de otros, a quienes hay que perdonar, siempre y cuando hagan propósito de enmienda y contricción de corazon. Y eso traducido al buen romance significa reparar las víctimas y dejar de delinquir. Al Papa le preocupa lo que dice el escritor, que no es santo de su devoción, Mario Vargas Llosa, en el sentido de que las disidencias de las FARC quieren que Petro sea el presidente. Para el Papa el apoyo de los que matan y ponen bombas a patrullas del ejército y trafican con droga es la ayuda de los que están mas con el diablo que con Dios.

El Papa le dijo a Petro que se confesara pero no con él. Hay que estar en gracia de Dios y para eso es necesario no mentir ni levantar falsos testimonos, le dijo el Sumo Pontífice. Petro admitió que ha sido una oveja descarriada y que quiere volver al redil pero Su Santidad le dijo que obras son amores y no buenas razones, que del dicho al hecho hay mucho trecho y que recuerde que la frase de bienaventurados serán los pobres porque de ellos será el reino de los cielos no significa que haya que empobrecer a todos como ha sucedido en Venezuela. El Papa celebró que después de haber sido ateo se haya convertido pero le pidió que abandone toda pretensión de venganza, sobre todo con el presidente Iván Duque a quien Petro quiere meter a la cárcel. La reconciliación es la principal tarea de quien quiera unir a Colombia pero eso no se puede atizando el fuego contra la fuerza pública ni pidiendo cárcel para los contradictores políticos. Así no se reconcilia un país que los discuros clasistas han ayudado a polarizar.

Finalmente el Papa le recordó a Petro que su apellido significaba piedrecilla o roca, según las diferentes transcripciones de la historia sagrada, pero que en todo caso no tiene nada que ver con dejarse sacar la piedra de los ricos para ir a tirarles piedras a los policías. Que la piedra deber ser vista como punto de partida para edificar, para construir y no como instrumento para destruir transmilenios o vitrinas. Su apellido debe ser visto como el primer ladrillo en la construcción de bienes y no como el instrumento de la Primera Línea para destruir bienes. Al despedirse les toco la cabeza a ambos y les dijo que Dios los acompañe y recuerden que santo era Pedro y negó a su maestro. El Papa se fue a orar para que Petro no lo vaya a negar tres veces antes de que cante otro gallo en el gallinero.

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Fernando Álvarez Corredor

Periodista y Columnista


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