!PASTORCITO MENTIROSO!

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!PASTORCITO MENTIROSO!

Nada más verídico que lo que mal comienza mal termina, como lo que bien termina nunca termina. Inferencia que revive en mí la estupidez de haberme empeñado en adoptar al improvisado, sumiso Iván Duque -con alma de segundón-, para la elevada posición que ostenta, sin mérito alguno, más que su catedralicia impericia, inexperiencia, incompetencia, ignorancia supina, cargo que le quedó grande, patentizado desde la juramentación ante su parigual camaleón, el aborregado cuasi bachiller, Ernesto Macías -tal para cual-.

Desdichada decisión que no termino de reprocharme, arrepentirme, lamentar de veraz. Engatusado vergonzosamente por el oro y el moro, y los ríos de leche y miel ofrecidos, que olvidó e incumplió a los 10’373.080 millones de engañados electores.

Recuerdo algunas de sus falacias: ‘No aumentaré los impuestos’. “Atacaré el contrabando textil -en defensa de los nacionales-; subiré los aranceles a las importaciones de países con “sueldos de esclavitud que quitan el trabajo a nuestros compatriotas“.

¡NO AL FRACKING! ¡A LA FUMIGACIÓN CON GLIFOSATO!; ¡A LA DEFORESTACIÓN!, A LA ECONOMÍA BASADA EN POLÍTICAS EXTRACTIVITAS. PRESERVARÉ, PROTEGERÉ, SALVAGUARDARÉ EL MEDIO AMBIENTE; EL DESARROLLO SOSTENIBLE. APLICARÉ ESCRUPULOSAMENTE LA MERITOCRACIA: “LOS CARGOS PÚBLICOS NO PUEDEN SER PARA ENTREGÁRSELOS A FEUDOS PODRIDOS, PARA QUE CONTROLEN LAS ENTIDADES”. “LOS MINISTERIOS NO SERÁN ASIGNADOS EN FUNCIÓN DE LAS PRESIONES POLÍTICAS”. Palabras, palabras, palabras, tan solo palabras…,

Tomado en cuenta el sinnúmero de cargos entregados por el gilipollas en cuestión, a la cohorte de mastines. Pruebas al canto: Familiares de César Gaviria. Andrés Pastrana, Paloma Valencia.  Alberto Carrasquilla -el buhonero de los bonos de agua-. Enrique Peñalosa, Abelardo de la Espriella. Fernando Mejía Alzate (vinculado a casos de corrupción con Odebrecht), Jaime Amín, Clara María González, el defenestrado, Alejandro Ordóñez; la dupla, Lucio-Bibián Morales; el ‘payasito’ marihuanero -Santos-, Alicia Arango, hija (en el BR), todos por cuenta de la repudiada mermelada burocrática.

Me haría interminable relacionarlos todos.

Sigo con más falsedades que tiene a Duque dando trompicones: “TENGO UNA OBSESIÓN -decía-, Y ES PODER AVANZAR CON LA UNIVERSIDAD GRATUITA”. Populismo barato que la presión de los jóvenes, después de tres años no logran conseguirla. “RECUPERARÉ LA ECONOMÍA, CERO DERROCHES. TENDREMOS UN ESTADO AUSTERO Y EFICIENTE QUE PERMITA BAJAR IMPUESTOS, SUBIR LOS SALARIOS”, resguardándose informar lo dilapidado en comprar las camionetas blindadas que lo guarezcan; tampoco los miles de miles de millones en publicidad, en el superfluo, ‘Prevención y Acción’, cerrado en febrero por unánime repudio de la cansada audiencia.

La reforma del 2019 redujo el gasto social -subsidios de vivienda, energía para el estrato 3. Gravó con nuevo impuesto, el salvataje económico de Electricaribe. Disminuyó la tributación de las grandes empresas, mientras incrementó el de las personas naturales. Propuso el IVA para el 80 % de la canasta familiar, cuando como legislador fue acérrimo enemigo, contradictor del 19 % del IVA propuesto por Santos, contradicción que debió echar para atrás por presión ciudadana, quedando aún vivos, el plurifásico IVA a las gaseosas y cerveza.

Y qué decir del tácito requerimiento de la ONU, de “respetar la integralidad del acuerdo de paz” -hecho trizas-. Las infundadas objeciones a la JEP -claro desacato a una sentencia de la Corte Constitucional- luego de declararse, falsamente, respetuoso de la separación de poderes y fallos judiciales.

ABSOLUTISMO, CACIQUISMO, CONEJO; ENGAÑO; FRAUDE, INCUMPLIMIENTO, INJUSTICIA, OMISIÓN, palabras básicas del eufemístico ejercicio,  falto de criterio, del censurado, incoherente, incompetente, voluble, zigzagueante ¡pastorcito mentiroso!, quien se destaca -únicamente- en el arte de balbucear babosadas, sin decir nada, salvo lugares comunes, patentizadas por las metidas de pata. Autocalificado hazmerreir -nunca visto-, como el mejor mandadero, primero en todo.

Incondicional vasallo de las cuatro poderosas familias que concentran, heredan el poder socio-político-económico de Colombia, explotado por el infernal, intocable encartado terrateniente (de baldíos) del Ubérrimo, cuya ‘autoridad moral’, inmunidad, están amparadas por la absolución del atorrante, miope, obtuso subalterno, lo que le permite dictar lecciones Gatopardistas: ‘Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie’ o viceversa.

Origen de la parálisis, retracción institucional, desánimo, desconfianza, incertidumbre, inseguridad, reinantes, en nuestro abochornado, desfalleciente país; cuyo esperpéntico, vergonzoso balance, acumulado durante los tres sofocantes, eternos, interminables, desperdiciados años -irrecuperables-, transcurridos del actual desgobierno -para el olvido- que, en la cúspide del desprestigio, anda ya con el sol en las espaldas, con el más atroz, oscuro augurio; cuenta regresiva iniciada con el apremio de las angustiadas, desempleadas, descontroladas, incontrolables masas, acosadas por el hambre, la miseria, las necesidades que, a grito herido le lanzan, merecidamente, el epíteto: “Duque mentiroso, cumpla, tenga pantalones”. CONTINÚA

Bogotá, D.C., 29 de agosto de 2021

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mario arias gómez
Abogado, periodista y escritor


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